TENDENCIAS

A todo o nada: el osado acuerdo salarial de Tesla con Elon Musk

El director ejecutivo solo cobrará si la empresa alcanza ganancias significativas; las metas incluyen que la valorización crezca en US$ 50.000 millones cada año, cuando hoy es de US$ 59.000 millones.

Musk. Es optimista en que la empresa llegue a valer US$ 1 billón en 10 años. (Foto: Reuters)
Musk. Es optimista en que la empresa llegue a valer US$ 1 billón en 10 años. (Foto: Reuters)

Durante los últimos años, se ha especulado sobre el futuro de Elon Musk en Tesla, y si dejará el cargo de presidente ejecutivo en el próximo año o dos. Musk avivó esa especulación hace cinco años cuando dijo que quería quedarse durante la presentación del Modelo 3. Luego, en 2014, dijo: «Tendré que ver, ya sabes, cómo van las cosas en ese momento», y añadió «sin duda seré el CEO durante los próximos cuatro o cinco años, y después de eso, se definirá».

Con el éxito de varios otros emprendimientos de Musk, como Space X, su compañía de aeronáutica, era natural que los inversores esperaran un cambio en Tesla. Cuatro años después, el Modelo 3 debutó en julio pasado (aunque las demoras en la producción retrasaron el lanzamiento), y la declaración de Musk se esclareció: aceptó permanecer como CEO de Tesla por la próxima década.

Pero esa decisión fue acompañada de un nuevo plan de compensación de Musk, que quizás sea el más radical en la historia corporativa: a Musk solo se le pagará si alcanza una serie de hitos asombrosos basados en el valor de mercado y las operaciones de la compañía. De lo contrario, no se le pagará nada.

Tesla ha establecido una docena de objetivos, cada uno US$ 50.000 millones más alto que el siguiente, comenzando en US$ 100.000 millones, luego US$ 150.000 millones, luego US$ 200.000 millones y así sucesivamente hasta llegar a un valor de mercado de ?US$ 650.000 millones. Además, la compañía fijó una docena de objetivos de ingresos y ganancias. Musk recibiría 1,68 millones de acciones, o alrededor del 1% de la compañía, solo después de que alcance esos hitos.

Para poner estos números en perspectiva, Tesla vale solo cerca de US$ 59.000 millones en la actualidad.

Si Musk de alguna manera aumentara el valor de Tesla a US$ 650.000 millones, una cifra que muchos expertos considerarían ridículamente imposible y que convertiría a Tesla en una de las cinco compañías más grandes de EE.UU., según las valoraciones actuales, su valor accionario podría ascender unos US$ 55.000 millones (suponiendo que la compañía no emita más acciones en la próxima década, lo que no es realista). Incluso lograr varios de esos hitos le traería miles de millones.

¿Beneficio o ilusión?

Los críticos de Musk, que son muchos, son propensos a creer que el nuevo plan de compensación es solo el último truco publicitario de la compañía. Él ha sido llamado un «P. T. Barnum moderno», un empresario estadounidense que creó la ilusión de éxito sin tener estimaciones de producción (y cuya historia fue retratada en la película El gran showman, protagonizada por Hugh Jackman).

Es que Tesla sigue perdiendo dinero; en un momento dado el año pasado estaba perdiendo casi US$ 500.000 por hora, según Bloomberg News.

Pero el plan de compensación de Musk no es una ilusión: se le paga solo si la empresa tiene éxito a largo plazo con ganancias significativas en capitalización de mercado. Y es imposible para él manipular el sistema tratando de apuntalar el precio de las acciones durante un lapso acotado de tiempo. Según los términos del acuerdo, incluso una vez que sus acciones sean conferidas, debe retenerlas por cinco años antes de que se le permita venderlas.

Por la forma en que se estructura el acuerdo, cada hito es un instrumento contundente: o lo alcanza o no recibe nada. «Si todo lo que sucede en los próximos 10 años es que el valor de Tesla crece en un 80% o 90%, entonces mi compensación sería cero», dijo. Sus cálculos se basaron en el precio de las acciones a principios de este año, cuando la compañía valía alrededor de US$ 50.000 millones.

Aún así, sostuvo, «realmente veo el potencial para que Tesla se convierta en una compañía de US$ 1 billón dentro de un período de 10 años».

Estos planes de compensación ejecutiva vuelven a Tesla más amigable con los accionistas, ya que muchas otras compañías han instalado paquetes de incentivos de gran tamaño que a menudo se hacen a expensas de los accionistas (dado que los ejecutivos cobran aunque rindan menos que sus pares).

Al preguntársele cómo cree que deberían sentirse los accionistas sobre el nuevo paquete salarial de Musk, Ira Ehrenpreis, presidente del comité de compensación de Tesla, dijo: «Es una situación del estilo: ‘si sale cara, yo gano; si sale número, tú pierdes», lo que significa que si Musk gana miles de millones, los accionistas ganan también. Y si Musk no funciona, los accionistas no pagan nada.

Más que dinero.

El nuevo plan de compensación de Musk es similar al que se había establecido cuando la compañía valía US$ 3.200 millones en 2012. La diferencia es que ahora las cifras son mucho mayores. Ese paquete también le pagó a Musk solo cuando la compañía alcanzaba cierto valor de mercado o ciertos benchmarks (puntos de referencia) operacionales. Y prácticamente nadie podía concebir que Tesla iba a valer 17 veces más que en aquel entonces.

Musk ha alcanzado todas las métricas menos una de ese plan.

A pesar de que las acciones le fueron conferidas a Musk, no las ha vendido, excepto para pagar los impuestos sobre las subvenciones. Su participación actual asciende a US$ 13.000 millones.

El ejecutivo ha dicho a menudo que no es impulsado por el dinero. Entonces, ¿qué tiene este plan de incentivos que le atraiga?

«Nada de eso está destinado a una creación de riqueza dinástica», dijo. «La razón por la que es importante para mí personalmente es que hay algunas cosas bastante importantes que quiero hacer», explicó.

«Quiero contribuir tanto como sea posible a que la humanidad se convierta en una especie de múltiples planetas", dijo, aludiendo a la meta que ha mencionado a menudo, que incluye lograr que las personas vivan en Marte. «Eso obviamente requiere una cierta cantidad de capital», remató.

Un sueldo simbólico de US$ 37.000 anuales.

Si bien Musk no recibe un sueldo, según la ley del estado de California, Tesla debe pagarle al menos el salario mínimo. Por eso, le paga un poco más de US$ 37.000 anuales. «No los cobro», dijo. «Termina acumulándose en una cuenta bancaria de Tesla en algún lado», agregó.
Para permitirse vivir, Musk pide prestado con sus acciones como garantía, una práctica que algunos ejecutivos cuestionan. Pero él insiste en que los créditos son una parte tan pequeña de su participación que incluso si las acciones cayeran de golpe, no lo afectarían a él ni a la empresa.
Bajo los términos del acuerdo, Musk tiene que seguir siendo el CEO, aunque podría convertirse en jefe de producto y presidente ejecutivo con un jefe ejecutivo que le rinde cuentas. Dijo que veía eso como una posibilidad solo si la compañía se volvía tan grande que necesitaba reclutar a alguien para supervisar las operaciones.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)