Entrevista

Enrique Etchebarne: "el inversor está obligado a dar servicios"

Destacado promotor inmobiliario tanto en Buenos Aires (zona de Pilar) como en Punta del Este, sostiene que contar con obras de infraestructura básicas son clave para el desarrollo del sector

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Enrique Etchebarne. "Punta del Este es el lugar más cosmopolita en América del Sur". (Foto: Ricardo Figueredo)

Nació en Buenos Aires, en 1961, en el seno de una de las principales familias de la burguesía argentina. Martillero público, cursó la carrera de Ingeniería Industrial, que no terminó, y numerosos estudios sobre arte, negocios, arquitectura, diseño y administración. Tras impulsar el desarrollo de barrios cerrados y complejos de oficina en la zona de Pilar (Buenos Aires) se radicó en Punta del Este, donde movilizó inversiones por más de US$ 50 millones. Su último gran emprendimiento es Laguna Escondida, en José Ignacio. Cree que es costoso arribar al país, que las autoridades podrían descontar el IVA en pasajes aéreos y otorgar incentivos a los comercios abiertos más allá de temporada. Es padre de tres hijas y abuelo de una bebé. Practica deportes náuticos y fútbol.

¿Cuándo comenzó a dedicarse al desarrollo inmobiliario?

A los veintipico de años, como martillero público y corredor inmobiliario. Tenemos inmobiliaria en Argentina por parte de la familia de mi madre, cinco generaciones Bullrich dedicadas al negocio inmobiliario y el campo, desde 1867. Como desarrollista, específicamente, comencé cuando tomaron impulso las fuertes inversiones en infraestructura en Argentina. Ellas son las que atraen el negocio inmobiliario. Cuando se inaugura la Ruta Panamericana, de acceso a Buenos Aires por la zona norte, a mediados de los ‘90, vi una oportunidad de negocio muy importante en la zona de Pilar. Fuimos en esos años los principales desarrollistas de proyectos que van desde barrios privados a edificios de oficinas, restaurantes y emprendimientos ligados a lo inmobiliario, los primeros en desarrollar barrios privados.

¿Cómo surge la oportunidad de invertir en Uruguay?

Me radiqué aquí casi en forma permanente luego de la crisis en Argentina, motivado sobre todo por el estilo de vida en Uruguay, y por la posibilidad de hacer negocios y poder proyectar mi vida. Pero fue en 2004 cuando vimos que el gobierno departamental de Maldonado, de Enrique Antía, daba incentivos para la construcción de nuevos proyectos. Estaban dadas las condiciones, había un aeropuerto, se habían mejorado las autopistas, había un mejor sistema de aguas... Otra vez, obras de infraestructura básicas para el desarrollo inmobiliario. Hice varias casas primero, en Punta del Este, y luego el Edificio Delamar, muy polémico entonces, básicamente porque fue el primero.

Y porque se erigió sobre la costa, junto a una de las cabeceras del puente de La Barra, donde antes funcionó un boliche bailable, La Morocha.

Para proyectos exitosos, que marquen tendencia, siempre hay que elegir la mejor localización. Y esta era un área que aún no estaba intervenida, en el Balneario El Tesoro, una zona muy decaída. Había una discoteca, mucho ruido de noche, problemas entre los vecinos y de los vecinos con la Intendencia, había decenas de hectáreas abandonadas en uno de los mejores puntos de Punta del Este. Hacer un edificio de lujo, el de más lujo en toda Sudamérica, era un desafío importante que hoy se traduce en un éxito. Es un edificio reconocido en todo el mundo, reporteado en las mejores revistas europeas y americanas, con compradores de Sudáfrica, de Brasil, de EE.UU., con Terramar y Christie’s en la comercialización y Sotheby’s, que se ocupa más de los alquileres.

¿Quiénes y cuánto invirtieron en esta obra?

Fue de unos US$ 25 millones, fuimos los inversores seis, siete amigos, entre ellos Jorge Pérez, uno de los desarrollistas argentinos más importantes en EE.UU. y el mundo. Durante casi cinco años veraneó en este edificio para disfrutar de sus vacaciones allí, con su familia y amigos.

Laguna Escondida es su último gran emprendimiento.

Arrancamos hace seis, siete años, con escrituras desde 2012, demoradas un poco porque nos pegó la crisis reciente, pero ya hay cuatro casas en construcción y gente viviendo, con la proyección de levantar entre cinco a 10 casas por año. Son 220 lotes. Creemos que en unos cinco o seis años la mitad de las casas estarán construidas. Son lotes grandes, de 2.500 metros en una extensión de 100 hectáreas, el doble de superficie que José Ignacio. Quienes llegan allí, desde el otro lado del mundo, llegan buscando aquello que no tienen en su lugar de origen, quieren espacio y lo lindo que tiene Uruguay es el espacio, la poca gente y lo más importante es darle un buen uso. Y llegan a hacer amigos. Punta del Este es el lugar más cosmopolita de América del Sur, por lejos, y también un lugar en donde es efectivamente posible encontrarse con otro, no solo conocerse: es seguro, es chico, no hay multitudes y hay espacios, ambientes adecuados donde entrar en confianza, un restaurante, las playas. Conozco muchísimos americanos que disfrutan tanto de sus nuevas amistades, que ya planean en un encuentro de fin de año, el del año próximo.

Esto aplica para un cierto tipo de público.

Para el público que viene a Punta del Este, el target específico al que nosotros nos dedicamos, clase media alta y alta. En Laguna Escondida este público tendrá tres ámbitos de encuentro: el barrio privado en sí, que interactúa con los servicios del hotel; el hotel, que ya tiene las primeras cuatro cabañas construidas, algo parecido al Hotel Four Seasons de Carmelo, un hotel boutique con una zona comunitaria provista de piscina, gimnasio, spa y restaurante; y el parador público en la playa, del que somos concesionarios desde hace cuatro años, abierto a todo el público. Después de muchos trámites en la Intendencia, conseguimos abrirlo. Hacía 20 años que no abría un nuevo parador, pero insistimos porque dar contenido es una obligación del desarrollador inmobiliario, aun cuando un parador no es un negocio en sí mismo, se pierde plata con él, pero supone un servicio para quien compra una casa o viene al hotel. Esto es lo que hay que seguir haciendo para que la gente siga viniendo a Punta del Este.

¿Cuándo estaría operativo este hotel?

Es un proyecto global, que se completa con otro sobre la playa, en donde también somos propietarios, con 600 metros de costa. En estos dos últimos años se detuvieron las inversiones en Uruguay por un tema de costos. Todo el costo de la construcción aumentó y el poder adquisitivo del público que es el más asiduo, el argentino, bajó, inclusive el brasileño también vio disminuida su capacidad de gasto. De modo que estamos esperando el momento. Pero seguimos haciendo inversiones, la idea es continuarlas en los próximos años. Este es un proyecto en el que venimos invirtiendo desde hace más de una década y lo seguiremos haciendo en los próximos 10 años. Entre valor tierra y obras, ya superamos los US$ 25 millones. Ahora viene la segunda etapa del negocio, hacer casas dentro de los lotes (ver recuadro).

¿Jorge Pérez sigue siendo su socio en este negocio?

No. Su participación en el negocio concluyó. Estamos armando una nueva empresa con nuevos socios, dos empresas constructoras uruguayas, con mucha trayectoria en el mercado local. El proyecto es construir 50 casas. Pero el proyecto Laguna Escondida fue un fideicomiso, la cabeza fue el Estudio Lecueder.

¿De qué se trata el proyecto sobre la costa?

Proyectaremos casas y hotelería. Lo que más busca la gente que llega a Punta del Este es servicios, de conserjería, de eventos, deportes... Nosotros hacemos mucho hincapié en esto. Desde La Barra hasta José Ignacio, nos asociamos como sponsors en una licitación con una de las más antiguas escuelas de Maldonado, un grupo de instructores de kajak, windsurf, kitesurf, ofrecemos bicicletas. Quien tiene un lote en Laguna Escondida dispone de bicicletas o kayaks, para no tener que traerlos en su auto, además del gimnasio o el spa, sumamos todo esto. Tenemos acuerdos con Santander Select, todos los días vienen 50 miembros a pasear en bici, hacer deportes naúticos, usar las instalaciones, la piscina, el club de niños, el restaurante...

Es también una forma de promocionar el lugar.

Es la forma. La fiesta de Revista Caras congregó a 1.200 personas al atardecer. ¿Y por qué en el atardecer? Fuimos los primeros en hacer fiestas a esa hora, porque en la noche es más difícil apreciar debidamente el lugar. Y damos servicios desde el 1° de enero hasta el 1° de marzo. No nos cambia que venga mucha o poca gente, tenemos la obligación de tener abierto.

¿Qué medidas ayudarían a desestacionalizar el turismo?

Pasa por muchos aspectos pero, insisto, lo más importante es el servicio. Porque, ¿qué hacés si en tu estadía en Punta del Este te tocan todos los días con lluvia? Sería muy importante dar incentivos a los restaurantes, a las escuelas de deportes para que puedan mantenerse abiertos cuatro o cinco meses, otorgar incentivos municipales o nacionales... es deber del político entender esto. El gobierno municipal no debería cobrar el canon de US$ 5.000 a los concesionarios de una escuela de deportes náuticos, sí obligarlos por ejemplo a comprar equipos por ese monto. Esto ayudaría a todos, a quienes los usan, a los turistas que verían equipos de última generación, al concesionario a alquilarlo mejor. El restaurante La Huella de José Ignacio está abierto todo el año. Esto da una garantia de que cualquier turista que llega en octubre tiene adónde ir. En marzo yo nunca estoy seguro de cuál recomendar a un cliente que busca dónde cenar. Pero hablo no solo de restaurantes, sino de lugares de moda, cines, paseos. Son proyectos que ayudan a fomentar que la temporada dure un poco más.

¿Cuáles serían los desafíos de Uruguay en turismo?

Uruguay tiene un primer problema y es el costo que tiene llegar hasta aquí. Los precios desde Buenos Aires, se acercan a lo que cuesta llegar a Miami. Busque sacar un pasaje en esta época de San Pablo a Montevideo y mire el costo que tiene. El Estado en los restaurantes devuelve el IVA, en los pasajes no. Hay medidas que se podrían tomar para incentivar que la gente llegue más fácilmente. El mundo tiene muchas opciones, Punta del Este es una más, compite con el Caribe, con Colombia, con centros de esquí, con distintas zonas de Brasil e incluso de la Argentina. Hay que entender que competimos, y para competir tenemos que tener promociones y promocionar más el país. Destino Punta del Este tendría que salir de lo inmobiliario y promover servicios. Incluso vinculados a las tradiciones, el mate, el asado, cosas simples. Porque el turista más rico no busca siempre lo más caro, busca cosas simples y Uruguay tiene muchas.

Costos, apartamentos y casas: una tendencia que se revierte

La segunda etapa del negocio en Laguna Escondida, para usted, será construir las viviendas.

Estamos reactivando la construcción de casas porque las condiciones del mercado lo permiten. Se hizo cualquier cantidad de edificios en propiedad horizontal, pero hoy hace falta construir casas. Históricamente la proporción era inversa, había más casas que edificios, y creo que la tendencia se va a revertir nuevamente. Se buscaron apartamentos por un tema de seguridad y practicidad, que también dan ahora los barrios privados. Aún en medio de un bosque, la casa en un barrio privado tiene servicios de mantenimiento todo el año, con gastos comunes bajos. Las expensas de un lote son el 20% de las de un apartamento.

¿En qué rango de precio está una propiedad de Laguna Escondida?

Los lotes cuestan unos US$ 200.000, es decir, el tercio de la inversión total. De modo que la casa, de unos 250 metros cuadrados, debería alcanzar los US$ 400.000. Una casa de éstas pagaría US$ 250 de expensas, un apartamento equivalente, superaría los US$ 1.000.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)