Informe

Viajes corporativos resisten las turbulencias en las empresas

Pese a los recortes y ajustes, los empresarios siguen volando fuera de fronteras por la necesidad de abrir o sostener mercados; algunos resignan lujo y comodidad para economizar en el gasto.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Partidas. En el primer semestre del año, poco más de 80.000 uruguayos viajaron al exterior por motivos de negocios. (Foto: Google Images)

Las empresas uruguayas se están ajustando el cinturón al nuevo escenario de enfriamiento de la economía (local e internacional), pero no por eso dejan de viajar. Aunque las videoconferencias acortan distancias y ahorran dólares y tiempo, volar y plantarse cara a cara con la contraparte se torna indispensable para mantener mercados abiertos o sellar nuevos negocios. En esos viajes de empresarios muchas veces está en juego el crecimiento o incluso la supervivencia de la compañía.

El proceso de internacionalización de las empresas, en el marco de una década de crecimiento económico del país y la región, ha redundado en un flujo de "viajes de negocios y de empresas que necesitan crear relaciones en el extranjero", observó Íñigo García Aranda, nuevo director general comercial para el sur de América Latina de Amadeus, tecnológica global especializada en soluciones para la industria del turismo.

La perspectiva de la empresa es que los viajes corporativos crezcan más que los relacionados al turismo de vacaciones. "En Uruguay, la expectativa para este año es que los viajes de negocios crezcan un 7%, cuando los de ocio están en el entorno del 2,5% o 3% de crecimiento. Vemos que la situación de negocios es más positiva incluso que la de viajes de turismo, que a veces es más sensible a las crisis", estimó García Aranda.

Nicolás Goldstein, vicepresidente de Ventas de Latam (la aerolínea resultante de la fusión de Lan y Tam), no es tan optimista hacia el futuro: "Cuando las economías se desaceleran, la gente que viaja por negocios deja de hacerlo". En ese caso, la aerolínea prevé que si "el pasajero de negocios empieza a cortar frecuencias, como el avión no lo querés llevar vacío, los precios comienzan a bajar y se empieza a llenar de turismo (de ocio). Llevás más gente, pero con una tarifa media más baja", explicó.

En Uruguay, solo en el primer semestre de 2015, 80.093 personas viajaron al exterior por negocios y temas profesionales, según datos del Ministerio de Turismo (Mintur).

En los últimos años, la tendencia ha sido creciente. El año pasado 201.064 uruguayos viajaron al exterior por motivos de negocios, lo que significó un 13% más que en 2013 y 34% más respecto de 2011.

El gasto en viajes de negocios vinculado a Uruguay sumó $ 12.000 millones en 2014 (unos US$ 545 millones), lo que equivalió al 16% del PIB de viajes y turismo en el país, informó Amadeus.

En cuanto al abanico de destinos, éste combina lugares clásicos —como Buenos Aires, San Pablo, EE.UU. y España— con otras plazas de negocios más exóticas y relativamente nuevas para los ejecutivos uruguayos, como es el caso de Centroamérica, Rusia y China.

Se arreglan con menos.

Al pasar raya, las agencias afirman que los recortes de las empresas todavía no han impactado en las ventas de viajes corporativos.

En Jetmar perciben que «si bien las empresas este año están cuidando sus gastos, es un segmento que siempre será estable y que se seguirá desarrollando».

La necesidad de ampliar los mercados explica esa estabilidad en los viajes. "Cada vez que hay crisis, el empresario sale a buscar más mercados. Entonces, hay recesión en otras cosas, pero en los viajes existe mayor demanda, porque hay necesidad de salir a buscar nuevos acuerdos. En vez de quedarse quietos, tratan de expandirse y reactivar el negocio", analizó Natalia Lojo, gerente general de BTM Travel Designer, agencia enfocada en clientes corporativos.

A cambio, algunos empresarios empiezan a resignar comodidad y lujo: evalúan cambiar de aerolínea y aplazar el uso de sus millas con tal de economizar; aceptan ir en vuelos con más escalas y viajar en turista en vez de en clase ejecutiva. Solo con ese cambio pueden ahorrar al menos una vez y media el costo del asiento, aseguró Lojo.

Claudia Ravecca, gerente general de la agencia Consolid Travel, nota que pese a los recortes "el corporativo viaja y viaja bien, hay mucha (clase) ejecutiva, hoteles de buena categoría. Eso por ahora no se ha resentido". Los empresarios y ejecutivos representan el 30% del portafolio de la agencia.

Ya sea que busquen ahorrar en o no, casi indefectiblemente los ejecutivos pagan más por sus tickets que los turistas que se van de vacaciones, por varios puntos.

Es característico que los viajes de negocios no se planifiquen con meses de antelación, a diferencia de los viajes de placer. Los empresarios tampoco pueden flexibilizar las fechas de su viaje, por lo que difícilmente puedan aprovechar las ofertas de las agencias y aerolíneas.

También incide en que el precio final sea más alto que los ejecutivos realicen estadías cortas. Los uruguayos que viajaron por negocios en 2013 se quedaron un promedio de 4,1 días en comparación con los 6,8 de quienes hicieron turismo recreativo y los 7,2 de los viajes familiares, según el Mintur.

No obstante, las empresas gozan de beneficios, como descuentos especiales, que consiguen luego de negociar con las aerolíneas directamente o a través de su agente de viajes.

De alto vuelo.

Las prioridades del viajero de negocios no se agotan en el gasto. Nicolás Goldstein, vicepresidente de Ventas de Latam, apuntó que como este perfil es más "insensible" al precio, "lo que necesita es frecuencia y puntualidad". El ejecutivo opinó que cada vuelo se arma pensando en contemplar tanto al pasajero de negocios "que viaja de noche y quizás tiene una reunión a las nueve de la mañana" como al turista de vacaciones.

Ravecca resaltó que como los empresarios "sacan los pasajes para ir a reuniones y ferias, (entonces) llegar al evento puntualmente es fundamental, y a veces es difícil con las compañías aéreas, sobre todo cuando hay conexiones y son viajes largos". También exigen que el hotel donde se hospedarán esté bien ubicado con respecto al lugar del evento o la reunión.

Tener la asistencia de la agencia de viajes en un esquema de 24 (horas) x 7 (días) ante cualquier imprevisto, es otro requisito de los clientes. Del mismo modo, "valoran que si tienen una enfermedad o no pueden comer cierta comida, si les gusta ventana o pasillo, no te lo tienen que estar repitiendo, ya lo sabés", comentó Lojo. También quieren saber qué servicios recibirán por lo que pagan.

Son aspectos clave para satisfacer a clientes particulares en un mercado cada vez más difícil. "La empresa está tirante porque tiene otros problemas, entonces todo se traduce en exigir más", remató.

Airbnb hace punta con los alquileres para ejecutivos.

El voluminoso mercado de los viajes corporativos —que a nivel global superará los US$ 300.000 millones para finales de año, según un estudio de la Asociación Mundial de Viajes de Negocios— llamó desde hace tiempo la atención del gigante de los alquileres temporales, Airbnb. El interés no es casual, por ejemplo, los viajeros de negocios suponen entre el 8% y 10% de la actividad de la empresa. A la luz de esta tendencia, la firma lanzó en 2014 su servicio para ejecutivos, Airbnb Business. En apenas un año, la plataforma captó 250 clientes corporativos, entre los que figuran Google, Facebook y TBWA, y creció 700%, informó Airbnb a la revista Wired.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados