EMPRESAS

Las claves de una pyme de electrónica que exporta desde Tierra del Fuego

La argentina Famar apuesta a convertirse en un referente tecnológico a nivel global.

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Pascarelli. "La inversión constante en I+D nos permite diferenciarnos". Foto: La Nación / GDA.

Es la única fabricante de electrónicos basada en Tierra del Fuego que exporta. No solo eso, se trata de una pyme. Su nombre es Famar, nació en 1960 y desde 1983 está en Río Grande, desde donde vende al exterior el 80% de su producción, compuesta fundamentalmente por radios con GPS para autos y camiones, llaves de encendido y apertura de vehículos, módulos de control e inmovilizadores.

La empresa tiene además un Centro de Diseño en Buenos Aires y operaciones en San Pablo, Brasil, con lo que completa una plantilla de 300 trabajadores. Sus clientes son General Motors, Renault Nissan, PSA Peugeot Citröen, Mercedes-Benz, Iveco, Seat, Fiat Chrysler Automobiles y Volvo. ¿Sus mercados? Un 20% en la Argentina y 80% en Brasil, México, Sudáfrica, Tailandia y Eslovenia.

Hugo Pascarelli, su director general, con más de 10 años en la compañía, dice que sus números son muy finos a la hora de salir a competir al mercado mundial. «Los principales puntos que afectan nuestra competitividad son la inflación, el ausentismo laboral y la incertidumbre, que ya venía del anterior gobierno, pero que el actual no logró disipar», comenta.

Famar tuvo en 2015 ventas totales por US$ 36 millones, de los que US$ 29 millones fueron por exportaciones y US$ 7 millones del mercado interno. Asimismo, tuvo importaciones por US$ 20 millones.

«Actualmente, a los autos hay que pensarlos como dispositivos electrónicos; aportarles conectividad e interfaces amigables para el conductor —explica Pascarelli—. La inversión constante de recursos en materia de Investigación y Desarrollo nos permite diferenciarnos en el mercado».

Famar se reposiciona, así, en palabras de su director general, como una compañía de innovación. Y para eso potenciará aún más un área clave: el desarrollo de software. «Si además de mejorar nuestros productos podemos desarrollar nuevos, eso nos permitirá agregarle valor a la compañía y sostenerla en el contexto cambiante que atraviesa la industria», dice.

Con 35 ingenieros dedicados al diseño y desarrollo, Famar apuesta a convertirse en un referente tecnológico a nivel global, con talento nacional y competitivos internacionalmente.

Si hay algo que tiene claro Pascarelli, es que no se puede competir con modelos como el chino o el de las maquilas mexicanas. «Contra ellos perdemos, pero podemos batallar contra otros competidores y en determinados mercados», confió el empresario.

En una semblanza de su mercado mundial, Pascarelli se mostró muy confiado en que su principal plaza, Brasil, comience a levantar el año que viene, puesto que las encuestas de expectativas entre la población de ese país arrojan resultados muy positivos. «En el resto del mundo seguiremos teniendo márgenes muy chicos», estima el empresario, con 35 años de experiencia en la industria.

«Estamos convencidos de que la industria necesita una visión más amplia e integradora de los procesos de electrónica de consumo y de conectividad. En Famar estamos preparados para desarrollar productos innovadores y expandir nuestro know-how al mundo», afirma Pascarelli.

Más de 76 millones de autoestéreos.

Famar nació como una compañía automotriz, diseñando anualmente un promedio de dos autoestéreos de avanzada y brindando al conductor la última tecnología. Así, fabrica más de 76 millones de autoestéreos por año y más de tres millones de computadoras de abordo y alarmas. En 2015, se expandió hacia la electrónica de consumo integral y este año comenzó con la producción y distribución de smartphones 4G. En la actualidad, un 80% de sus ventas al exterior va a Brasil; pero hubo años en los que enviaba un 60% a Europa. Eran tiempos en los que proveía radios a todos los autos Polo de Volkswagen en el Viejo Continente.

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