Alan Faena eligió Bariloche para lanzar su segundo hotel en Argentina. El grupo inversor que encabeza el desarrollador argentino cerró la compra de un terreno de 47,5 hectáreas en la costa del lago Perito Moreno, donde planea levantar un hotel de lujo de 140 habitaciones.
Por el terreno, Faena y sus socios desembolsaron U$S 14,5 millones -a razón de un poco más de U$S 300.000 por hectárea- y el desarrollo total del proyecto considera una inversión de U$S 70 millones.
Como en el caso del emprendimiento de Puerto Madero, los fondos para financiar el proyecto serán aportados por un grupo de multimillonarios estadounidenses integrado por Christopher y Robert Burch (ex dueños de la marca de ropa Eagle`s Eyes), Austin Hearst -heredero del imperio de medios Hearst Corporation- y Len Blavatnik, ruso nacionalizado estadounidense, que es accionista de la petrolera TNK-BP.
"La idea es ofrecer una oferta más completa para los turistas extranjeros que visitan nuestro hotel en Puerto Madero y les cuesta mucho encontrar una propuesta similar cuando recorren el sur del país", explicó Alan Faena.
El terreno donde se levantará el nuevo hotel está en las afueras de Bariloche, cerca del hotel Llao-Llao. El objetivo de Faena es iniciar las obras en los próximos meses, con el objetivo de tener concluida la construcción en un plazo no superior a dos años.
Uno de los puntos por definir es quién será el arquitecto encargado del proyecto. El primer hotel de la marca fue construido por el francés Philippe Starck, mientras que la ampliación del actual establecimiento de Puerto Madero fue encargada al arquitecto británico Norman Foster.
Al contar con financiamiento privado por parte de los multimillonarios que participan del grupo inversor, Faena se mostró confiado en que la crisis de los mercados no se convierta en un obstáculo insalvable para su nuevo proyecto.
"No dependemos de los bancos ni de un crédito, lo que asegura la continuidad del proyecto", destacó el empresario, quien igualmente reconoció que todavía es muy temprano para determinar qué impacto tendrá en sus negocios la crisis que hoy vive el sector financiero en los Estados Unidos, que amenaza con extenderse a otros mercados.
"Nadie sabe qué va a pasar, pero está claro que el impacto será muy grande y que ninguna empresa está totalmente inmune", reconoció el empresario.
En forma paralela al proyecto de Bariloche, Faena también avanza con la ampliación de su hotel en Puerto Madero. En este caso, el inicio de las obras está previsto para mayo, y el objetivo de la desarrolladora inmobiliaria es tenerlas concluidas para el bicentenario del primer gobierno patrio, en mayo de 2010.
El segundo establecimiento será un poco más grande que el hotel inaugurado hace dos años, ya que en total reunirá 170 habitaciones, en comparación con las 105 que tiene el primero. Además, incluirá un centro cultural, con lo cual la inversión en todo el emprendimiento ascenderá a U$S 300 millones.
Por otra parte, para setiembre de este año está prevista la inauguración del proyecto Los Molinos, que incluye 90 departamentos en el dique 2 de Puerto Madero, que ya se encuentran totalmente vendidos a un promedio de U$S 4.000 el metro cuadrado.
Faena tampoco descarta avanzar con otros proyectos de hotelería y vivienda en Buenos Aires y otras ciudades del interior. "Estamos mirando propuestas en otros barrios porteños y también en algunos centros turísticos de la Patagonia, aunque la definición de cualquier proyecto va a depender de que las negociaciones para la compra de los terrenos lleguen a buen puerto", explicó el empresario. (LA NACIÓN, GDA)
Críticas por las dudas
La polémica no tardó en llegar luego de conocida la compra por parte del empresario Alan Faena de un lote de 47,5 hectáreas donde funcionaba un hotel de turismo social que hasta hace poco pertenecía a la Obra Social para la Actividad Docente (Osplad).
Empresarios del sector hotelero, turismo y comercio reclamaron a la municipalidad medidas para restringir cualquier obra que se intente construir en el predio, alertando sobre un posible impacto en el medio ambiente y una afectación al patrimonio arqueológico y paisajístico del lugar.
"El trámite dura como mínimo dos meses, y si es una modificación interna al edificio actual no requiere mayores tramitaciones, pero si se realiza una obra más importante es sumamente complejo, porque debe pasar por la Unidad Coordinadora, ir a audiencia pública y luego ser aprobado por ordenanza", explicó el subsecretario de Planeamiento de la municipalidad de San Carlos de Bariloche, Cristian Almeida.
"Sorprende un poco que se esté hablando contra un proyecto del que no se conoce nada", sostuvo Faena.