NEGOCIOS

Tres multimillonarios emprendedores seriales se unen para "cazar" unicornios del futuro

A través del nuevo fondo Myelin II, estos argentinos planean hacer nuevas inversiones en entre 30 y 50 compañías de tecnología en etapa inicial en EE.UU., Europa y América Latina.

Martín Varsavsky, Alec Oxenford y Matías Nisenson
Alec Oxenford, Martín Varsavsky y Matías Nisenson

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Buenos Aires, Río de Janeiro y Madrid. No se trata de los puntos de una nueva canción sino de la simultaneidad de ciudades en la que se realizó esta entrevista. Signo de los tiempos: a Alec Oxenford se lo ve concentrado con un embravecido mar carioca de fondo, a Martín Varsavsky en pleno movimiento por las calles de Madrid, y a Matías Nisenson desde su casa en Buenos Aires. Los flamantes socios en el fondo Myelin II responden cómo será la vida pospandemia, los negocios que se generan y su particular mirada sobre la «Argentina emprendedora» y la «Argentina política» que no siempre son el mismo país. También la idea de ser multimillonarios pero no por los US$ 1.000 millones de fortuna que supone sino por tocar a lo largo de la vida, con proyectos de impacto en 1.000 millones de personas. Y adelantan cómo será la «cacería de negocios» en la que aspiran invertir.

Ahora los tres juntos y a través del nuevo fondo Myelin II planean hacer nuevas inversiones en entre 30 y 50 compañías de tecnología en etapa inicial en EE.UU., Europa y América Latina. Se centrarán en sectores como consumo, fintech, marketplaces, biotecnología, tecnología médica, ciberseguridad.

«Como emprendedor, construyo ‘unicornios’ y ahora los busco», dispara Varsavsky. «Estamos ayudando a otros emprendedores a realizar todo el potencial de sus ideas. Buscamos no solo conceptos extraordinarios, sino también caminos claros y escalables para hacerlos realidad», agrega Oxenford. El equipo se completa con César Levene, experto en impuestos y derecho internacional.

Perfiles complementarios

Martín Varsavsky es un emprendedor serial, profesor e inversor que fundó ocho empresas en EE.UU. y Europa en los últimos 30 años. Es fundador y chairman de Inception, la cadena más grande de clínicas de fertilidad en EE.UU., y también de Overture Life, empresa enfocada en automatizar los laboratorios de embriología y de Goggo Network, una startup inserta en el sector de los vehículos autónomos.

Alec Oxenford es cofundador de Alpha Capital SPAC, Letgo☺-un mercado de segunda mano digital-, OLX -la tienda online más grande de su tipo en India y Brasil- y DeRemate.

Matías Nisenson tiene 28 años. Cultor del bajo perfil, a los 17 fundó su primera startup, Southlogics, un software factory. Luego, lideró el nacimiento de Experimental, que creó CryptoWars, un videojuego en el que los participantes pueden ganar dinero en base a sus habilidades.

-¿Cuál es la apuesta que tienen para América latina y especialmente para Argentina?
-Matías Nisenson (MN): Con el Myelin hicimos un fondo que fue una especie de prueba de concepto, apuntando mucho más a EE.UU. y a Europa. Y justamente el otro día tuvimos una charla de que en realidad la región está cambiando mucho, por más que Argentina no necesariamente está en el mejor momento, la región sí está muy bien, en los casos de Brasil, México, Colombia, Chile. La región está explotando. Entonces, considerando que tenemos un montón de redes y que contamos con dos pesos pesados de la tecnología, Martín y Alec, decidimos con el fondo II poner más foco en América Latina.

-¿Qué los unió para este proyecto?
-Martín Varsavsky (MV): Aunque Matías es muy joven, lo conozco desde que era aún mucho más joven, cuando trabajaba en una aceleradora en Menorca. Y vi en él a una persona que tenía mucho talento. Desde hace 20 años, tengo una especie de escuela de emprendedores o analistas que trabajan para mí. Es como una especie de servicio militar pero bueno (se ríe). Matías pasó por eso y siempre me pareció que tenía mucho potencial. Cuando hizo el Myelin me preguntó si quería apoyarlo y dije que sí. Después, cuando hablamos de hacer un Myelin II, pensamos en buscar un tercer socio. Y con Alec nos conocemos hace 15 años, muchísimas veces hemos intercambiado ideas y veía una especie de complemento también a nivel de la actividad.

-¿Cómo es esa complementación?
-MV: En el caso de Alec, su especialidad son los marketplaces. Es un área en la que no tengo expertise. Yo sé más de medicina, tech, energía o telecomunicaciones, que tienen más que ver con ingeniería pero muchos de los campos que se ven ahora o hace bastante tiempo en Internet son de alguna manera especialidad de Alec. Y también está el tema de ser argentinos que trabajamos en otros países y que tienen diferentes edades. Creo que eso nos potencia.

-Alec, ¿qué te convenció?
-Alec Oxenford (AO): Martín es una especie de mentor natural para todos los entrepreneurs argentinos y del resto del mundo, también. Hace décadas que viene haciendo cosas increíbles con mucha visibilidad. Y además con mucha generosidad. Y habiéndolo visto desde el costado durante mucho tiempo y teniendo mucha admiración por lo que él hace y representa, me pareció muy natural decir «qué buena oportunidad, hagamos algo juntos». Pensé que iba a aprender mucho y además divertirme y pasarla bien. Que es algo muy importante para mí.

-Con el Myelin I, invirtieron en 25 compañías de distintos segmentos. ¿Qué perspectivas tiene el fondo II?
-MN: Con respecto al portfolio del fondo uno, tenemos 25 compañías y hay de todo. Tenemos compañías de bio-tech, medicina, fintech, movilidad, ciberseguridad, herramientas de software para programadores. Hay una combinación copada, todas tienen como común denominador mucha innovación, mucha tecnología y founders brillantes. Con respecto al fondo dos, creo que a nivel vertical e industrial se va a mantener parecido, es probable que tengamos más marketplaces y fintechs por habernos sumado con Alec.

-Martín, como emprendedor creaste compañías que fueron unicornios, tenés firma valuadas en más de US$ 7.000 millones. ¿Ahora como «cazador» qué objetivo tenés?
-MV: Lo que más me gusta, y no sé si esto queda bien decirlo, es la parte didáctica. Claro que me gusta que nos vaya bien y ganar plata, pero lo que me apasiona es aprender. Cuando viene alguien y te hace un pitch está contando lo que hace, la estrategia, a dónde va la empresa, cómo recluta, su geografía o dónde va a actuar. Y disfruto mantenerme en contacto con el pulso de lo que está pasando en el mundo emprendedor. Cuando sos inversor es como cuando yo era chico y había un canal de televisión y de repente vino Internet y había una multitud. Pasás de la singularidad a la pluralidad. Eso es lo que me gusta. Entonces como «cazador» lo que me gusta es el pitch, entender lo que quiere hacer la gente, poder contribuir con ideas. Tenés menos profundidad, porque no es tu empresa. Pero tenés un impacto más variado.

-En tu caso Alec, ¿cuáles serán las prioridades?
-AO: Sigo con Alpha donde tenemos empresas en período pre-IPO (oferta pública de acciones) y acá en Myelin estamos mirando early stage (fase temprana), son las dos puntas del espectro. Creo que hay pocas cosas más gratificantes como emprendedor al que le fue bien que devolver un poco de eso de alguna manera y ayudar a otros entrepreneurs. Esa es una. La otra va por el impacto. Al ayudar a entrepreneurs uno tiene un impacto indirectamente, yo hace rato dije que quiero ser multimillonario. Pero no en el sentido de tener US$ 1.000 millones, que también estaría bueno, sino en el sentido de tocar a 1.000 millones de personas. Y según mi cálculo directa e indirectamente, a través de deRemate, Let-Go y otras inversiones que hice, voy por 630 millones. Me faltan 400 millones. Y quisiera hacerlo antes de morirme. No estoy diciendo cambiarles la vida. Sería muy soberbio. Pero sí hacer algo en una compañía que le ayude, que le dé una satisfacción, un valor a 1.000 millones de personas. Myelin me acelerará un poco en ese proceso.

-Cuando analizan la Argentina, ¿qué están viendo?
-MV: Hay dos realidades. Una es la Argentina de los emprendedores y la tecnología que va impresionantemente bien. Y otra es la Argentina del ciudadano medio que, lamentablemente, va muy mal. Esas diferencias no se viven solo en Argentina. Hay bastantes países en donde hay un ecosistema emprendedor al que le va super bien, rodeado de situaciones en las que la gente tiene dificultades en la vida cotidiana. Pero a veces la necesidad es la madre de la invención. Y es curiosa la cantidad de emprendedores brillantes que surgen de una situación especialmente difícil.

-¿Qué significa el nombre del fondo?
-MN: Mielina es un lípido que recubre las neuronas. Lo que hace en tu cerebro es que la información pase y se distribuya mucho más rápido. Entonces, fue como un paralelo entre la aceleración de la información y lo que hacemos nosotros que es acelerar los proyectos con las inversiones.

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