Bienestar

Convivencia emocional: Vacaciones en pandemia; consejos para padres e hijos

Los adultos deben imponer su autoridad parental y guiar a sus hijos para que en épocas de Covid no se expongan a riesgos innecesarios; hay que cuidarse para cuidar a los demás.

padre e hijo
Foto: Pexels

Esta pandemia ha sido un disparador de vínculos personales, como la relación padres e hijos. Puso en evidencia dificultades como la de ejercer la autoridad parental y el fijar y sostener límites .

Estar de vacaciones en pandemia implica salir con muchos cuidados personales. En nuestros tiempos de ocio no podemos bajar la guardia. Las autoridades sanitarias remarcan que es necesario cuidarse (no dicen quedarse en casa). Para cuidarnos y cuidar a otros tenemos que iluminar varios recursos personales como la responsabilidad , la imaginación, la creatividad, el humor.

A los jóvenes:

Cuando se encuentren con amigos, algo tan importante en todas las edades, pero sobre todo entre los jóvenes que necesitan el grupo de pertenencia, deberán reunirse de forma cuidadosa.

En tiempos de falta de respeto a la autoridad, de búsqueda constante del placer inmediato, de querer todo ya, ahora y listo con el mínimo esfuerzo, usar mascarilla y encontrarse en espacios abiertos con distancia social parece un pedido muy difícil de cumplir para algunas personas.

No podemos ir a bailar a espacios cerrados, pero podemos ir a la playa con nuestra propia botella y charlar respetando las recomendaciones de las autoridades sanitarias.

Tus padres y abuelos, te cuidaron y brindaron amor. Ahora llegó tu turno de cuidarlos a ellos a través de tu propio cuidado. Si podes salir y ver a tus amigos pero protegiéndote a vos y a los otros. No es difícil pero es distinto, requiere consciencia y empatía.

Durante la segunda guerra mundial, en Francia ocupada, el joven filósofo Jean Paul Sartre luchó en la resistencia francesa para expulsar a las fuerzas invasoras nazis. Cuando los atrapaban los mataban, torturaban y los envían a campos de concentración. Así cayeron valientes jóvenes asesinados, vejados y privados de todos los derechos humanos. Sin embargo, luego de finalizada la guerra, el joven Sartre escribió que esa fue la época de su vida donde se sintió más libre pues tenía un objetivo: liberar a Francia, su patria, del enemigo nazi. Los jóvenes de la resistencia francesa no se quejaban, se cuidaban pues sabía claramente que si los atrapaban su vida corría riesgo.

Somos seres humanos, vivimos con otros y para sentirnos bien tenemos que cuidarnos a nosotros mismos y a los demás, incluso cuando vacacionamos.

En segundo lugar te propongo que salgas en forma consciente de los peligros- Como los boliches están cerrados y otros entretenimientos clausurados, te invito a usar tu imaginación para crear algo nuevo que te dé placer en tiempos de Covid 19. El amor y cuidado que brindamos nos hace sentir muy bien. En cambio, poner en peligro a los demás nos debilita emocionalmente y espiritualmente.

No hay guerra, hay pandemia y mientras la atravesamos cuídate, divertite en forma distinta al verano anterior. El cuidado es una señal de amor. Queréte mucho que así podrás amar a los otros.

En tercer lugar el próximo verano será distinto, hay que tolerar la frustración, y la capacidad de esperar. Para eso conéctate con tu creatividad y ocupá tu tiempo en actividades gratificantes.

A los padres:

A ustedes, recordarles que la educación de vuestros hijos implica enseñarles a cuidar varias áreas de su vida. Además de la salud física existe la salud emocional que implica el cuidado de nuestras emocionales, aceptarlas y expresarlas de un modo adaptativo.

Los jóvenes son consecuencia de las conductas de los adultos que tienen la posibilidad de mejorar o empeorar la información genética que traen tus hijos al nacer. Te propongo poner tu foco en su salud emocional. Ayúdalo a identificar qué tiene: rabia, tristeza, impotencia, frustración, incentivá a que use su imaginación y que encuentre otra actividad recreativa permitida y no peligrosa.

Tu hijo adolescente está enojado, como los abuelos que no pueden salir y/ o los dueños de salones y los restaurantes y hoteles, etcétera. Somos resilientes y podemos fortalecernos por la frustración que causa esta pandemia.

Entiendo la situación en que se encuentran muchos padres pues sus hijos jóvenes se sienten mal, entonces en estos momentos es más fácil permitirles ir a lugares peligrosos que imponer la autoridad parental que guía, que dice qué puede hacerse y qué debe evitarse por las posibles consecuencias nocivas.

Como siempre sostengo ser padre es una actividad vitalicia, 24 horas al días, sin licencia, 365 días al año. También implica transmitir valores espirituales como solidaridad, ayudar al otro. Utilizá el lente de la empatía para mostrarles que abuelos y otras personas pueden morirse por el contagio, personas que le brindaron amor. Cuando una persona realiza conductas solidarias se siente consigo bien y desarrolla buena autoestima

Los jóvenes que se aglomeran son fruto de la educación, de su medio ambiente familiar. Conozco miles de otros que se quedaron en sus casas disfrutando de espacios abiertos con pocos amigos y están felices y lo más importante se hicieron cargo, se responsabilizaron de sus comportamientos y no se sentirán culpables.

Sus progenitores fueron muy claros sobre los peligros de ciertas actividades. Nadie sabe que pasará con los abuelos de los aglomerados. La culpa es un sentimiento muy intenso e incómodo por haber hecho algo mal y desde el punto de vista psicológico es difícil de gestionar.

Ayudá a tus hijos a responsabilizarse, no que se sientan culpables y a que sean resilientes y salgan de la pandemia fortalecidos. El dolor nos fortalece y nos humaniza. Hay que tolerar la frustración y encontrar —a través de la creatividad— formas posibles de pasar un lindo verano. aceptando lo que sucede podés adaptarte a las circunstancias.

conocé a nuestra columnista
Fanny Berger
Fanny Berger
Es psicoterapeuta gestáltica. Se dedica niños, adolescentes y adultos, y trabaja en el apoyo de padres. Implementó “terapia de alcance breve”, que en cinco sesiones trata temas concretos. Es conferencista y escribió varios libros.

Podés contactarla en su web, página de facebook o a través del teléfono celular 099 289 282.

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