NEGOCIOS

Marcas de lujo están sumidas en una "carrera armamentista"

Con adquisiciones de marcas al otro lado del Atlántico, Michael Kors y Coach ganan escala para competir con LVMH, Kering y Richemont.

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Dinamismo. La industria está en una fase de consolidación y competencia que no se ve desde la década del noventa. (Foto: AFP)

El mercado de lujo global ha estado dominado por tres gigantes, todos europeos: LVMH Moët Hennessy Louis Vuitton, Kering y Richemont. Ahora, tiene dos voraces jugadores americanos con los que lidiar. Coach y Michael Kors, casas de moda que hasta ahora han atendido al «mercado medio» del sector de lujo, buscan transformarse en fuerzas líderes en el sector, y podrían remodelar la industria en el proceso.

Kors anunció que comprará la marca de zapatos de lujo Jimmy Choo, basada en Londres, por US$ 1.200 millones. «Es el comienzo de una estrategia que tenemos para la construcción de un grupo de lujo que realmente se centra en las marcas de moda internacionales», dijo John D. Idol, presidente y director ejecutivo de Michael Kors Holdings.

El acuerdo se produjo apenas dos meses luego de que Coach comprara Kate Spade por US$ 2.400 millones.

Coach, el mayor competidor de Kors, también ha hecho públicas sus ambiciones de incorporarse a lo que su presidente ejecutivo, Victor Luis, calificó como «una nueva organización de lujo accesible para múltiples marcas».

La industria puede estar en una fase de consolidación y competencia no vista desde que LVMH y el entonces Grupo Gucci –ahora parte de Kering– se enfrentaran por marcas como Fendi.

Con los directorios de Kors y Coach muy dispuestos a gastar en adquirir marcas, dos de los nombres más conocidos en accesorios americanos parecen estar en una «carrera armamentista» y hay un montón de especulaciones acerca de sus objetivos potenciales.

Idol dijo que Kors estaba considerando solo «una o dos adquisiciones más» por ahora, y no tenía planes de alcanzar el tamaño de LVMH, que tiene más de 50 marcas en su cartera. Pero mencionó su gran admiración por el enfoque a largo plazo del grupo francés para la construcción de marcas.

Si bien la discusión reciente en el mundo de la moda se ha centrado en la necesidad de apoyar a nuevos diseñadores, Idol dijo que Kors no estaba interesado en caras emergentes, sino más bien aquellos con «alguna longevidad» que «necesiten tener una estructura para acelerar su crecimiento». Al mismo tiempo, agregó, Kors se sintió atraído por negocios en los que un fundador o miembro de la familia seguía involucrado.

En tanto, Coach compró Kate Spade, una marca que opera en un segmento más asequible, y la marca de zapatos de lujo Stuart Weitzman.

Ya se han mencionado varias adquisiciones posibles para Coach y Kors, muchas procedentes del otro lado del Atlántico. Los analistas han señalado marcas de accesorios como Furla en Italia y Longchamp en Francia; ambos son negocios familiares con fuerte crecimiento y una atractiva demanda de consumidores en distintos continentes y generaciones. También se habló de Burberry, la marca de lujo más grande de Gran Bretaña en ventas, Mulberry, Hunter y Barbour.

Pese a su estrategia expansiva, a Coach y Kors les será difícil replicar la estrategia de los gigantes de lujo de Europa en los noventa, cuando LVMH compró Berluti, Loewe, Thomas Pink y Pucci (entre otros) y unos años más tarde Grupo Gucci se quedó con Bottega Veneta, Alexander McQueen y Balenciaga. (Fuente: The New York times)

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