Con los hijos

Convivencia emocional: ¿A qué le temen hombres y mujeres?

La psicóloga gestáltica, Fanny Berger, nos trae una columna sobre los temores más comunes que enfrentan los hombres y mujeres. 

pareja
Foto: pexels

Existen semejanzas y diferencias entre hombres y mujeres. Hoy analizaremos la diferencia entre los miedos masculinos y femeninos. El temor es patrimonio de ambos sexos y aparece en todas las edades, variando el contenido de lo temido.

Las mujeres presentan más miedo al abandono o sea que su pareja las deje. Si el miedo es intenso pueden llegar a interpretar detalles con poca importancia como la posibilidad de “que él se vaya de su lado”. Además,  a las mujeres les importan mucho las relaciones afectivas, invierten tiempo y energía en ellas. Como es algo tan valorado temen perderlo. El tema es la intensidad del miedo al abandono y lo más significativo como lo enfrentan.

Algunas lo elaboran y son capaces de autocalmarse. En el extremo opuesto están las que se desbordan y se llenan de sentimientos negativos. Como defensa ante dichas emociones tan displacenteras controlan, demandan, critican, reprochan a su ser querido. Este miedo se consolida durante la infancia, el padre trabaja durante muchas horas fuera de casa y la niña se siente abandonada por él. A esto se le suma su necesidad de sentirse querida por ciertas personas, la valoración que toda niña-mujer le da a los vínculos afectivos.

El hombre presenta miedo a no obtenerlos los logros deseados, en su rendimiento laboral, sexual, deportivo. Desde niño dedica muchas horas a los deportes, a competir y cuando no lo logra se frustra o puede llegar a ponerse muy triste. Mientras que la mujer lucha por ser amada, el hombre para obtener logros en distintas áreas de su vida personal.

Este temor se forma en la infancia, cuando el niño pasa horas con su madre, y puede sentirse ahogado, controlado por ella. Es así que en la vida adulta teme perder su libertad y ser controlado por su pareja. La defensa ante dichos temores son las evitación, aislamiento y huida ante la posibilidad de consolidar un compromiso afectivo.

Las causas son múltiples, desde lo biológico hasta lo cultural. En los últimos años ellas están cada vez más competitivas y ellos se animan a demostrar afecto, pedirlo y valorarse en el campo emocional.

Hoy observamos hombres estresados por obtener logros y mujeres preocupadas por que las quieran.

Conocé a nuestra columnista
Fanny Berger
Fanny Berger
Es psicoterapeuta gestáltica. Se dedica niños, adolescentes y adultos, y trabaja en el apoyo de padres. Implementó “terapia de alcance breve”, que en cinco sesiones trata temas concretos. Es conferencista y escribió varios libros.

Podés contactarla en su web, página de facebook o a través del teléfono celular 099 289 282.

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