RICARDO LENTI - GERENTE GENERAL DE VIEWSONIC PARA LATINOAMÉRICA

«La pantalla siempre va a estar»

Es chileno y desde hace 14 años es gerente general para la región de Viewsonic, empresa de monitores, proyectores y displays, originaria de California.

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Lenti. "Vendemos aparatos pero éstos son parte de un universo más grande". (Foto: Francisco Flores)

Es ingeniero en Computación por la Universidad de Chile y tiene un MBA de la Universidad Adolfo Ibáñez. Aunque Viewsonic incursionó en televisores y celulares, el foco siempre ha estado en proveer dispositivos para empresas, instituciones y profesionales. De todos modos, algunos productos como los proyectores están asomando en los hogares mientras en el ámbito de la educación constituyen el «centro» del aula por el auge del contenido digital. Esgrime que los displays no perderán vigencia pese a la pronosticada caída del PC frente al celular. Está divorciado y tiene dos hijos. En su tiempo libre practica yoga y disfruta de la lectura.

Viewsonic está presente en Uruguay desde hace 20 años. ¿A qué sectores se orienta la compañía en el mercado?

Tenemos una larga historia en Uruguay, estamos haciendo negocios desde 1997 en forma constante y activa. Entonces apuntamos a reforzar las relaciones que hemos cultivado durante estos 20 años con las empresas de computación más importantes del país, con las nuevas compañías, también de otros nichos de mercado que están incursionando en la computación y poder llevarles la visión de Viewsonic a esos actores. Del mismo modo, hemos tenido siempre un contacto estrecho con las entidades de gobierno que compran tecnología. El negocio de Viewsonic está orientándose cada vez más al mundo corporativo, el institucional y también eso ha ido cambiando con el tiempo. Las empresas que están haciendo ese tipo de negocios en Uruguay han ido evolucionado.

¿En qué consiste esa visión que quiere transmitir la compañía?

Viewsonic está centrada en el mundo de la tecnología visual. Nosotros hacemos los dispositivos que están en una plataforma computacional abordando lo visual. Y ahí tenemos monitores, proyectores, displays y productos de «escritorio del futuro», que son monitores que interactúan con servidores virtualizados. Entonces apuntamos a mostrar que cada «familia» tiene un énfasis específico que incluye la visión futura de lo que vemos que es importante. En monitores el acento está en tener cada vez una resolución más alta; hoy estamos impulsando monitores para 4K y estamos llevando esos monitores a los distintos segmentos de mercado donde esos 4K son relevantes. Por ejemplo, la fotografía, los videojuegos, la arquitectura y el diseño. La tendencia está yendo hacia un monitor más grande en tamaño, con mejor resolución y que pueda trabajar con las computadoras más poderosas. El mundo de los proyectores está marcado por cada vez más herramientas de colaboración: elementos de interactividad y conectividad para que te puedas conectar al equipo desde una tablet, un smartphone, un PC, y que a la vez permiten que haya más gente trabajando con el proyector que antes. Antes la lógica era: «yo soy el que expone, el resto escucha». Ahora todos exponen, todos escuchan, todo es mucho más activo. En ese sentido estamos entregando plataformas tanto para proyectores como para displays para que puedan hacer eso en forma rápida, intuitiva y expedita. Y aquí también aplica lo de cuanto más grande (la imagen), mejor.

La empresa se especializa en dispositivos, pero usted habla de soluciones más integrales. ¿Hay intenciones de abocarse al desarrollo de software?

Viewsonic es una empresa que entrega un dispositivo. Nosotros vendemos aparatos. Pero el aparato es parte de un mundo un poquito más grande. Entonces, para que ese producto pueda ser parte de una solución necesita cumplir ciertos estándares tecnológicos. Por ejemplo, que permita trabajar bien con smartphones del mundo Apple y del mundo Android. Que permita trabajar bien con el mundo Microsoft y también con el mundo Google. Nuestra visión tecnológica de qué es una solución es que cumpla con todos los estándares de la industria. No se puede dejar a nadie afuera porque el mundo es muy grande y tienes que preocuparte de que tu producto sea certificado para esos estándares y eso es lo que hacemos.

¿Cómo se distribuyen las ventas de Viewsonic en Uruguay?

Más del 60% del negocio es proyección y después son monitores, displays y el resto de los productos. En proyectores, tenemos más clientes corporativos e institucionales que hogareños. Es un 80%-20% o 90%-10%. De todos modos, el cliente doméstico está creciendo cada vez más.

Mencionó que los proyectores recogen el cambio por el cual ya no hay un solo orador sino que todas las personas quieren participar. En vista de eso, ¿qué oportunidad ofrece el sector educativo para el negocio?

Un foco comercial fuerte es siempre el área de educación. Estamos presentes en educación desde hace muchos años; tecnificar la sala de clase en el pasado significaba poner un proyector. Y hoy ése sigue siendo un objetivo para colegios pequeños e instituciones educativas grandes. El proyector es el centro alrededor del cual se arma la sala de clases del futuro.

¿La digitalización reemplazará al clásico pizarrón en el aula?

El pizarrón es una herramienta para que el profesor pueda crear contenido en la sala de clase, pero cada vez más ves que usa un Power Point, aquello que creó en su notebook. La tendencia futura y actual incluso es que el profesor ya le está pidiendo a los alumnos que preparen el contenido y que lo compartan con el resto de la clase, y ya el estudiante no pasa al pizarrón a mostrar lo que preparó, sino que puede haber creado un video y ése es el contenido que presenta en clase. Entonces el proyector es el vehículo para entregar ese contenido al resto de la sala. El pizarrón pasó a un segundo plano hace rato.

¿El auge del contenido ha dinamizado el catálogo de la firma?

Sí, totalmente. Nosotros estamos visualizando cuáles son las actividades que ayudan a hacer más productivos estos ambientes y le agregamos a los dispositivos elementos que facilitan esos entornos. Por ejemplo, en proyectores, tenemos un software para que las personas se puedan conectar al dispositivo desde distintas plataformas, y estamos prontos para lanzar en Uruguay un kit interactivo para que puedas escribir sobre la proyección en cualquier área, y esas notas las graba el profesor y después se las manda a los alumnos. Nosotros sabemos de alumnos que le sacaban fotos al pizarrón. Ahora ni siquiera es necesario hacer eso. La administración de los archivos y de los contenidos es mucho más rápida.

¿Qué perfil tienen los consumidores de la marca?

El producto Viewsonic tiene un valor promedio superior a la media desde el punto de vista de experiencia de uso. Nuestros clientes son personas que saben generalmente de computación, que buscan ver de la mejor forma la imagen que estén trabajando. Si es alguien que está creando videos tenemos herramientas que le permiten crear los mejores contenidos. Nosotros los llamamos «prosumers» (por consumidores profesionales). Son personas que se fijan en los detalles: que el monitor tenga las entradas para poder conectarlo a la computadora más sofisticada, que tenga display port, USB 3.0 y las conectividades más modernas que son las que permiten transmitir a más alta velocidad las imágenes y con el mayor contenido posible.

Hay un nicho de consumidores hogareños que está sustituyendo el televisor por el proyector. ¿A qué atribuye el cambio?

Es un tema de tamaño. No hay ningún otro producto que te pueda entregar 100 pulgadas por US$ 500. Y, tecnológicamente hablando, el proyector cada vez más se está acercando a las resoluciones de un display pequeño. En un display pequeño se ve casi real, en el proyector no, se veía bien pero no era lo mismo. Con los años ha mejorado esa capacidad de entregar realismo y ahora es una experiencia visual enriquecida en tamaños más grandes.

Viewsonic tuvo televisores. ¿Por qué discontinuó la línea?

Lo que pasa es que ese negocio se hizo cada vez más especializado en el consumidor y nosotros movimos esa unidad a hacer productos más para el mundo corporativo. Tenemos displays, pero son para empresas o uso profesional, no para la casa. Tenemos aquí equipos en cadenas de comida rápida que muestran los menús, ayudan a la producción interna en hacer todo más fácil y rápido, pero si pones un televisor hogareño en un ambiente como ése en menos un año muere. Los displays están hechos para no apagarse nunca por la ventilación y las características tecnológicas que tienen. Son «24x7», es decir que pueden estar encendidos las 24 horas del día los siete días de la semana. Un televisor está pensado para otro tipo de consumo.

Expertos en tecnología pronostican que el PC va a perder relevancia frente al smartphone. ¿Qué futuro le ve al monitor?

Indudablemente que desde el punto de vista del consumo en la casa el computador ya ha sido reemplazado por el teléfono o la tablet y eso lo vemos avanzando a pasos muy acelerados. Pero cuando quieres trabajar algo, crear un texto con más cuidado o trabajar una planilla, la quieres ver en una pantalla más grande. Vemos que la pantalla siempre va a estar ahí porque incluso en estas visiones futurísticas ves que la persona le habla al computador —desaparecieron el teclado y el mouse— pero lo que tiene en su casa es un tremendo display. Puedes reemplazar cualquier cosa del computador menos los ojos. Entonces vemos que tiene mucho futuro. Y ahí vamos a estar creciendo con el mercado entregando esa tecnología. Desde el punto de vista de la empresa en el paso tecnológico que estamos ahora vemos cómo la virtualización está ocupando un terreno cada vez más grande. Inicialmente, estaba enfocada a las grandes compañías y el Estado; ahora está entrando en la mediana empresa y las universidades la están adoptando. La virtualización ofrece un ambiente en el que el servidor es el cerebro central y las personas se conectan al servidor desde una tablet, un notebook, una PC o a través de un thin client (una pequeña computadora que opera desde un servidor remoto).

¿En qué tecnologías están trabajando a mediano plazo?

Trabajamos en cosas como en que las interfaces para Siri (el sistema de Apple que reacciona por comandos de voz) sean las más expeditas en nuestros dispositivos. Nosotros somos parte de una solución más compleja, no voy a competir con Apple y hacer otro Siri, pero sí quiero trabajar con Apple para que se pueda usar Siri desde nuestros dispositivos y hacemos lo mismo con las cajitas de Amazon y de Google.

«Dejamos que el mercado decida por dónde hay que ir»

Con el cambio como factor constante en la industria tecnológica, ¿qué papel tiene para usted la innovación y cómo la instrumenta la empresa?

Como cualquier empresa de tecnología, siempre estamos pensando en cómo va a ser el mundo en 3, 5, 7 o 10 años para adelante. Nuestra manera de enfrentarlo es trabajando estrechamente con las plataformas computacionales que vemos que son las estándares de la industria, entonces trabajamos con los laboratorios de Intel, de Microsoft, de las empresas que entregan al mercado Linux, para estar en sintonía con los productos que serán necesarios para las siguientes etapas tecnológicas. Y nosotros fabricamos los displays que permiten hacer eso. Trabajamos mucho con prototipos para Microsoft, la mayoría nunca sale al mercado pero trabajamos con ellos y es parte del trabajo para llegar a un producto bueno. No es que nosotros digamos en forma dogmática: «va por aquí», sino que decimos: «mira, vemos que por aquí hay un camino y aquí vemos que hay otro» y en función de eso vamos avanzando, pero dejamos que el mercado vaya decidiendo.

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