ENTREVISTA

Director de Frío Kubo: "Los servicios son un trabajo bastante esclavizante"

Nelson Neves asegura que "el hielo no es agua" sino servicio, y agrega que "hoy no estar vinculado a la tecnología es suicida"

Nelson Neves. "La cantidad de clientes que antes atendíamos con un camión, hoy la tenemos que subdividir y sacarle un 20% o 30% y agregar más reparto y vehículos".
VEA EL VIDEO. Uno a uno con Nelson Neves

Técnico en refrigeración nacido en el seno de una familia de comerciantes, Nelson Neves vio una oportunidad de emprender hace 35 años en la industria del hielo, recuperando la marca Frío Kubo. La empresa atiende hoy a más de 1.500 clientes en todo el país. Las temperaturas irregulares durante este verano y la floja temporada en el Este redundan en un escenario de ventas a la baja, reconoce Neves a la vez que piensa en nuevos productos para diversificar el negocio. Por otro lado, cree en las ventajas de la robotización —aunque con matices— y asegura que «no hay chance» de que elimine la mano de obra. Nació en Paso de los Toros hace 67 años. Está casado, su hijo y su hija trabajan en la empresa. Su hobby es ir a pescar al río.

—Trabajaba como técnico en refrigeración hasta que emprendió su negocio. ¿Cómo fueron esos inicios?

—En 1983 comienzo el emprendimiento con dos máquinas de 180 kilos y un año después tomé el alquiler de la vieja fábrica de Frío Kubo, que tenía una pequeña historia pero por «la tablita» había cerrado. La recuperamos, la pusimos al día y comenzamos a trabajar. Cuando nos vinimos para acá en 1995 (N. de R.: la planta hoy está en Camino del Fortín, la anterior estaba en la calle Rondeau) ya teníamos una máquina americana. El primer paso fue aumentar de los 2.000 kilos que producía por día a cerca de 6.000 o 7.000. Después trajimos equipos de Argentina, fuimos agregando maquinaria, hasta que en 1992 importamos esa máquina americana.

—Conocía el rubro por su profesión, ¿pero qué implicó pasar a dirigir una empresa?

—El clic no fue tan dramático porque vengo de una familia de comerciantes: mi padre y mis tíos tenían comercio. Pero, como en todo, hay que hacer camino al andar, no es fácil manejar una empresa en Uruguay.

—¿En qué lo nota?

—A nivel de personal tengo gente de 16, 17 y 18 años (de trabajo en la compañía) —y no son dos, tengo más de 20 personas en esa condición—, lo cual habla de dos cosas: la estabilidad de la empresa pero también de la estabilidad de la gente, que es lo más difícil de conseguir hoy. Que la gente se quede, se comprometa con la tarea. Pero por otro lado, hay una inmediatez hoy en las necesidades de la gente que es brutal y eso hace a la disminución de la estabilidad laboral. Porque a veces no es ni siquiera que la persona se va por dinero sino porque consigue un trabajo que es de lunes a viernes. Los servicios son un trabajo bastante esclavizante. En zafra, tenemos distribución de seis de la mañana a 12 de la noche... porque no podés parar una fiesta a la 1:30 de la mañana y decir «Señores, se terminó el hielo», entonces estamos siempre. Tenemos tres turnos todo el año, cerramos el 1° de mayo a las 10 de la noche pero dejamos una guardia y no dejamos de atender a nadie. La gente piensa que el hielo es agua. No, el hielo es servicio. Esa es la realidad del negocio.

La gente piensa que el hielo es agua. No, el hielo es servicio"

Nelson Neves, director de Frío Kubo
Nelson NevesDirector de Frío Kubo

—Con un material delicado como el hielo, ¿cuánto influye la logística en la empresa?

—Acá (la planta) vendemos lo que se llama «culata de camión» y es la parte menor, porque son los distribuidores del Interior que vienen, cargan y se van. El resto hace a la distribución en Montevideo, donde tenemos 1.500 clientes. Eso necesita de vehículos, personal y está el tránsito, que ha cambiado enormemente. Hoy en diciembre hay que agrandar los horarios porque los viernes y fines de semana es inmanejable el tránsito. La cantidad de clientes que antes atendíamos con un camión, hoy la tenemos que subdividir y sacarle un 20% o 30% y agregar más reparto y vehículos. La logística tiene un peso brutal. En Rondeau la producción era el 60% del valor del producto, hoy es el 30%. Lo que más pesa es la distribución, por las horas extras, el combustible. Tenemos 12 camiones y en invierno solo trabajan cuatro o cinco, el resto paga patente y seguro todo el año por algo que va a pasar a partir de octubre. Ese costo hay que licuarlo en el año. No es tan sencillo el tema.

—¿Cómo viene esta zafra?

Entre 2018 y 2019 hubo una merma en la venta de 4,5% o 5%. El verano pasado fue malo. Este año también, porque no ha sido ni de mucho calor ni de mucha gente. Cuando en Montevideo los servicios de gastronomía empiezan a trabajar mucho a mediados de noviembre y en la primera quincena de diciembre eso indica que el fuerte de ventas, que antes era el 24 y el 31 de diciembre, va a disminuir. Este año se confirmó el 24, porque trabajamos bien, y el 31 cayó estrepitosamente como el año pasado. Cuando el feriado además se da cerca de un domingo la gente no se viene de afuera y cae (la venta).

Cuando los argentinos vienen en forma normal, vamos hasta tres y cuatro veces por día a Punta del Este, pero ahora hacemos un viaje por día o día por medio
Neves. "Cuando los argentinos vienen en forma normal, vamos hasta tres y cuatro veces por día a Punta del Este; ahora hacemos un viaje por día". (Foto: Darwin Borrelli)

—La temporada en el Este tampoco viene siendo favorable...

—Vendemos mucho al Interior, desde Colonia a Maldonado, y al caer la cantidad de argentinos lo sentimos. No dependemos del mercado de Punta del Este pero es más que importante para nosotros. Cuando los argentinos vienen en forma normal, vamos hasta tres y cuatro veces por día a Punta del Este, pero ahora hacemos un viaje por día o día por medio. Ha bajado muchísimo. Este año venimos bien pero empezó a notarse la primera baja de pedidos.

—¿Evalúan abrirse a nuevos nichos de mercado para compensar estas fluctuaciones?

—Formar una empresa lleva tiempo y dinero. Nosotros hemos logrado armar una fábrica y hemos reinvertido la mayor parte del dinero que hemos ganado en maquinaria, tecnología y camiones para mantenernos siempre vigentes, pero tenés que trabajar con bancos y los intereses no son baratos entonces tenés que vivir con los pies en la tierra. Eso me ha llevado un largo tiempo. Hoy estamos analizando con una empresa, en los mismos canales del hielo, agregar productos de congelados y otros que tal vez no implican congelado, probablemente antes de fin de año. Además, hicimos una reforma que terminó el año pasado, trajimos equipos de frío inverter que nos han permitido un ahorro importante de energía y estamos sobrados de capacidad frigorífica, por lo que pensamos en colocar alguna máquina de hielo en escamas. En su momento con el negocio de las curtiembres era tentador, pero hoy las curtiembres no están pasando un buen momento. Estamos esperando el momento y la oportunidad para ver si lo podemos retomar.

40

Es el volumen diario en toneladas que la empresa Frío Kubo produce en época de zafra (de diciembre a marzo). La planta tiene capacidad para incrementar la producción hasta 65 toneladas.

1.5

Son los clientes que atiende en Montevideo. El 60% de la facturación de ese mercado surge de la venta a súper y minimercados, estaciones de servicio y bares. El 40% proviene de la industria.

30

Son los trabajadores que integran la plantilla de modo permanente entre las áreas de administración, producción, mantenimiento y distribución. En zafra, la cifra crece a unas 40 personas.

—Cada vez más, las industrias se están abriendo a la automatización. ¿Qué posibilidades ve en su empresa?

—Hoy no estar vinculado a la tecnología es suicida en lo nuestro y en cualquier industria. De lo último que ha salido lo que no hemos traído es el robot. ¿Por qué? Porque nuestro sistema de distribución es muy distinto al americano, allí se paletiza todo. Nosotros paletizamos y acumulamos en cámara en racks, pero cuando vamos a cargar los camiones hay que hacerlo en forma manual y ahí se corta el interés en el robot. El robot no tiene magia, tiene tecnología, pero hay controlarlo. He estado en EE.UU. viendo trabajar un robot y lo dejan solo, sí, pero he tenido que avisarle al encargado de que dejó de funcionar y en 10 minutos deja un montón de bolsas tiradas porque se descontroló algo o le faltó algo en la cadena de producción.

—Puede reducir la mano de obra pero no eliminarla.

—La producción la regulamos acorde a nuestras necesidades (...), pero todo está ligado a un resto de la actividad que es la distribución y no tenés cómo eliminar la mano de obra. Y creo que tampoco es bueno. Me parece normal que las empresas ocupemos gente, porque en definitiva es hasta un poco el rol social que tenemos. Hemos mejorado la tecnificación, por ejemplo, en packing tenemos una máquina que a partir de un rollo de nylon hace todo el proceso y otra que consolida y envasa la bolsa de 3 kilos en paquetes de cinco bolsas. Eso nos ha mejorado muchísimo (también) a nivel de higiene; no hay un operario con una cucharita llenando una bolsa. Es todo automático.

—¿Cómo percibe la cultura de trabajo hoy?

—Vengo de otra época donde había otro sentido de la responsabilidad. Fui educado dentro de un comercio y tengo una visión distinta de la que puede tener un muchacho que terminó el liceo y arranca a trabajar. También creo que la formación es muy importante. Hoy es el mundo de las teclas, todos los niños juegan con un teléfono. Entonces, tengo gente con años de trabajo acá que no es fácil capacitar porque no tiene esa base de estudio y cultural. Es difícil edificar conocimientos sobre un mal cimiento.

La formación es muy importante. Hoy es el mundo de las teclas"

Nelson Neves, director de Frío Kubo
Nelson NevesDirector de Frío Kubo

—¿Qué consejo le daría a un emprendedor?

—No sé si estoy en condiciones de dar consejos pero le hago un cuento: recibí hace poco un mensaje por Whatsapp que decía «La vaca no da leche, hay que ordeñarla. Y eso implica sacrificios». Ahora, si empiezas a trabajar en un emprendimiento y lo que ganas en parte no lo reinviertes, poco futuro vas a tener. Porque los negocios hechos solo a base de banco no existen. Conclusión: mucho está basado en la capacidad de esfuerzo y de emprender. El tiempo en la vida es lo único que no vas a poder recuperar. Si entendés ese detalle vas a tratar de vivir unos cuantos años apurado, tratando de hacer, porque la vida es más corta de lo que uno quiere. Entonces, diría que el que emprenda lo haga con mucho gusto, amor y esfuerzo. En ese esfuerzo he tenido la suerte de que mi señora me ha acompañado. Es muy importante encontrar a alguien que te apoye.

"La cancha está mucho más limpia" de informalismo

Nelson Neves, director de Frío Kubo
Nelson Neves, director de Frío Kubo

—¿Le preocupa el informalismo en el sector?

—La informalidad, que la hay, no afecta sobremanera. A veces duelen un poco más en lo anímico algunas maniobras; por ejemplo, si miro los presupuestos y con los años que tengo en esto sé que no están pagando impuestos. Esas cosas pasan, pero no somos el único rubro afectado por la competencia desleal. Creo que (el control) ha mejorado, que la cancha está mucho más limpia y creíble, pero es un mal difícil de combatir y eliminar. Somos latinos. No hay duda de que no vamos a tener nunca la idea de un sueco, un europeo o un norteamericano de que le dejan un molinete en el subte por el que puede pasar gratis y nadie lo usa porque es para alguien que no puede pagar. Me parece que lo tenemos que aceptar como una realidad social y punto. No tengo nada contra la competencia. Tratamos de ser eficientes, de hacer las cosas bien. Hemos durado 35 años, que no es poco tiempo, y si lo hemos logrado es porque nos hemos preocupado por el servicio, la atención al cliente, la calidad, por todo, pero no por esos jugadores.

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