NEGOCIOS

Cinco charlas de alto nivel que removieron las emociones de ejecutivos en Punta del Este

El Inspiring Summit de Enjoy abordó negocios, cultura y hasta neurociencia, con charlas de Alexis Viera, Virginia Suárez y Estanislao Bachrach, entre otros 

El artista Milo Lockett pintando en Inspiring Summit en Enjoy Punta del Este. Foto: Ricardo Figueredo.
El artista Milo Lockett pintó mientras dio su charla en el Inspiring Summit. Foto: Ricardo Figueredo.

Cientos de empresarios y ejecutivos se reunieron viernes y sábado en Punta del Este, convocados por la primera edición de Inspiring Summit, organizada por Enjoy Punta del Este y Grupo Set. La actividad condensó charlas de alto nivel sobre economía, política, cultura, neurociencia, sustentabilidad y gestión empresarial.

El hilo conductor de buena parte de las exposiciones fue la emoción. Ese componente estuvo muy a flor de piel en las exposiciones de Jonatan Loidi, Milo Lockett, Alexis Viera, Virginia Suárez y Estanislao Bachrach. El Empresario estuvo allí y recogió los principales mensajes que los speakers dejaron resonando en el auditorio.

Alexis Viera

Alexis Viera en Inspiring Summit de Enjoy Punta del Este. Foto: Ricardo Figueredo.
Alexis Viera en Inspiring Summit de Enjoy Punta del Este. Foto: Ricardo Figueredo.

«Si estamos todos preparados para levantarnos al tropezar con un obstáculo, ¿por qué no nos levantamos todos en las crisis?». La diferencia está en la actitud, aseguró el «Pulpo».

El exarquero fue baleado, lo que truncó su carrera futbolística, pero logró a fuerza de perseverancia volver a caminar pese al pronóstico médico (1% de probabilidad). Viera dijo que antes del incidente era «un perdedor, porque no hacía lo que decía», y resaltó la importancia de trabajar a diario en la coherencia. «Me tengo que levantar con la mejor actitud y mostrarlo con el ejemplo», dijo. Ese camino implica mucho trabajo para hacer «lo imposible, posible». «La mente es poderosa, pero hay que entrenarla. Yo no creía en los procesos, no tenía paciencia», reconoció.

El primer paso fue el perdón. «Perdonar es recordar sin dolor, es soltar el pasado, es tocar la herida que tenés sin que duela. Si no aprendés a perdonar, te morís. El odio, el resentimiento es un vaso de veneno que te estás tomando», dijo quien perdonó a quien le disparó y lo visitó para ayudarlo a salir adelante.

Otra clave fue «estar preparado»: «Cuando te preparás para tus sueños, inconscientemente te preparás para una crisis». El esfuerzo de Viera para empujar sus propios límites al entrenar le ayudó a dominar sus emociones más adelante: hacía cinco o seis terapias por día aún cuando con la única que le había mandado el médico para rehabilitarse «quedaba destrozado». A su juicio, «decir ‘lo voy a intentar’» no es un buen comienzo. Instó a ponerse un plazo y dar todo, sin guardarse nada. «Hay que cambiar las palabras; las que vienen del corazón tienen poder», dijo.

Virginia Suárez

Virginia Suárez en el Inspiring Summit. Foto: Ricardo Figueredo.
Virginia Suárez en el Inspiring Summit de Enjoy Punta del Este. Foto: Ricardo Figueredo.

La exgerenta general del banco HSBC Uruguay habló sobre cómo pasó de una etapa de «gloria», seguida de una de «grandes secretos» y finalmente llegó a la de «libertad». Esa nueva fase la llevó a presidir Sistema B en Uruguay, que busca generar una «nueva genética económica donde se redefine el éxito y además de buscar hacer dinero se resuelven temas medioambientales y sociales». Esto se conoce como un enfoque de «triple impacto» y según Suárez es «un camino de ida».

En Uruguay hay 10 compañías B certificadas y más de 1.000 utilizaron la herramienta para evaluar si sus políticas están alineadas a este espíritu.

Suárez dedicó buena parte de su tiempo en el escenario a explicar el proceso que la llevó a abandonar la cima de la filial local de una multinacional. Contó que durante mucho tiempo se sintió «Virginia HSBC», un nombre del que no reniega porque le dio muchísimas oportunidades, entre ellas, poder darle una buena educación a sus hijos, pero también dijo que el estrés y la presión llegaron a afectar su salud. «Ese éxito tiene un sacrificio, pero también lo llevé con orgullo porque el mandato de mi papá era ser exitosa o ser exitosa», reconoció Suárez, quien no se arrepiente de lo vivido. «Es parte de lo que soy», remató.

Un día, notó que cuando iba manejando por la rambla rumbo a la Ciudad Vieja deseaba no llegar al banco y decidió que «dejaría el barco». Le puso fecha a ese «gran secreto»: 28 de febrero de 2018. El principal mensaje que dejó fue que «nunca es tarde» para escuchar el llamado interno de cada uno. Suárez, con 53 años, dijo que tras dejar el puesto de CEO su «búsqueda frenética» (que incluyó probar ser consultora y vendedora) no fue fácil, pero en esa etapa se sintió libre. Finalmente, en la presidencia de Sistema B encontró algo que la hizo feliz «como niño un 6 de enero».
«Cada uno tiene que encontrar su propio aparatito de medición del éxito, su exitómetro, y cada tanto chequear cómo está», remató Suárez.

Estanislao Bachrach

Estanislao Bachrach en Inspiring Summit en Enjoy Punta del Este. Foto: Ricardo Figueredo.
Estanislao Bachrach en Inspiring Summit en Enjoy Punta del Este. Foto: Ricardo Figueredo.

«Ojo con lo que están pensando, no es inocuo», dijo el neurobiólogo argentino. La advertencia fue para mejorar la vida del auditorio: «Cómo te sentís no depende de lo que te pasa, sino de cómo interpretás la situación», explicó. Ser conscientes de eso es la clave para controlar mejor las emociones y tomar mejores decisiones.

Bachrach explicó que el cerebro tiene tres zonas responsables de distintas funciones: neocórtex (razón), límbico (emociones) y reptiliano (instinto). «La parte límbica toma el 95%-98% de las decisiones que tomás en el día», dijo.

Por tanto, «cuanto más un empresario conoce su cerebro límbico, menos se arrepiente de las decisiones que toma».

El experto explicó que las personas usan todo su cerebro, pero solo pueden tener «encendido» en simultáneo solo un 2%. Por ejemplo, si alguien siente «furia», un 1,9% se enciende la zona límbica y un 0,1% el neocórtex, pero otra con inteligencia emocional más desarrollada logra sentir solo «enojo» debido a que logra «etiquetar la emoción» (en su cerebro está encendido un 0,5% de la zona límbica y un 1,5% del neocórtex). «Cuanta más alfabetización emocional, mayor la capacidad de mejorar las decisiones que tomamos», enfatizó.

Bachrach dijo que el coraje no es la ausencia de miedo, sino «el miedo caminando». Contó que el tenista Rafael Nadal —incluso previo a enfrentar a un rival que ocupa el puesto 300 del ranking— piensa al salir a la cancha justamente en eso: «que está acojonado». Pero también piensa en que comió bien, que durmió ocho horas, que conoce la estrategia, que sabe dónde colocarse en el primer saque... «Eso que te decís es lo que vas a ser en 10 años», afirmó Bachrach. Por ello, instó a «no buscar afuera» la felicidad, sino a trabajar en los diálogos internos para convertir hábitos en creencias.

Milo Lockett

Milo Lockett en Inspiring Summit de Enjoy Punta del Este. Foto: Ricardo Figueredo.
Milo Lockett en Inspiring Summit de Enjoy Punta del Este. Foto: Ricardo Figueredo.

Era un niño cuando vendía jugos en damajuana en El Chaco y se animó a decirle al proveedor lo que le planteaban los consumidores: «Es intomable este jugo». La respuesta que obtuvo fue una gran lección sobre cómo funciona el mundo de los negocios: «No es para tomar, es para vender».

Lockett tuvo aprendizajes muy duros incluso antes de convertirse en empresario textil, fundirse, reconvertirse y lograr destacarse con el arte. Uno fue cuando a los 15 años vendía curitas y la empresa nunca le pagó por su trabajo. «Yo me juré ese día que nunca me iba a quedar con algo ajeno o que no me pertenezca», dijo el expositor. Esa promesa la cumplió años después, cuando se fundió en 2001 y pagó todo lo que debía a los empleados de su fábrica.

Al poco tiempo decidió convertirse en artista. Viajaba a Buenos Aires una vez al mes. Recorría oficinas y empresas, puerta a puerta, vendiendo sus pinturas en papel. Sus colegas lo veían como «deshonroso»: «Esperaban que los descubran. Yo fui muy osado».

Hoy es un artista consagrado, pero al ganar en 2008 los máximos galardones al arte en la vecina orilla sintió «un vacío»: «Me di cuenta que el arte tiene que llegar a más lugares». Por eso, sus coloridas pinturas están en objetos de consumo masivo, como termos, sábanas, almohadones y hasta potes de helado. «El arte tiene que ser de todos, es un derecho universal», afirmó.

Lockett pintó durante el evento usando una túnica que dice en la espalda «Milo está feliz» y cerró su charla con una simple fórmula para alcanzar ese estado: «mirar más lo que tenemos y no lo que nos falta».

Jonatan Loidi

Jonatan Loidi en Inspiring Summit en Punta del Este. Foto: Ricardo Figueredo.
Jonatan Loidi en Inspiring Summit en Punta del Este. Foto: Ricardo Figueredo.

«¿Cuántas veces llamaste a tu cliente para no venderle nada?», lanzó el especialista argentino en marketing e innovación. Loidi dedicó su exposición a remarcar la importancia de la experiencia y de lograr conectar con los clientes. Por tanto, las marcas tienen que llegar a sus clientes a través de la emoción.

Pero ese enfoque, según propuso el conferencista, debe ser sutil. Señaló que de la misma forma que un conocido que llama muy seguido resulta sospechoso (porque despierta la duda de si finalmente algo va a pedir), las marcas no pueden abusar de ese recurso, pero sí deben poner atención y desarrollar un contacto «emotivo».

Loidi remarcó que «con un alto presupuesto es muy fácil ser creativo», pero no necesariamente ese es el camino para lograr conectar con las audiencias. Como prueba, exhibió un spot «no oficial» de Adidas que fue ideado y realizado por un estudiante alemán de cine. El estudiante acercó a la compañía su realización audiovisual, titulada «Break free». El corto muestra a un adulto mayor que vive en un residencial y añora las épocas en las que podía practicar atletismo, pero con ayuda de sus compañeros persevera hasta lograr ponerse sus championes y salir a correr. El gigante de indumentaria deportiva rechazó el spot varias veces, pero el estudiante decidió viralizarlo y tuvo gran impacto: ya tiene 14,7 millones de reproducciones en Youtube.

«Tenemos que lograr involucrarnos con los clientes. El final de la película no es la venta, sino la fidelización», resaltó Loidi.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)