Tecnología

La "minería a cielo abierto" de Amazon complica a startups tecnológicas

Las startups de software aseguran que la división de computación en la "nube" del gigante tecnológico interfiere en sus innovaciones; los reguladores investigan si hubo abuso de posición dominante

Amazon
Amazon. Es el proveedor más grande de servicios de computación en la nube. (Foto: Reuters)

Aunque la computación en la nube quizá parezca algo oscuro y abstracto, ha crecido hasta convertirse en uno de los negocios más grandes y lucrativos de la industria tecnológica, pues les ofrece poder computacional y software a las empresas. Y Amazon es el proveedor más grande de esta tecnología.

Amazon ha usado su división de computación en la nube -Amazon Web Services (AWS)- para copiar e integrar software del que fueron pioneras otras tecnológicas para mejorar sus propios servicios, mientras los responsables de crear el software tal vez no reciben ni un centavo.

Pese a todo, algunos rivales más pequeños han mencionado que no tienen muchas opciones más que trabajar con Amazon (ver recuadro). Muy a menudo, a consecuencia del gran alcance de clientes que tiene Amazon, las startups aceptan sus restricciones para promover sus propios productos y les comparten de manera voluntaria información de sus clientes y productos. Y por el privilegio de vender por medio de AWS, las startups pagan una tajada de sus ventas a Amazon.

Algunas de las empresas tienen una frase para describir lo que hace Amazon: software de excavación, o de minería a cielo abierto

Algunas de las empresas tienen una frase para describir lo que hace Amazon: software de excavación, o de minería a cielo abierto. Al robar las innovaciones de otras personas, intentar llevarse a sus ingenieros y ganar dinero con creaciones ajenas, Amazon ha obstruido el crecimiento de su posible competencia y la obliga a reorientar la manera en que hace negocios, dijeron las empresas.

Todo esto ha detonado un escrutinio hacia Amazon para determinar si abusa del dominio de mercado que tiene y si está incurriendo en un comportamiento anticompetitivo. Las tácticas de la empresa provocaron que varios rivales discutieran entablar demandas antimonopólicas en su contra. Además, los reguladores y los legisladores están examinando su influencia en la industria.

AWS solo es la punta de la estrategia de Amazon para dominar buena parte de la industria estadounidense en distintos ámbitos. Sin embargo, podría decirse que lo que hace con AWS es más significativo. La empresa es la indiscutible líder del mercado -triplica el tamaño de su competidor más cercano, Microsoft- en el giro sísmico hacia la computación en la nube. Millones de personas interactúan todos los días con AWS sin saberlo, cuando ven películas en Netflix o almacenan fotos en iCloud de Apple, servicios que funcionan con herramientas de Amazon.

"¿Qué otra opción nos queda?"

En 2012, cuando AWS realizó su primer congreso para desarrolladores, Amazon ya no era el único gran protagonista de la computación en la nube. Microsoft y Google habían lanzado sus plataformas. Así que reveló más servicios de software para que AWS fuera indispensable. Y siguió a un paso feroz: pasó de 30 en 2014 a unos 175 hoy. También apostó a la simplicidad y conveniencia. Saket Saurabh, CEO de la startup Nexla, dijo que firmó contrato en septiembre para trabajar con Amazon. ¿La razón? Los gigantescos equipos de ventas de Amazon pueden hacer que su servicio de procesamiento de datos y monitoreo llegue a una audiencia enorme. «¿Qué otra opción nos queda?», preguntó.

Para la misma Amazon, AWS se volvió crucial. El año pasado, la división generó US$ 25.000 millones en ventas y es el negocio más rentable de Amazon.

"Falso altruismo"

Los reguladores se están poniendo en contacto con algunos de los rivales de Amazon en el sector del software. En una carta enviada en septiembre, el Comité Judicial de la Cámara de Representantes de EE.UU. -a cargo de la investigación en contra de las grandes empresas tecnológicas- le preguntó a Amazon sobre las prácticas de AWS.

Cuando Elastic cambió las reglas para su software el año pasado, Amazon dijo en un blog que las empresas de código abierto estaban «enturbiando las aguas» al limitar el acceso a ciertos usuarios. Shay Banon, CEO de Elastic, escribió en ese momento que las acciones de Amazon estaban «enmascaradas de falso altruismo».

El año pasado, MongoDB, una tecnología popular para organizar datos en documentos, anunció que le iba a exigir a cualquier empresa que usara su software que compartiera de forma gratuita la tecnología en la que se basa. La opinión generalizada sobre esta maniobra fue que había sido una protección contra AWS.

Poco tiempo después, AWS lanzó su propia tecnología con la apariencia y el estilo del antiguo software de MongoDB, el cual no exigía esos requisitos.

Jeff Bezos, fundador y CEO de Amazon
Bezos: Una idea "que nadie pidió"
Jeff Bezos, el director ejecutivo de Amazon, alguna vez llamó a AWS una idea que «nadie pidió». El servicio comenzó a inicios de la primera década del siglo XXI, cuando el minorista tenía problemas para configurar sistemas de cómputo con los cuales pudiera empezar nuevos proyectos y funciones. En cuanto creó una infraestructura computacional común, Amazon se percató de que otras empresas necesitaban capacidades similares.
Ahora, empresas como Airbnb y General Electric rentan, en esencia, el sistema de computación de Amazon -que se conoce como usar la «nube»- en lugar de comprar y operar con sus propios sistemas. Los negocios pueden almacenar su información en las máquinas de Amazon, sacar datos de ellas y analizarlos.
Sin embargo, en entrevistas con más de 40 empleados y exempleados de Amazon y de sus rivales, muchos dijeron que los costos de lo que hacía la empresa con AWS estaban ocultos. Aseguraron que era difícil medir qué tanto de sus negocios se había quedado en Amazon o qué tanto había alejado la amenaza de Amazon a posibles inversores. Muchos hablaron con la condición de permanecer en el anonimato por temor a enfurecer a la empresa.
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