Tecnología

Reconocer al cliente potencia negocios

Ya sea por tarjetas de los comercios o por los plásticos de los bancos que contengan un Tag de RFID, identificar a los clientes permite ofrecer promociones "a medida" y ganar en servicios

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Larretape. "Quienes no agreguen tecnología ahora, se dará cuenta tarde de la oportunidad que están perdiendo". (Foto: Leonardo Carreño)

Un cliente ingresa a una tienda y al instante un vendedor se le acerca, lo saluda por su nombre y le ofrece promociones de acuerdo a sus gustos personales y compras anteriores. A ese nivel de servicio y atención el cliente puede llegar una empresa o tienda al aplicar en sus puntos de venta y ofrecer a los clientes un sistema de reconocimiento en base a RFID.

Para Martín Larretape, CEO de Kronnix, la multinacional especializada en logística, trazabilidad y seguridad, es el cliente quien hasta el momento se pierde el potencial de esta tecnología. El ejecutivo dijo a El Empresario que a nivel global ya existe forma de ejecutar este sistema a través de tarjetas con RFID del comercio o por tarjetas de crédito que tengan incluido el TAG.

"A diferencia de utilizar un teléfono celular para ofrecer estos servicios, con la tarjeta el cliente opta por llevarla o no para ser identificado, mientras que el teléfono siempre va con uno", destacó. De todas formas, Larretape dijo que ya existen compañías que están desarrollando aplicaciones para que, a través del Bluetooth de los teléfonos, se puedan identificar a los clientes con su previa autorización.

Así, el círculo de beneficios de la tecnología RFID se cierra. "Además de facilitar a las empresas contar siempre con stock y productos en tienda, podrán ofrecer (la mercadería) en forma directa y más eficiente al cliente según preferencias. Al final el que gana siempre es el cliente", apuntó.

El consumidor también empieza a comprender que dar información a cambio de un beneficio es algo inminente. "Mucha gente en países nórdicos entiende que ya está en la base de datos de algo, entonces para ellos no compartir información es tonto. Los adolescentes enseguida dan los datos porque entienden que si no lo hacen no son parte del sistema", explicó Larretape.

Y si bien algunas empresas creen que la innovación es un costo y no un beneficio, el experto advirtió que ese pensamiento está cambiando con la nueva generación de gerentes. "Entienden que si no agregan tecnología ahora, se van a dar cuenta muy tarde de la oportunidad que están perdiendo", concluyó.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)