INFORME

Cuestión de supervivencia: las pymes se reinventan

Por la pandemia de coronavirus, pequeñas empresas y emprendimientos cambian parcial o radicalmente su modelo de negocio

Arriba: Patricia Churi, Sebastián Fernández, Lidia Morus. Abajo: Mauricio Pintado, Cecilia Pérez y Marcelo Rodríguez.
Patricia Churi (ProducerBTL), Sebastián Fernández (TuPase), Lidia Morus (Dermagroup), Mauricio Pintado (Zafrales), Cecilia Pérez (Live Hotel) y Marcelo Rodríguez (Latin).

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La pandemia de coronavirus sacudió a las empresas, que buscan ahora salir a flote. Con menos estructura y espalda financiera que grandes compañías, las pequeñas y medianas empresas (pymes) y los emprendedores han adoptado distintas tácticas para sobrevivir, ya sea haciendo ligeros ajustes a su modelo de negocio o variándolo totalmente. El factor común es la reinvención.

«Para los emprendedores es una gran oportunidad para reconvertirse más fácil, rápido, escuchando (al consumidor) y marcando la diferencia», opinó Rosario Sorondo, consultora en estrategias de marketing y desarrollo de nuevos negocios en Barbagelata, Sorondo & Asociados. Empero, aclaró que no existen recetas mágicas: «hay mucha incertidumbre como para decir ‘agarrá por acá o hacé esto’».

La ruta de salida depende de cada sector y empresa. El estudio de Opción Consultores «Empresas uruguayas post COVID-19. Innovación en productos y servicios», reveló que de 134 compañías encuestadas, el 88% ha innovado «algo» o «completamente» su modo de hacer negocios. Ese comportamiento es evidente entre las pymes; el 90% de las firmas (con menos de 20 empleados) consultadas está en ese camino, indicó. El informe detalla que el 63% del total de empresas se encontraba desarrollando o introduciendo al mercado nuevos productos y servicios tras el inicio de la pandemia.

Adaptados

En el mundo, grandes compañías desviaron sus esfuerzos del núcleo del negocio hacia nuevos productos y servicios a causa del COVID-19. Volkswagen, Ford y Peugeot dejaron de fabricar de vehículos para producir equipamiento médico; las cerveceras Quilmes y CCU pasaron a elaborar alcohol en gel, al igual que la compañía de cosméticos Natura.

A otra escala, las pymes también se reconvierten. La empresa de activaciones ProducerBTL dio un golpe de timón ante la pausa que sufrieron los proyectos publicitarios. «Comunicar a través de marketing directo y experiencias de consumidor se tornó inviable, entonces comenzamos a diversificar el trabajo pero siempre desde el lado que nos caracteriza que es el de brindar ‘soluciones’ a los clientes», definió Patricia Churi, coproductora ejecutiva en la empresa. El giro llevó a «buscar la forma de comunicar desde la distancia y el cuidado de la salud»; la respuesta fue ofrecer cabinas de desinfección, sensores térmicos, dispensadores digitales y alfombras contra el coronavirus. Asimismo, continúan con servicios habituales como cartelería, impresiones de vinilos, señaléticas internas.

Churi confía en que la reactivación del negocio será pronto, y dice que el COVID-19 le dejó una lección: «Estamos en continuo aprendizaje y atentos a los imprevistos; la pandemia nos hizo potenciar aún más nuestra forma de trabajar para reinventarnos junto a los clientes».

El contexto obligó a cambiar a la empresa de servicios de decoración, ambientación y producción de eventos Latin. «Tuvimos que cancelar y posponer varios eventos confiando en que se van a volver a hacer cuando sea el momento», indicó el director, Marcelo Rodríguez. Evaluó alternativas para continuar con los servicios, pero como no era factible abrió una nueva unidad de negocio, Social Care Uruguay, dedicada a desinfectar y sanitizar espacios (Piso 40, Bodegas Campotinto y la Cámara de Hoteles son algunos de sus clientes).

Orientación. Las empresas para reconvertirse más fácil, rápido, escuchando (al consumidor) y marcando la diferencia»
Para reconvertirse, las empresas deben adaptarse rápidamente a los cambios, escuchar al mercado y ofrecer productos diferenciados, aconsejó la consultora Rosario Sorondo.

Rodríguez cree que la demanda de eventos se reanudará con fuerza recién en octubre. Para entonces, su idea es brindar un servicio integral, que combine la ambientación y producción para eventos con las medidas de salud e higiene definidas. «‘Ambientes o eventos libres de COVID’ sería nuestra nueva misión», resumió.

Al pasar raya, estima que con la pandemia aprendió sobre la importancia de adaptarse a cambios radicales. «Entender que todo puede cambiar de un día para el otro, y que debemos estar preparados y ser versátiles para poder adaptarnos y no quedar obsoletos», recalcó.

Sorondo sostiene que ser empático y «pensar más en el usuario», son actitudes indispensables en este momento.

La empresa TuPase, que vende membresías de acceso a 350 gimnasios en todo el país, se abocó a «escuchar al mercado» para reencauzarse. La empresa vendía su servicio a compañías que brindaban el beneficio a sus empleados, pero el cierre de los gimnasios por la pandemia significó un «knock out al modelo de negocio», sentenció Sebastián Fernández, cofundador de la firma. Con su socio valoraron opciones, incluso crear un «Netflix para fitness», pero se decantaron por llevar clases de gimnasia a los hogares de los usuarios vía Zoom con la marca TuPase online. La acción alumbró dos nuevos servicios: clases específicas a pedido de empresas y clases remotas para socios de gimnasios. Aunque las herramientas digitales dieron buenos resultados, Fernández admitió que han sido más que nada un «paliativo». Es que el sistema híbrido es difícil de aplicar para los gimnasios y, además, ahora los locales ya reabrieron (con un protocolo de salud).

La digitalización es donde el hotel boutique Live ha puesto el acento tras la cuarentena, al implementar check-in online, comunicación por WhatsApp con el huésped antes y durante la estadía, así como una app para que solicite servicios.

La adopción de estas herramientas estaba en los planes, pero la pandemia la aceleró, indicó Cecilia Pérez, la directora del hotel fundado en 2016. «Reinventarse ha sido la palabra clave de la pandemia, ya sea con un cambio mínimo en tu operativa o cambiar totalmente el modelo de negocios», observó. La adaptación del hotel, golpeado como todo el turismo por el coronavirus, supone reabrir bajo un protocolo de salud, pero a la vez una apuesta más amplia, al sumar siete habitaciones nuevas a las 10 existentes. «Pese a todo, vemos con cierto optimismo el futuro», remarcó Pérez. Entre sus reflexiones plantea evitar la procrastinación para no tener que implementar medidas «a las apuradas».

A la empresa de cosméticos Dermagroup la pandemia le supuso un cambio de target; pasó de los profesionales de la estética al consumidor final. Al quedarse sin sus clientes habituales —que cerraron por la cuarentena—, la compañía se enfocó en dar capacitación al personal y enviar mensajes dirigidos al usuario final, lanzar productos nuevos (en base a aceite de semilla de cannabis) y renovar sus envases a un sistema que asegura la integridad del contenido.

Lidia Morus, la directora de la empresa, cree que la adaptación es posible si se elimina la resistencia al cambio. «Tenemos que acelerar y ponernos más a tono con lo que está pasando en el mundo, y hay que estar pronto para, si hay un cambio, adaptarse rápidamente», reclamó.

Una reacción ágil fue la que tuvo la startup Zafrales, que a través de su plataforma tecnológica conecta oferta y demanda de trabajo eventual en el agro.

Sus responsables vieron cómo los sistemas de salud en otros países colapsaron por causa de la pandemia, así que adaptaron su herramienta a conectar trabajadores de la salud ociosos con instituciones. La iniciativa captó afiliados, pero el control del coronavirus impidió que el servicio explotara, concedió Mauricio Pintado, cofundador de Zafrales. No obstante, el proyecto tiene perspectivas de llegar a otros países.

«Nos adaptamos y estuvimos listos para largar», destacó Pintado. Como emprendedor aconseja nunca perder el foco, y cambiar, en caso de ser necesario, con extrema velocidad.

Como teorizó Charles Darwin, la supervivencia —ya no de las especies sino de las empresas— no depende de la fuerza o la inteligencia sino de su capacidad de adaptarse al cambio.

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