Innovación

Empresa local desarrolla solución innovadora para la caminería rural

La startup impulsa producto que aumenta la resistencia de los caminos y evita enlodamiento.

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Emprendedores. Airola y Bruizzone posan tras una demostración en San José. (Gentileza Maido)

Una contadora y una química licenciada en Comercio Exterior se unieron para iniciar un emprendimiento que promete "revolucionar" la caminería rural. Hace poco más de un año, Cynthia Bruzzone y Adriana Airola crearon Maido Uruguay, firma especializada en soluciones para los caminos afectados por "el enlodamiento, los baches y la pérdida de material".

Tambos, firmas agroindustriales, forestales, y el sector público ya mostraron interés en el producto estrella de la startup: se trata de Bioroad, un compuesto basado en una bacteria que al combinarse con un reactivo genera calcita, un mineral que permite compactar y estabilizar la superficie tratada.

El efecto es que el camino soporte por más tiempo el tránsito de animales o camiones, y que no se levante polvo de los senderos de tierra. Para ello, la empresa releva las características del suelo y el tipo de tránsito. Con esa información se realiza el compuesto y la aplicación. Su duración estimada son dos años. Así, supera los nueve meses que en promedio se mantiene firme el balastro.

A su vez, afirman que Bioroad es inocuo con el entorno, dado que su principal componente es una bacteria ya presente en la tierra.

Sobre el precio, la solución busca ser más barata que otras opciones del mercado. Cubrir con balastro una superficie de un kilómetro con una capa de 15 centímetros cuesta unos US$ 65.000; tratar esa extensión con este producto rondaría los US$ 35.000.

A Pulmón.

La startup, incubada por la ANII e instalada en Sinergia Cowork, tuvo su idea embrionaria en 2013, luego de que Bruzzone conociera la historia de la empresa chilena de biotecnología Aguamarina, que había desarrollado un compuesto con bacterias para tratar caminos deteriorados en Antofagasta. Tras unos meses de negociación, ambas partes acordaron desarrollar el producto en Uruguay. Para empezar, Bruzzone y Airola han invertido de su bolsillo US$ 35.000.

En estas dos últimas semanas, han avanzado en los contactos con potenciales clientes. Incluso, ya realizaron una demostración en Camino Juncal (San José) a la que asistieron empresas forestales, agroindustriales y tambos.

"Hemos ido definiendo las aplicaciones y el mercado según lo que hemos hablado con los potenciales clientes", dijo Bruzzone. De esa forma, advirtieron que a raíz del mal estado de la caminería rural se generan demoras en el tránsito y dificultades en el acceso de servicios a ciertas zonas. También se puede levantar polvo, lo que afecta la salud de la comunidad local y ocasionar un daño a la imagen de la empresa involucrada.

Además, pueden surgir efectos económicos. Airola explicó que los tambos ven interrumpir el ciclo productivo cuando por el enlodamiento de caminos las vacas infestan sus ubres.

Como estos problemas no son exclusivos de Uruguay, Maido evaluará este año vender su solución en Paraguay y Costa Rica.

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