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El difícil arte de venderle a los más pequeños

Los niños entre tres y 14 años usan smartphones, tablets y redes sociales y menos la televisión. Consumen más contenidos que les interesa y los que no, los descartan rápidamente.

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Niños. Cuentan con más información y tienen mayor poder de decisión. (Foto: Google Images)

Sus Partidas de nacimiento van de 2000 a 2012, tienen entre tres y 14 años, los llaman post millennials o Z2 y pertenecen a una población touch, porque usan smartphones, tablets y redes sociales. Pero, ¿cómo venderle productos y servicios a los más chicos? ¿Cómo debería hablarle una empresa?

"Las empresas que quieren hablarle a los niños y adolescentes tienen que pensar que cada vez la televisión los interpela menos", explicó Carolina Yellati, directora de la consultora Wonder, que junto a Business Bureau realizó un estudio sobre este segmento.

El informe revela que en Argentina, el 10% de los niños menores de ocho años posee un smartphone, dato que sube al 46% entre los de nueve a 11 y al 84% para los que tienen de 12 a 14.

Sobre el uso independiente de dispositivos, el 52% de los niños de tres a cinco años usa el teléfono sin ayuda de un adulto y el 86% cuando se trata de una tablet.

"Es un segmento difícil, porque maneja muy bien la tecnología y consume rápidamente los contenidos que quieren, a la vez que descartan con la misma velocidad aquellos que no les interesan", sostuvo Yellati. Y agregó: "Hay que estar atentos a cuáles son los contenidos que les interesan y entrar ahí con publicidades digitales, siempre y cuando estén asociadas a esos contenidos".

Otros datos del estudio son los relacionados con YouTube, el canal predilecto de los chicos a la hora de ver videos. El 45% de los niños de tres a cinco años busca videos de coleccionistas de juguetes y el 57% de los de 12 a 14 frecuenta canales de youtubers.

Para Ariel Benedetti, director de la consultora de marketing Egrégora, la clave está, además de en YouTube, en Snapchat por tener "una mayor incidencia en los más pequeños por su inmediatez".

Son chicos, pero tienen poder de decisión. Y si deciden sus padres, lo hacen influidos por ellos. "Las marcas deberán ver dónde está esa determinación de compra según las edades y el tipo de producto para entrar con publicidad en ese espacio", agregó el experto.

Para Fernando Moiguer, economista especializado en branding y docente de la Universidad de San Andrés, este segmento no es solo un desafío intelectual para las empresas, "sino un target en el que hay que prestar atención".

Si se le pregunta cómo una empresa le debe hablar a estos niños, responde: «Pensando productos y servicios que tengan que ver con ellos". Esta generación se relaciona de una forma participativa y está acostumbrada a "las construcciones colectivas y a los desarrollos beta". Y agrega: "Esto quiere decir que lo interactivo, la posibilidad de multitasking y el compartir tienen que formar parte no solo del producto, sino de la propuesta ampliada de marca. Tenemos que dejar un espacio para que estos consumidores participen". La Nación / GDA

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