FORMACIÓN

Más de 4000 prendas entre hilos y máquinas

La marca de indumentaria BAS crea oportunidades, a partir de la donación de miles de prendas al taller de indumentaria para mujeres privadas de libertad.

BAS
BAS entregó 4.354 prendas textiles diferentes en donación al taller industrial de la Unidad Nº 5 del Instituto Nacional de Rehabilitación.

En Uruguay, cada día cientos de mujeres que conocen las múltiples caras de la vulnerabilidad ponen su mejor empeño entre hilos y máquinas de coser. Ellas aprenden un oficio que anhelan poder realizar cuando recuperen su libertad. Para ayudarlas, BAS les tiende sus brazos de compromiso y colaboración.

En la Unidad de Internación de Personas Privadas de Libertad N°5 se encuentran actualmente 369 mujeres. Allí se les ofrece la oportunidad de capacitarse en distintos oficios que les ayuden ahora y en el futuro.

En el taller industrial, las mujeres adquieren nuevas destrezas, recuperan hábitos dignos de trabajo, generan compromiso y autoconfianza. A su vez, los conocimientos y la experiencia adquirida en todo el proceso las convierte en mano de obra calificada, facilitando su futura reinserción en la sociedad y aumentando las posibilidades de acceder el mercado laboral.

Esta realidad no pasa desapercibida para BAS. Por eso representantes de la marca hicieron una entrega de 4.354 prendas textiles diferentes en una donación al taller industrial de la Unidad Nº 5, para seguir contribuyendo a que más mujeres puedan seguir formándose en un oficio.

«Las prendas con averías son ideales para darles múltiples usos y así estimular otro elemento fundamental de la profesión como son los procesos creativos», explicó la gerente general de BAS, Magdalena Mutio.

Las prendas donadas por la empresa vuelven al ciclo productivo con la realización de distintas prendas. En el taller se confeccionan desde uniformes hasta frazadas, cuyo destino es el resto de la población del centro de reclusión.

Cuando se generan oportunidades de venta, el total recaudado vuelve a la Unidad. En este sentido, las prendas donadas por BAS podrán ser recicladas para dar lugar a lo nuevo y continuar así, estimulando aprendizajes y deseos de autosuperación, indicó Mutio.

Por otra parte, previendo las bajas temperaturas propias del invierno, BAS estará entregando en los próximos días una donación de 392 camperas de abrigo en polar para las mujeres y madres que se encuentran, junto con sus hijos, en la Unidad N°5 y N°9 del Instituto Nacional de Rehabilitación.
«En tiempos en los que Uruguay necesita que estemos unidos más que nunca, como marca de los uruguayos entendemos que debemos acompañar a los más desamparados de la sociedad y contribuir a desarrollar capacidades y generar oportunidades», explicó la gerente general de BAS.

«Apostar por la capacitación de mujeres que tienen derecho a la educación y el trabajo es importante cuando se quiere como país salir adelante y tener un futuro con iguales oportunidades», agregó Mutio.

Las distintas colecciones de BAS tienen su origen en el diseño nacional, que luego pasan a una etapa de confección global con la participación de varios proveedores distribuidos en distintas regiones del mundo.

Entre otras acciones de responsabilidad social empresarial, BAS el año pasado cerró un convenio con Aldeas Infantiles, a través del cual niños, niñas y adolescentes recibieron apoyo pedagógico especializado.

Desde su creación en el año 2016 como una tienda exclusiva propiedad del Grupo Ta-Ta, la marca de indumentaria llevó adelante un proceso de fuerte expansión. Actualmente cuenta con 16 tiendas, mientras no descarta posibles aperturas en alguna zona en Montevideo, como en el barrio Colón, así como en localidades del interior. «Se puede llegar a abrir dos locales más, aunque hay que evaluar la situación generada por la pandemia del coronavirus», concluyó Mutio.

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BAS crea oportunidades, a partir de la donación de miles de prendas al taller de indumentaria para mujeres privadas de libertad.
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