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Johnnie Walker Green Label, el arte de la mezcla en un whisky

En Uruguay, el segundo mayor consumidor de whisky del mundo después de Francia, hay un avance hacia las variedades Premium.

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Johnnie Walker es la marca de whisky más grande del mundo, que simboliza el concepto de «progreso personal» para muchas personas que lo disfrutan en casi 200 países, afirmó Pablo López, gerente de Marketing de Diageo Uruguay,

A nivel local, el mundo de Johnnie Walker sigue avanzando en su consolidado liderazgo, cimentado en un conocimiento profundo de los secretos del arte de la cuidada elaboración del whisky escocés y sus variedades.

Desde hace 16 años Juan Carlos Baucher, Brand Ambassador de la línea de whisky escocés Johnnie Walker. Actual-mente es el embajador de la marca para Paraguay y Uruguay. «Recibí una intensa formación en Escocia, con los responsables de Johnnie Walker, quienes me brindaron todos los conocimientos sobre el mundo del whisky», señala Baucher, un argentino autor del libro «Whisky, Agua de Vida».

En muchos países del mundo, el whisky es sinónimo de lujo y estatus.
Uruguay no escapa a esa realidad, donde además se registra el mayor consumo de whisky per cápita en América Latina.

«A nivel local, el consumo anual estimado es mayor a un 1,5 litros por persona, de ahí que Uruguay es el segundo consumidor a nivel mundial después de Francia, que se ubica aproximadamente en dos litros anuales per cápita», destacó el embajador de Johnnie Walker.

El whisky es una bebida que se la vinculó a lo masculino, pero hoy las mujeres también se acercan y descubren que es una bebida sensual, elegante, compleja y sofisticada. También los jóvenes están empezando a incorporarla cada vez más entre sus bebidas favoritas, señala el brand ambassador.

GREEN LABEL

Además del reconocimiento que ya recibe el whisky en Uruguay, Johnnie Walker ahora hace foco en abrir nuevas puertas para que se conozcan las distintas categorías de whisky.

Johnnie Walker es sinónimo de calidad y reconocido por su expertise en la generación de blended whiskies (whiskies de mezcla). Este conocimiento del arte de la combinación antecede históricamente desde los comienzos de la marca con John Walker, transmitiéndose de generación en generación a través de los diferentes master blenders, que se encargan de curar cada una de las ediciones de la marca.

Generalmente para la elaboración de sus productos, Johnnie Walker utiliza dos tipos de whiskies: de grano y de malta.

Green Label es diferente, ya que es la única variante que tiene la particularidad de encontrarse conformada únicamente por whiskies de malta, siendo cada uno de ellos madurado durante por lo menos 15 años en toneles de roble americanos y europeos.

«Green Label es la mejor síntesis de las individualidades, aquí se puede disfrutar del arte de la mezcla en un whisky mucho más complejo», señala el embajador de Johnnie Walker.

Cada una de las maltas es especialmente seleccionada por el Maestro Mezclador para crear el equilibrio perfecto en Green Label.
De la mano del conocimiento y la degustación, se toma contacto con Green Label de Johnnie Walker.

Para descubrir la mezcla única de maltas de su etiqueta Green Label, Johnnie Walker realizó un encuentro en el Vivero Musacco, donde los asistentes disfrutaron de una velada inolvidable junto a este blend, que invitó a conectar con la naturaleza a través de su carácter artesanal.

Durante la gala en Musacco, Baucher dirigió al público hacia un recorrido por las cuatro maltas que componen esta variedad. El sendero verde contaba con estaciones para recorrer, conocer y degustar cada una de ellas. 

La primera parada fue Cragganmore, identificada como el corazón de Johnnie Walker Green Label, responsable del sabor malteado excepcional que aporta una pizca de sándalo y humo de madera dulce. Continuando por Linkwood, la malta que refleja el espíritu de Green Label, le aporta un jardín completo de fragancias frutales y florales, junto a un acabado de madera de cedro. 

Luego llegó el poder y carácter de la mano de Talisker, un sabor que explota en el paladar, que contiene humo de maderas, pimienta, roble y frutas, cortesía de la única destilería de Skye. Y en cuarto lugar Caol Ila, el secreto mejor guardado de Islay, que aporta sabrosos tonos frutales, de sal marina y humo de turba.

El final del trayecto encontraba Green Label, el punto de encuentro de esas cuatro single malts, la olla de oro que expone lo mejor de cada malta resaltado en un estilo inigualable. Una expresión superlativa que no se encuentra en un único single malt, sino en un blended malt llamado Johnnie Walker Green Label que ofrece una experiencia de sabor superior para los amantes de los single malts.

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