HORACIO BAFICO Y GUSTAVO MICHELIN

Un trimestre de respiro para la industria

Luego de 6 trimestres de caída, el corazón de la manufactura creció 2,1% en julio-septiembre.

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Las empresas cumplen requisitos para recibir exoneraciónes de impuestos. Foto: archivo El País

La industria manufacturera frenó en los últimos tres meses la caída que venía mostrando en su nivel de actividad desde hace varios trimestres. Pero es muy temprano aún para afirmar que se trata de un cambio de tendencia, ya que los factores que explican la recesión que afectó al sector en los últimos tiempos no se han disipado.

El manufacturero es un sector muy heterogéneo. Incluye actividades exportadoras y otras volcadas al mercado interno. Procesadoras de insumos nacionales o de importados. Producen para el consumo final o partes para otras actividades. Debido a esta diversidad es un sector representativo de la economía, al incluir distintas actividades que enfrentan, cada una de ellas con su problemática particular.

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Pero así como cada rama tiene su especificidad, hay muchos temas en común. Todas las actividades en mayor o menor grado se ven afectadas por el comportamiento del tipo de cambio, los costos de la energía, los impuestos, las regulaciones laborales y la coyuntura regional.

Como en estos aspectos no se han procesado cambios sustanciales en los últimos tiempos, es que el dato del último trimestre debe tomarse con cautela. A futuro hay que estar atentos a cómo evoluciona el entorno para ver si el sector efectivamente puede salir de la etapa recesiva por la que atraviesa.

El índice de volumen físico (IVF) de la industria manufacturera, excluida la refinería, en el tercer trimestre del presente año se ubicó en el mismo nivel que un año atrás, lo que por un lado habla de las dificultades por las que atraviesa el sector, pero por otro frena la caída registrada en los tres trimestres anteriores.

Las particularidades del sector ameritan que a los efectos del análisis se los divida entre las actividades ubicadas en el territorio fiscal uruguayo, lo que podría considerarse el corazón de la industria, y aquellas radicadas en zona franca.

La recesión pegó de lleno en el corazón de la industria, no así en la zona franca. En este último caso la producción se duplicó debido a la puesta en marcha de la segunda planta de celulosa. Sin embargo, si se analiza la evolución del nivel de actividad del corazón industrial se puede constatar que desde el año 2014 cae la producción. El gráfico alargado de arriba que aparece en el cuadro que ilustra la nota muestra claramente esa tendencia, que sólo se vio alterada en el último trimestre de ese año.

Desde entonces se sucedieron seis trimestres consecutivos de contracción, hasta el último registro que mostró un incremento del 2,1% en relación al tercer trimestre de 2015.

La incógnita a develar es si el incremento responde a un cambio de tendencia o a un hecho aislado como en el último trimestre de 2014.

Pero en todo caso el crecimiento del último trimestre fue real y al analizar las ramas que más incidieron aparecen algunas sorpresas.

La Encuesta Industrial del INE proporciona información sobre 62 ramas. Una de ellas es la refinería y dos corresponden a la industria que en esta nota definimos como instalada en zona franca, celulosa y alimentos diversos. Las restantes 59 ramas son las que conforman el corazón de la industria.

En cantidad de ramas fueron más las que disminuyeron su nivel de actividad (32) que las que lo aumentaron (27). Sin embargo, en líneas generales las tasas de crecimiento del nivel de actividad de las ramas que crecieron fue importante, al tiempo que varias de ellas tienen una elevada ponderación al interior de la industria, lo que explica el incremento global.

Al analizar las ramas que crecieron hay algunas que son exportadoras y otras que venden fundamentalmente en el mercado interno.

Dentro de las primeras sobresale la industria frigorífica, los molinos arroceros y las curtiembres. En estos casos el mayor nivel de actividad responde a la mayor oferta disponible de materia prima, que es la gran restricción que enfrentan estos sectores. Estas ramas tuvieron un buen desempeño a lo largo del año.

Otras ramas, también exportadoras, que mostraron un buen desempeño a lo largo del año son las vinculadas al papel y las químicas, donde destacan la fabricación de sustancias básicas, medicamentos y pinturas. Si bien son ramas que exportan un porcentaje importante de su producción, al igual que las agroindustrias mencionadas anteriormente, atienden mercados distintos. Las agroindustrias venden fuera de la región a diferencia de estas ramas que lo hacen en los países vecinos.

El desempeño de estas ramas no debe sorprender. Son, dentro de las exportadoras las que han mostrado el mayor dinamismo en los últimos tiempos y las que más invirtieron.

Pero hubo otras ramas, volcadas al mercado interno, que no mostraron dinamismo en el primer semestre del año, pero sí lo hicieron en el último trimestre.

Se trata de la industria de la bebida y una serie de ramas vinculadas a la construcción, como el vidrio, el cemento y los metales básicos. Esto último es lo llamativo, ya que la construcción está deprimida, al punto tal que para estimularla el gobierno anunció recientemente una serie de medidas.

El incremento del corazón de la industria contrasta con el descenso de la producción en zona franca, que se muestra en el gráfico alargado que aparece abajo del anterior.

Se observa allí fuertes tasas de crecimiento desde mediados de 2014 hasta fines de 2015, coincidiendo con la puesta en marcha de la planta de celulosa. Pero los datos de este año muestran en cada uno de los trimestres un descenso de la producción.

En el indicador de industria instalada en zona franca se incluye además de las plantas de celulosa a la fabricación de concentrados para bebidas refrescantes de Pepsi ubicada en Colonia. Es esta empresa la que disminuyó su actividad, ya que la producción de celulosa si bien cayó en el segundo trimestre, aumentó en los dos restantes. Por cierto que a un ritmo más lento que en el año anterior, ya que ahora la comparación es contra ejercicios en que ambas plantas están funcionando normalmente.

La mejora que mostró el corazón de la industria en el tercer trimestre no se vio reflejada en el empleo, que continuó cayendo tal como lo muestra el gráfico chico de la izquierda. Es lógico que así suceda, ya que las empresas van a volver a incrementar su plantilla laboral cuando efectivamente se consolide la recuperación del sector.

La caída del empleo, y en particular de las horas totales trabajadas, en un porcentaje superior al del nivel de actividad, mejoró la productividad aparente del sector, entendida por tal el ratio entre el IVF y las horas torales trabajadas sin considerar la refinería. Esta evolución que se muestra en el gráfico chico de la derecha refleja en nueva medida el comportamiento defensivo de las empresas del sector ante los crecientes costos laborales en un contexto de demanda deprimida.

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