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Negocio redondo: Beckham tendrá equipo propio en la liga de EE.UU.

El nuevo equipo, con base en Miami, demanda una inversión de US$ 225:

"Spice boy". Tras superar varios obstáculos, el equipo del futbolista inglés comenzará a competir en 2020. (Foto: AFP)
"Spice boy". Tras superar varios obstáculos, el equipo del futbolista inglés comenzará a competir en 2020. (Foto: AFP)

La exestrella inglesa David Beckham dejó el Real Madrid hace 11 años para convertirse en la imagen de la Liga Profesional de Fútbol de EE.UU. (MLS) en todo el mundo al fichar como jugador del Galaxy de Los Angeles.

El acuerdo y el costo para la liga fue nada menos que un salario de más de US$ 7,5 millones anuales por cinco años, con contratos publicitarios que le incrementasen los beneficios hasta los US$ 250 millones y además darle el derecho a comprar en un futuro una franquicia de la MLS a un precio de «amigos».

El dato

En 2014, la MLS  le concedió la franquicia de Miami por US$ 25 millones, la misma que ahora vale US$ 150 millones.

Aunque el paso de Beckham tuvo poco brillo en lo deportivo, su sola presencia despertó un mayor interés del público local por la MLS, elevando de manera considerable la asistencia a los partidos. Cuando llegó al Galaxy en 2007, la media de asistencia era de 16.770 espectadores; cuando concluyó su contrato se había incrementado a 18.807 y la pasada temporada fue de 22.113 espectadores.

La MLS también respondió a Beckham y en 2014 le concedió la franquicia de Miami por US$ 25 millones, la misma que ahora vale US$ 150 millones, y que los dueños de los demás equipos han reclamado al comisionado de la liga, Don Garber, que le cobre a Beckham.

El exjugador se escudó en el acuerdo inicial y arguyó que no podía formar una franquicia debido a todos los obstáculos que enfrentaba por entonces. Pero esas barreras han sido superadas.

Este lunes, en el Adrienne Arsht Center y acompañado por Garber; Marcelo Claure, CEO de la telefónica Sprint y Masayoshi Son, fundador y CEO de SoftBank, entre otros empresarios y autoridades, Beckham proclamó el nacimiento del nuevo equipo de Miami.

Precisamente, la llegada de Claure y los hermanos Jorge y José Más (cofundadores de la firma de ingeniería y construcción MasTec) fue el impulso decisivo que necesitaba Beckham para que la MLS aprobase al que será el vigésimo quinto equipo de la liga, que comenzará a competir en 2020.

El nombre del club, así como sus colores (inicialmente eran celeste y negro) permanecen como incógnitas. Lo que sí es un hecho es que jugará en un estadio que se construirá en el condado de Miami-Dade. El escenario tendrá una capacidad para 25.000 espectadores y costará unos US$ 200 millones.

Por años, el plan se había estancado debido a que el grupo inversor no era capaz de encontrar un lugar idóneo para construir un estadio, tal como le exigía la MLS.

El propio Garber, que siempre apoyó al grupo de Beckham, reconoció que el proyecto de la franquicia de Miami era el más complicado de cualquier mercado que había tenido la MLS, debido a la estructura política local y el cambio rápido que se da dentro del negocio del real estate.

Con este negocio, los inversionistas se comprometen a pagar impuestos anuales que superarían los US$ 4 millones, generar 200 empleos entre fijos y temporales, así como crear escuelas de fútbol en la comunidad que permitan el desarrollo de ese deporte en el área de Miami.

La franquicia de Beckham será el segundo equipo de la MLS en la historia del sur de la Florida tras el Miami Fusion. El club, que tuvo en sus filas al famoso exvolante colombiano Carlos «el Pibe» Valderrama, acabó jugando en Fort Lauderdale (al norte de Miami), y tuvo una corta vida (1997-2002) debido a la mínima concurrencia que atraía. Beckham busca cambiar la historia. 

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