Moda

Alaïa y Lindbergh, el dúo artístico que plasmó a la mujer de los años 80

Una exposición repasa el trabajo de estos dos íconos de la industria de la moda en la década de los '80.

AZZEDINE ALAÏA & LINDA SPIERING
Azzedine Alaïa& Linda Spriering. Foto: Peter Lindbergh Foundation

Perfeccionistas, divertidos y visionarios. Así define en declaraciones a EFE la galerista italiana Carla Sozzani los puntos en común del diseñador tunecino Azzedine Alaïa y el fotógrafo alemán Peter Lindbergh, que retrataron la moda de los años 1980 y los cánones femeninos de aquella década.

Sozzani, presidenta de la Fundación Azzedine Alaïa y responsable de la publicación de "Peter Lindbergh. Azzedine Alaïa" (Taschen), ha querido rendir homenaje con este libro al dúo de creadores que cambió la estética de la moda y aportó a la fotografía un poético sentido de la realidad.

"Lindbergh con sus fotografías como de director de cine, en blanco y negro y con luces muy fuertes, y Azzedine Alaïa, con la fuerza su ropa y la búsqueda de la perfección. Los dos eran unos perfeccionistas", reconoce Sozzani en la Fundación del modista tunecino, fallecido en 2017 a los 82 años.

La Fundación abre en paralelo a la publicación del libro una exposición, abierta al público hasta el próximo mes de noviembre, que rescata el trabajo de esta relación artística a la altura de otras grandes parejas como Yves Saint-Laurent y Helmut Newton, o Christian Dior y Richard Avedon.
"Empezaron a trabajar en los años 80 y juntos cambiaron la estética de la moda y la fotografía de esa década", explica Sozzani.

Concebida en torno a una amplia sala rectangular, el visitante contempla a su llegada una larga serie de imágenes en blanco y negro colocadas en perspectiva, que esconden en su parte trasera el vestido o la prenda de Alaïa que vestía de la modelo.

El impresionante abrigo gabardina negro de corte militar que vestía Linda Spierings en la playa de Le Touquet (norte de Francia), en 1986, cobra importancia junto a la instantánea en la que la musa corre agarrada de la mano de Alaïa, escapando del viento.

En una sala separada, las creaciones del tunecino para la cantante Tina Turner se exponen como esculturas mientras que las fotografías de Lindbergh (1944-2019) con la diva estadounidense colgada de la Torre Eiffel incrementan la sensación de estar delante de una asociación que ha hecho historia.

"Alaïa llegó a Francia en el 57 y hasta finales de los 70 no empezó a tener reconocimiento. Es sorprendente ver cuánta dedicación tuvo que poner hasta ser reconocido. Lindbergh venía de un ambiente muy distinto y tuvo éxito muy pronto", comenta Sozzani, que recuerda las grandes cenas en la cocina de Alaïa a las que empezó a asistir el fotógrafo.

Supieron aportar lo mejor de cada universo para crear estampas que aún perduran, como una foto del diseñador mientras hace pruebas a una modelo que luce un vestido túnica.

Sus siluetas, negras y definidas, destacan en un gran espacio diáfano, vacío y bajo una vidriera acristalada, el taller que hoy acoge la sede de la Fundación, en el barrio del Marais, donde se presentan desde 2018 algunas de las más notables exposiciones de moda de París.

Un realismo poético, ensalzado en la exposición que han comisariado el historiador de moda Olivier Saillard y el hijo del fotógrafo, Benjamin Lindbergh, y que transmite cómo las creaciones escultóricas de Alaïa encajaron con las perspectivas de Lindbergh.

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