Entrevista a CARLOS R. PERA, DIRECTOR de AEROMUNDO INTERNACIONAL

"En este mundo el chanta no sobrevive"

Representa además a Cruceros Costa y a la aerolínea boliviana Amaszonas, negocios que crecen a nivel local. Cree que Uruguay debe mostrarse más en el exterior para captar nuevos negocios

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Carlos Pera. "Quien puede ir a Florianópolis en bus califica para un crucero de lujo". (Foto: Francisco Flores)

Nació en Pando, Canelones, en 1957. Es médico otorrinolaringólo, pero trabaja en turismo desde los 14 años, cuando empezó con un tío en Cita Turismo. Fue guía turístico en Emirano Viajes y Dorto Turismo, y tripulante de Pluna. Se casó con una agente de viajes, Patricia Maldonado, y fundó con ella la operadora Contacto Turismo y más tarde Aeromundo Internacional. Representante de Cruceros Costa y ahora también de Amaszonas, cuyos negocios crecen en el mercado local, cree que Uruguay debe mostrar la conectividad de que goza y a su principal puerto como el hub más amigable en el Cono Sur. También cree que el país debe invertir en campañas que lo promocionen como destino turístico en el exterior.

¿Quiénes son los dueños de Aeromundo y cuál es su giro?

Yo soy uno de los socios. En el grupo propietario somos familiares argentinos y uruguayos. Esta es una de las poquísimas empresas turísticas que existen en Uruguay 100% mayorista. Nuestros clientes solo son agentes de viaje. Y trabajamos con tres empresas importantes: Europamundo, Costa Cruceros y Amaszonas, "marcas Coca-Cola" digo yo.

¿Cómo es la operativa de Aeromundo con ellas? Con Europamundo, por ejemplo.

Europamundo es el principal tour operador de circuitos en Europa, con cerca del 90% del total. Pero dentro de su operación global un 30% corresponde a circuitos en EE.UU., México y Costa Rica y ahora en Oriente, gracias a la reciente asociación con un operador japonés que ha diseñado los tours a medida del gusto del turista sudamericano. Como mayoristas, damos a las agencias la guía anual de circuitos, un libro que pesa más de 1,5 kilogramos, para que ellas a su vez las obsequien a los clientes que deseen armar tranquilos en sus hogares el itinerario que mejor combine los circuitos que Europamundo ofrece de acuerdo a sus posibilidades y conveniencias. Todos los circuitos son operados y programados por Europamundo, no por terceros. Personal, guías, buses, contratación de hoteles, todo corre por cuenta de la compañía, que tiene sede en Madrid.

¿Hay otros mayoristas de viajes europeos compitiendo en Uruguay?

Muy pocos. Trapsatur, Specialtour, Mapaplus... La gran crisis que vivió Europa en estos años, obligó a la decantación de los tour operadores y muchos de ellos, con base en mercados españoles, terminaron por desaparecer. Sin embargo, Europamundo que tenía el mercado en América Latina y venía creciendo, pudo absorber la demanda. Hoy mueve unos 150.000 pasajeros al año. Es el número uno.

¿Cuándo llegó Costa Cruceros a la región y empezó a tener representación en Uruguay?

La compañía llegó a Buenos Aires en abril de 1948. Era la "Línea C", llamada así por el nombre de su fundador, Giacomo Costa. En ese viaje, el "Anna C", fue el primer buque del mundo que cruzó el Atlántico Sur después de la Segunda Guerra Mundial y el primero en ofrecer aire acondicionado a los pasajeros en sus cabinas. Pero aún no existían los cruceros tal como los conocemos hoy. El primer barco dedicado completamente a crucero de placer de entre siete y 14 días entre EE.UU. y el Caribe fue inaugurado recién en 1957. Costa había comenzado comercializando telas y aceite de oliva en el Mediterráneo; después, debido al éxito que tuvo, entró en el industria naval y llegó a tener ocho barcos mercantes antes de la guerra. Y aunque solo uno la sobrevivió, Costa emprendió de nuevo: detectó que la crisis económica y las olas de emigración a América ofrecían un enorme potencial a un servicio transatlántico de pasajeros. Se anticipó incluso a la futura reducción de esa migración, reteniendo servicios de primera y segunda clase. La marca Costa Cruceros se creó en 1986, cuando la idea de un barco como hotel flotante, como centro turístico, ya estaba totalmente aceptada.

Pero nadie embarcaba aún en Uruguay.

Y nadie lo hizo hasta hace cuatro años, aún cuando la línea de cruceros siempre tuvo presencia en Uruguay y cuenta con representación aquí desde hace 20 años. Uruguay fue siempre país de escala y Punta del Este, el puerto que más realce da al intinerario, pero los pasajeros uruguayos debían embarcar en Buenos Aires o en algún puerto del sur de Brasil. Después de mucho esfuerzo comercial, logramos hace cuatro años que la compañía pusiera una nave en el puerto de Montevideo, para permitir el embarque y desembarque de pasajeros de la plaza uruguaya. Es la primera y única compañía que lo hace.

¿Esto reemplazó a la escala turística del crucero en Punta del Este?

Sí. Punta del Este no permite embarque y desembarque de pasajeros. Es puerto deportivo. El crucero llega, tira el ancla, y los pasajeros bajan en lancha. Pero el gran problema es el clima y siempre es una escala supeditada a las condiciones del tiempo. Hay veces en que hay un sol radiante pero igualmente hay que cancelar, por el viento.

¿Cómo reaccionaron los operadores de la península?

Si hubo reacciones no tuve noticias de ellas. El país recibe la misma cantidad de visitas: el Costa Pacífica llegará en 14 oportunidades a Montevideo, y el Costa Favolosa, en cinco. De todas maneras hay tres escalas turísticas en Punta del Este. El Costa Pacífica realizará minicruceros que harán Montevideo-Punta del Este-Buenos Aires-Montevideo.

¿Qué trabajo comercial tuvo que hacer para lograr esto?

Primero fue un trabajo de docencia. ¿Se acuerda de aquella serie El Crucero del Amor? ¿Qué aprendimos con aquella serie? Que para subirse a un crucero había que ser millonario. Tuvimos que hacer un trabajo duro con las agencias de viaje para cambiar este preconcepto. Quien puede pagar un viaje a Florianópolis en ómnibus, califica para viajar en un crucero de lujo.

¿Por qué no hubo embarque la temporada pasada? Los hubo en los dos veranos anteriores.

Ocurrió que se esperaba la llegada del Gran Mistral, de Ibero Cruceros, otra marca de Costa, pero la nave pasó a formar parte de un nuevo producto de la compañía, llamado neoCollection, que son cruceros en barcos más pequeños, con itinerarios y servicios muy exclusivos, para pasajeros que huyen de lo masivo y prefieren travesías más tranquilas. Tienen una capacidad de 1.000 a 1.200 pasajeros, menos de la mitad de la capacidad de cualquiera de estos grandes barcos.

¿Fue una desinteligencia de la compañía?

No, no diría eso. No olvide que las grandes locomotoras comerciales de América Latina, son Brasil y Argentina. No es un problema de venta. Argentina vende muy bien. Pero deben vender en pesos argentinos, a la cotización oficial. Solo podrían mandar US$ 150.000 por día a la compañía que tiene sede central en Italia, el resto de la recaudación debe quedar en la cuenta bancaria local, en moneda argentina, hasta que pueda ser remitido al exterior, con todos los riesgos que eso implica. De modo que hubo que reducir a la fuerza la operación.

¿Hay cruceristas argentinos que embarquen en Uruguay?

No tantos como se piensa. La operación de Uruguay es para Uruguay. Sin embargo, lo que intentamos como país es mostrar a paraguayos, bolivianos, peruanos y brasileños del sur, la facilidad de embarcar en Uruguay, porque la conectividad aérea lo permite. Montevideo es ideal, además porque tiene una terminal, la de Buquebus, con poca cantidad de pasajeros. En Buenos Aires el promedio es de 3.000 pasajeros por día de embarque, con cinco o seis horas de espera. Aquí el tiempo de embarque es de solo dos horas, no más.

¿Cuál es su ganancia?

Tenemos un pequeño porcentaje en cada una de las ventas. La agencia se lleva la mayor comisión, un 10%; el mayorista, un 2%.

¿Cuánto factura una empresa como la suya al año?

Alrededor de US$ 7 millones. Es un trabajo gratificante. Porque después de tantos años con los agentes de viaje, nos conocemos muy bien; mis clientes ya son viejos amigos.

Y es un colectivo que se ha ido acotando.

Sí, y ha sido algo bueno. Las dos asociaciones de agencias de viajes, la Unión de Agencias de Viaje del Interior y la Asociación Uruguaya de Agentes de Viajes, han hecho de este trabajo una profesión. Hubo un período en que el agente de viajes cayó en descrédito. El consumidor final no sabía si estaba sentado frente a un "chanta" o a gente seria. Sin embargo, fue el chanta el que ha ido desapareciendo. En este mundo, el chanta ya no sobrevive.

Se teme que tampoco sobrevivan tantos intermediarios en turismo.

No se sabe qué va a pasar. Hay incertidumbre, pero quien toma y aprovecha los avances tecnológicos, quien se alía con ellos, hace buenos negocios y crece. Uruguay viene rezagado en lo que hace a la venta directa por Internet, en otros mercados los intermediarios ya están desapareciendo. Pero todo tiene su pro y su contra. Mire, un primo mío que vive en Nueva York me cuenta: "entro a la web de la aerolínea, compro el ticket, contrato el hotel y alquilo el auto, todo en el mismo sitio". Claro, también le ocurrió que le clonaron la tarjeta y tuvo un lío bárbaro. Muchas veces, comprando por Internet no hay a quién acudir en caso de tener que reclamar algo. Pero en el Cono Sur todavía somos muy tradicionalistas. Desconfiamos. ¿Y cómo no hacerlo? Si además, cuando compramos una estadía en un hotel, un destino, una excursión estamos comprando una ilusión.

¿Le agrada que haya continuidad con el Ministerio de Turismo, ya que la ministra Liliam Kechichian se queda?

Me gusta, la considero una persona seria, pero no creo que vaya a haber continuidad sino nuevos vientos con Benjamín Liberoff en la subsecretaría.

¿Tiene algún reparo respecto de la actual o la futura gestión?

Lo que no sé es si el gobierno central le dará a Turismo el apoyo que necesita, sobre todo en inversión. El Ministerio debe hacer publicidad en el exterior para captar en otros mercados, al menos, el déficit de argentinos que vamos a tener en ésta y en próximas temporadas.

«La comunidad boliviana residente en uruguay está muy feliz»

¿Qué vinculo tiene Aeromundo con Amaszonas?

Ninguno. El único es a través de mí, soy su gerente regional y represento a la aerolínea boliviana en Uruguay.

En diciembre inició frecuencias a Uruguay.

Sí, tres semanales, uniendo Santa Cruz de la Sierra con Montevideo. Hacía 20 años que habíamos perdido conectividad con Bolivia. Cuenta con ocho aviones pero duplicará su flota el próximo año. Son Bombardier, iguales a los que tenía Pluna, aunque con solo 50 asientos. Y la novedad es que los vuelos salen completos, porque ahora tenemos derecho a tráfico con Asunción. En el inicio solo hacíamos escala allí. La comunidad boliviana residente en Uruguay está muy feliz. Antes debía volar desde Montevideo a Santiago de Chile, de allí a Lima y de Lima a La Paz. Ahora llega en tres horas.

¿Quienes utilizan este vuelo?

El mercado corporativo; la gente en visitas familiares y muchos paraguayos que vienen a veranear a Uruguay. El desafío, ahora, será vender Bolivia a los uruguayos como destino turístico.

CIFRAS DEL NEGOCIO

17

barcos tiene Costa Cruceros. En la temporada 2015-2016 también embarcará en Montevideo.

6

pasajeros por temporada embarcan en Uruguay. Los cruceros en Costa Pacífica tienen un costo mínimo total promedio por 10 días de US$ 1.200 y se ofrecen facilidades para pagar en cuotas sin recargo.

APUNTES DE CARRERA

1990

Funda Contacto Turismo, como operadora mayorista, años más tarde se reorganiza como agencia minorista de viajes. Es dirigida por su esposa, Patricia Maldonado.

1995

Contacto Turismo comienza a representar a Costa Cruceros, en forma exclusiva, En 1999, suma la representación de la operadora Europamundo.

2005

Se reoganiza el negocio familiar y se funda Aeromundo Internacional, que queda con las representaciones de Europamundo y Costa Cruceros.

2014

Asume como gerente regional en la aerolínea privada boliviana Amaszonas. Se restablece la conexión entre Uruguay y Bolivia, luego de dos décadas.

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