After Work

El Cordón conquista con Café Estudio

Ubicado en Uruguay y Tristán Narvaja, también capta la atención de los que concurren a los centros de estudios, desde facultades hasta liceos, y los turistas que recorren los locales de libros y antigüedades

Fuscafé. Un sábado al mes, los amantes de los autos "Fuscas" se reúnen en un desayuno. (Foto: Facebook Café Estudio)
Fuscafé. Un sábado al mes, los amantes de los autos "Fuscas" se reúnen en un desayuno. (Foto: Facebook Café Estudio)

Almorzar, tomar un buen capuchino o pausar el trajín diario para reponer energía. Café Estudio es un lugar ideal para saborear platos caseros, sobre todo para quienes son asiduos al barrio Cordón.

El emprendimiento familiar ubicado en Uruguay y Tristán Narvaja está en una zona con múltiples centros de estudios, desde facultades hasta liceos. No faltan los turistas que recorren los locales de libros y antigüedades y se encuentran con esta cafetería.

«Buscamos crear un espacio para compartir un buen café», dice Stefano Delmonte, propietario del establecimiento. El sitio también dispone de un living en el segundo piso donde se permiten reuniones de estudio o trabajo mientras los clientes comparten algunas delicias de la casa.

Más allá del café y sus variedades, la carrot cake ($ 85 la porción) es la vedette del local. A pedido del público, puede comprarse entera ($ 550) y no solo por porciones. «Nosotros decimos que lo dulce no engorda, porque va directo al corazón», puntualiza Delmonte, quien remarca que el brownie Oreo le compite de cerca a esta torta de zanahorias que le hace buena fama al lugar.

La cosecha de frases de Delmonte se comparte con los transeúntes en un pizarrón instalado en la vereda, que también funciona como anzuelo para descubrir el lugar. Una vez que los clientes prueban sus preparaciones, regresan por cookies, alfajores de maicena, medialunas o tartas de fiambre (con masa casera). También tienen delivery y Rappi las lleva a destino.

Otro de los atractivos del local es el bautizado Fuscafé. Un sábado al mes, los amantes de los autos Volkswagen Fusca se reúnen en un desayuno sabatino para hablar de su pasión y conocer otros autos clásicos.

«Es cuando Café Estudio se transforma en un meeting point», dice Delmonte. El primer encuentro invitó a dueños de Fuscas, pero para su segunda edición se sumaron algunas vespas. «Fueron desayunos muy lindos para todos», recuerda quien ya prepara el encuentro de febrero.

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