Mundo

Creó un "Uber" médico y lo vendió en unos US$ 10 millones

El argentino Oliver Thomas lanzó Doctify en Reino Unido y ahora asesora a emprendedores

Thomas. Comenzó ofreciendo el servicio persona a persona.
Thomas. Comenzó ofreciendo el servicio persona a persona.

Unos grados de fiebre en Nueva York mientras trabajaba y la dificultad para encontrar un médico que lo atendiera en su zona, impulsaron al argentino Oliver Thomas —exGoldman Sachs— a crear el «Uber de la medicina», Doctify. Puso en marcha la plataforma hace tres años en Londres con una inversión inicial de US$ 500.000 y la vendió hace unos meses por más de US$ 10 millones (por cuestiones de confidencialidad no puede dar la cifra exacta).

Thomas, licenciado en Administración de Empresas, salió de Argentina en 2011 y trabajó para una consultora internacional en países como España, Grecia, Nigeria y Sudáfrica. En este último, junto a un compañero de trabajo, encaró un emprendimiento que fue la base de su posterior negocio.

«Uber no encontraba taxistas que quisieran dejar de serlo y se sumaran a la empresa. Por un lado, porque no hay cultura de taxi y también porque hay mucha informalidad y escasas posibilidades de comprar un vehículo. Creamos un esquema para buscar gente, hacerle la documentación y financiar la adquisición de unidades», cuenta.

Hace unos meses, cuando vendió la compañía a un family office, Doctify tenía 2.000 médicos y hospitales y unas 70.000 visitas mensuales.

El 20% de los ingresos era para los trabajadores; otro 20% para Uber y 60% para cubrir costos hasta terminar de pagar. Thomas asegura que ese paso le dio la «suficiente valentía» para decidirse a ser emprendedor. Londres hizo el resto: «Había financiamiento y eso, al comienzo, es lo más difícil; además es un mercado lo suficientemente grande».Creó Doctify como una plataforma donde se ingresa a buscar médico y puede verse la especialidad, formación, comentarios de pacientes y colegas y sacar turno. «Es una solución tecnológica, no un market place. Es información transparente y permite ganar tiempo», dice.

Thomas empezó ofreciendo el servicio en persona: «Iba tocando puertas de consultorios con mi acento raro y vendiendo algo que no existía todavía. Así me convertí en emprendedor; algunos médicos empezaron a decir que sí y, como entre ellos se recomendaban la plataforma, empezamos a crecer en Londres y después en todo el Reino Unido».

Hace unos meses, cuando vendió la compañía a un family office, Doctify tenía 2.000 médicos y hospitales y unas 70.000 visitas mensuales; es la primera empresa de su tipo en el país.

La decisión fue que la oferta financiara la plataforma, es decir, que los médicos pagaran una suma mensual y no que dejaran un porcentaje por turno dado. «Era una solución tecnológica para gestionar a sus pacientes; para que su secretaria no perdiera al menos cinco minutos —como medimos— por cada gestión de turno», explica.

Thomas insiste en que el modelo de suscripción es el más aconsejable porque el médico ve la plataforma como un instrumento a su servicio y, como paga, quiere darle el mayor uso posible. «Es como hacemos todos con Netflix, por ejemplo,como estamos suscriptos queremos ver más».

«Crecimos muy rápido. Cuando ingresaron los profesionales más importantes todos querían estar; venían a nosotros. La oferta de compra fue muy buena y se me planteó un dilema; en 10 años sabré si fue la decisión correcta». Cuando se desprendió, la empresa tenía 44 empleados directos en Londres y una docena en el resto del Reino Unido.

Ahora Thomas tiene una consultora con dos socios; Ignacio Pereyra, otro argentino, y Cristian López, un chileno que fue jefe Pro Chile en Reino Unido. «Aconcagua» apunta a asistir a emprendedores que tengan «buenos proyectos»: «A veces no se trata de estar sino de conocer los lugares, hacer contactos para conseguir inversores. Las ideas deben ser competitivas a nivel mundial, porque si no es muy difícil conseguir fondos», concluyó.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados