En la localidad canaria de Toledo está asentada una empresa totalmente independiente de UTE, cuyas oficinas, maquinaria del taller y vehículos funcionan con energías renovables. Por ese motivo el nombre de la empresa es Renovables, que fue fundada en 2003 por Rolando Ringeltaube. "Resolvemos la necesidad energética y térmica de clientes que en un 80% están aislados de la red de UTE. Además, tenemos usuarios que están interconectados a la red, pero quieren bajar sus costos de energía eléctrica o de generación térmica -como, por ejemplo, el gas oil- para calefacción, agua sanitaria, piscinas e, incluso, heladeras".
La empresa se dedica a la venta de sistemas de energía renovable, los proyecta para una locación determinada, instala los equipos y, si fuera necesario, ofrece el mantenimiento. Además de las ocho personas que trabajan en las oficinas y talleres en Toledo, Renovables subcontrata técnicos en todos los puntos del país para realizar las instalaciones y el seguimiento de los equipos.
"Renovables -relata su fundador y director- trabaja con cinco fuentes de energía alternativa: solar fotovoltaica, eólica, biomasa, energía térmica e hidráulica. Si bien existen más opciones de energía renovable, operamos con estas cinco por las exigencias de la demanda. Nuestra empresa ofrece más de ochocientos equipos de distintos modelos y potencias para cubrir las más variadas necesidades energéticas. Como no representamos exclusivamente a ninguna marca, todo el mercado está a nuestra disposición. Estos equipos son importados, y en nuestro taller fabricamos los complementos: herrajes, torres y demás insumos necesarios".
APLICACIONES. A cinco años de su fundación, Renovables tiene alrededor de trescientos clientes y más de seiscientos proyectos funcionando. "Esto se debe a que hemos instalado sistemas y los mismos clientes han vuelto a solicitarnos proyectos para otras aplicaciones. Por ejemplo, empezaron por el casco de la estancia, pero luego quisieron utilizar estas fuentes de energía en sus puestos o en los negocios de la ciudad. El 90% de nuestros clientes son extranjeros, personas que ya están familiarizadas con estas tecnologías y saben que funcionan bien", aseguró el empresario.
Desde hace más de tres años, el centro logístico, las oficinas y el taller de Renovables se alimentan sólo con energías solar fotovoltaica, solar térmica y eólica, que son autónomas de la red eléctrica nacional. Además, la empresa utiliza combustibles alternativos para su flota de vehículos, que utilizan exclusivamente aceite vegetal de girasol. "Nuestros medios de transporte ya han recorrido, en total, más de un millón de kilómetros con aceite vegetal sin ningún inconveniente. Esto funciona y nosotros damos el ejemplo", afirma Ringeltaube.
VENTAS. La decisión de utilizar paneles solares fotovoltaicos o aerogeneradores depende de la necesidad de energía eléctrica, del diseño del sistema, pero también de las posibilidades que brinda el lugar de instalación. El director de Renovables señaló que "vendemos sistemas basados en energía solar fotovoltaica en un promedio anual de algo más de US$ 200.000. Sin embargo, hemos instalado más cantidad de sistemas con aerogeneradores, aunque su facturación anual es algo menor. Lo interesante es que la capacidad de generación de energía eléctrica con equipos eólicos, pese a facturar menos, supera ampliamente la capacidad lograda con generación solar fotovoltaica".
RENTABILIDAD. "Las energías renovables tienen innumerables aplicaciones y son muy rentables. Además de ser más económicas, son beneficiosas para el medio ambiente, ya que evitan la emisión de dióxido de carbono y el calentamiento global y sustituyen a los combustibles fósiles", sostuvo el empresario. Agregó que "para quienes viven aislados de la red eléctrica, si bien la inversión inicial es alta -un sistema completo para un casco de estancia cuesta entre US$ 10.000 y US$ 15.000-, la utilización de estas fuentes de energía es una ganancia importante en cuanto a calidad de vida. Pueden conservar la carne que se faena, ahorrarse los traslados de garrafas, utilizar herramientas para trabajar bajo techo los días de lluvia y tener abastecimiento permanente de agua para el ganado o cultivos. Por otra parte, se evitan los costos del tendido de la red y del traslado de la energía, además del pago mensual del consumo de electricidad. Asimismo, los equipos se pueden trasladar cuando el propietario se muda. Visto así, la utilización de energía renovable es una inversión, no un gasto".
La empresa ofrece formas flexibles de financiación para estimular a que la gente instale este tipo de sistemas. "En la escala doméstica, son los propios clientes quienes hacen la cuenta y perciben cuándo recuperarán la inversión inicial. Varios de nuestros primeros clientes están solicitando nuevas instalaciones. Las instituciones financieras ofrecen créditos para parques eólicos industriales a pagar con plazos de ocho o nueve años. Esto es bastante razonable, pues los costos se amortizan en seis o siete años", dijo Ringeltaube.
Hoy existe una tendencia global creciente para utilizar fuentes de energía renovable en los servicios esenciales, así como en los laboratorios, hospitales o centros de monitoreo, donde cualquier cambio de tensión o corte de la electricidad podría ser funesto. "Estas fuentes son más confiables que la propia red eléctrica, que puede tener variaciones de calidad e incluso cortes. Desde un punto de vista financiero, tiene lógica atender un 90% de la demanda energética con energía renovable y cubrir algunos picos de demanda con un 10% de otra fuente adicional como, por ejemplo, un generador", concluyó el director.
Gran demanda mundial de aerogeneradores
t Según el director de Renovables, "el costo de instalación de un aerogenerador para uso industrial era hace dos o tres años de aproximadamente US$ 1.100 dólares por kilovatio/hora. Hoy, esa cifra casi se ha duplicado. La demanda mundial ha crecido enormemente y también la potencia de los equipos, con lo cual se minimizan los costos. Si ahora una empresa decide instalar aerogeneradores a escala industrial, el plazo de espera mínimo es de dos años y medio. En 2007 el tiempo de espera era de menos de doce meses. Actualmente disponemos de stock suficiente para la entrega inmediata de equipos para uso doméstico".
El mes pasado, la Dirección Nacional de Energía y Tecnología Nuclear del Ministerio de Industria, Energía y Minería organizó un concurso para el desarrollo de un aerogenerador local. "Es un primer paso muy interesante, pues supone la fabricación de productos adecuados a nuestro clima. Si bien Renovables selecciona y pone a prueba los equipos que tendrán un mejor desempeño en nuestro territorio, sería un gran avance contar con aerogeneradores fabricados localmente. Los costos de importación y traslado disminuirían y el país podría posicionarse como productor y, eventualmente, exportador de fuentes de energía renovable. La demanda mundial es muy grande y sería posible satisfacerla, aunque fuera en una pequeña proporción, con producción nacional", afirmó Ringeltaube.