REGIÓN

Los vuelos de bajo costo despegan lentamente en América Latina

El alto precio de los tiquets y las regulaciones de los mercados frenan el crecimiento de la oferta

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Viva Air. La aerolínea, una de las inversiones del cofundador de Ryanair, opera en Perú.

Volar en América Latina la distancia equivalente a un París-Madrid de US$ 100 cuesta seis veces más. Las muy comunes aerolíneas de bajo costo o low cost en Europa, EE.UU. o Asia apenas despegan en ésta región.

Martin Rötig y Hélène Le Bras, una pareja de arquitectos treintañeros, hicieron un paréntesis en su vida parisina para realizar un viaje por el mundo. Después de haber ido a Asia, quieren explorar América del Sur a principios de 2017, pero usarán sobre todo el ómnibus para trasladarse pese a las largas distancias. «Vamos a tomar el menor número de aviones posible porque son mucho más caros que en Asia», dijo Rötig, que recuerda haber hecho un viaje de «ida y vuelta entre Kuala Lumpur y Osaka, en un vuelo de siete horas, por 450 euros los dos, en Air Asia».

Estos mochileros no son un caso aislado. Foros y blogs turísticos advierten de los altos precios de los vuelos en América Latina, a causa de un desarrollo insuficiente de las compañías de bajo costo.

Es fácil identificar la razones: menos aeropuertos secundarios, distancias más largas y reglamentos más apremiantes por falta de un mercado común como en Europa.

En la región solo México, Brasil y Colombia tienen desde el año 2000 aerolíneas low cost, pero con conexiones principalmente locales y a precios más altos que en Europa.

En América Latina, «el clima es bastante poco favorable, pero está evolucionando», analizó Bertrand Mouly-Aigrot, socio en la firma especializada en transporte aéreo, Archery Strategy Consulting.

La región «tiene una base de población importante, economías globales en crecimiento, de una verdadera clase media, donde se desarrolla el turismo. No hay razón para que el fenómeno de bajo costo que se impuso en las demás regiones del mundo no lo haga en América Latina», estimó.

Margen de crecimiento.

Además del viraje liberal tomado por Argentina y Brasil, dos mercados hasta ahora muy regulados, los analistas subrayan la densificación que está en curso en la red de líneas de bajo costo.

En Argentina, la compañía Flybondi, cuyo accionista mayoritario es Julian Cook, fundador de la suiza Flybaboo, prevé lanzar próximamente una docena de rutas nacionales.

El grupo Viva, implantado en México con VivaAerobus, y en Colombia con VivaColombia, acaba de inaugurar en noviembre Viva Air en Perú. Uno de sus accionistas es Irelandia Aviation, la sociedad de inversiones de Declan Ryan, cofundador de la irlandesa Ryanair y cuyo modelo se ha duplicado en Asia (Tiger Airways) y EE.UU. (Allegiant).

«Hoy, una de cuatro personas que viajan en aerolíneas a nivel mundial, lo hacen en una empresa de bajo costo. Sin embargo, América Latina tiene todavía tarifas exorbitantes para trayectos muy cortos, ¡es lamentable!», dijo William Shaw, fundador y presidente de VivaColombia. Para su desarrollo, está «viendo a Chile, Argentina, Venezuela y Centroamérica».

Según la Organización Mundial del Turismo 96,6 millones de turistas visitaron América Latina en 2015 con un crecimiento estimado entre 4 y 5% en 2016.

En el tráfico de pasajeros, Boeing prevé un alza de 5,8% en la región durante los próximos 20 años, indicó Donna Hrinak, la presidenta de la compañía para América Latina, con la mayor parte de vuelos en clase económica, «reflejando un continuo crecimiento de transportes de bajo costo y la expansión de redes en América Latina y el Caribe».

Carlos Ozores, consultor de la compañía estadounidense ICF, evaluó que «en México o en Brasil, parte del público usaba autobuses, pero una vez que vuelan no quieren regresar» a la carretera.

«Nosotros queremos hacer que el mercado crezca. Estamos trabajando para que un cliente del interior de Argentina pueda viajar al interior de Brasil», señaló Eduardo Bernardes, vicepresidente comercial de la brasileña Gol, que aboga por flexibilizar las reglamentaciones de vuelo. AFP

Mismos kilómetros, tarifas más caras.

Una comparación revela tarifas mucho más caras en América Latina que en otras partes del mundo, ya sea para recorrer 1.000, 2.000 o 3.000 kilómetros (km). Los precios localizados en comparadores de tarifas o en los sitios de las aerolíneas reflejan esas diferencias de costos. Por ejemplo, viajar entre el 13 y el 19 de marzo en un trayecto de 1.000 km como París-Madrid puede costar US$ 106, mientras que para cubrir la ruta Lima-La Paz hay que desembolsar US$ 599. Un vuelo Dallas-Los Ángeles, en las mismas fechas cuesta US$ 293; aunque la distancia entre Rio de Janeiro y Buenos Aires es la misma que en el caso anterior, el precio del tiquet se ubica en los US$ 475.

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