HORACIO BAFICO Y GUSTAVO MICHELIN

Panorama exportador sin mejoras

En un año hay US$ 2.000 millones menos de ingresos por ventas de bienes al exterior.

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La recuperación de carga en tránsito desde Argentina hizo crecer la actividad. Foto: M. Bonjour

Cuando se habla de que la economía uruguaya enfrenta dificultades, se está haciendo referencia al impacto que se empieza a sentir a nivel generalizado de lo que comenzó en el sector exportador a mediados del año pasado. En ese entonces, se comenzó a sentir el impacto de la caída de precios internacionales y la recesión mundial que determinó una reducción en las cantidades demandadas de nuestros bienes. Con el paso del tiempo fue traspasando al resto de la economía. El impacto sobre las exportaciones con los datos de abril es de US$ 2.000 millones menos, o sea una caída cercana al 20%.

Esta reducción en los ingresos brutos de la economía impacta en el resto de la actividad porque la circulación de los recursos en la economía determinaba que terminaban aceitando el funcionamiento general y el precio de los activos. Nótese que se trata de una comparación de la situación actual con un nivel que se había estabilizado, lo cual ya significaba un cambio respecto a la realidad del 2010 al 2013, en donde se observó un fuerte crecimiento.

Hoy estamos por debajo de un nivel que no tenía crecimiento y la tendencia a la baja todavía no se puede dar por finalizada.

Para evaluar qué es lo que puede seguir para adelante, resulta oportuno mirar los componentes de las exportaciones por separado e interpretar su comportamiento. Una primera desagregación surge de dividir a las exportaciones en los bienes primarios por un lado, los alimentos y bebidas industrializados por otro y dejar una tercera categoría para el resto de los bienes industriales. Quedaría una categoría menor que es la exportación de energía eléctrica que pesa menos en el total.

En el gráfico superior del cuadro adjunto se ilustra la evolución en períodos de años móviles de las exportaciones de las tres principales categorías en dólares corrientes y durante los dos últimos años.

Es claro que desde que ingresó la comercialización de la cosecha de soja del 2015 hay una caída de precio importante en las exportaciones primarias y se observa en la gráfica como hace un escalón a la baja.

La menor cantidad de dólares por venta de productos primarios es, en números redondos, del orden de US$ 900 millones en el último año, prácticamente la mitad de toda la contracción observada.

El efecto del menor precio es la principal explicación en los bienes primarios ya que el promedio se encuentra cerca de -17% por debajo de los niveles de la primera mitad del 2014. También hay una caída en el volumen físico entregado en dichas ventas, pero la magnitud es inferior (-6%).

También caen los alimentos y las bebidas. En este caso la contracción es más gradual y pausada que en las materias primas, pero como el volumen es mayor en valor absoluto también resta a la economía el ingreso de US$ 700 millones aproximadamente. Finalmente, el resto de las manufacturas cayeron en el orden de los US$ 400 millones en forma gradual y con un comienzo más tardío, a comienzos del segundo semestre del año pasado.

En esta evolución hay por lo tanto impacto de los menores precios junto con una caída en las cantidades que se pudieron exportar. En el gráfico de la izquierda en la zona media del cuadro se ilustran los dos índices elaborados por el BCU para ver precios y cantidades exportadas. La base en los dos casos es un nivel promedio del año terminado en marzo del 2015 cuando todo era más estable.

Luego hay una caída que se observa más intensa en el caso de los precios que mes a mes registra un empeoramiento. Las cantidades tienen el impacto de la venta de la soja que provoca un escalón hacia abajo con el ingreso de la nueva zafra más baja que la anterior.

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Materias primas.

Hay, por lo tanto, un primer nivel de dificultad que tiene que ver directamente con los mercados mundiales, tanto en precios de commodities como en las cantidades demandadas. La buena noticia en este terreno es que, a pesar de la caída de los últimos años, los niveles actuales todavía se encuentran muy por encima de los valores identificados con los tiempos de crisis. Estando lejos de esa situación extrema, lo que importa son las condiciones para adelante. En ese sentido, la cautela con la que se está produciendo la variación en las tasas de interés internacionales hace pensar que por ahora habrá estabilidad e incluso alguna puede ocurrir alguna leve mejora transitoria en los productos agrícolas.

Los problemas en la agricultura son mayores que los que marcan la estadística agregada de exportaciones de materias primas. En efecto, cuando se agrupan las exportaciones de materias primas se considera también la venta de madera a las plantas de celulosa que se encuentran en zona franca. Desde el inicio de producción de Montes del Plata, estas exportaciones crecieron mucho en volumen, superando largamente la caída de precio en los mercados internacionales. En el próximo año ya no se contará con este aporte que ocurrió de una sola vez, hasta alcanzar la escala de producción de la planta.

Destinos.

La segunda gran dificultad que están enfrentando las exportaciones es que la región está en recesión y con fuertes ajustes de precios relativos. Muchos de los productos más elaborados tienen como destino Brasil y Argentina, y ambos países tienen grandes dificultades macroeconómicas combinando desequilibrios grandes y caída en el PIB que repercuten en un ajuste en el comercio exterior.

En el gráfico de la derecha en la zona media del cuadro se compara la estructura de destinos para el último período de doce meses disponible y la realidad cinco años atrás. El deterioro en la participación del Mercosur es notorio, y como contrapartida hay una mayor participación de Asia dentro de la cual se encuentra China, uno de los principales destinos actuales de nuestra exportación. En total hay una ganancia de siete puntos porcentuales en la participación de Asia en el total.

Poniendo el foco en la región, en el caso de Argentina se abre una oportunidad de cambio con el nuevo gobierno que modificó el régimen cambiario y los controles comerciales. Estas políticas intervencionistas habían maniatado totalmente a los importadores en dicho mercado para comprar en el exterior. Sin embargo, todavía es temprano para ver un impacto positivo. En el gráfico de más abajo en el cuadro se puede observar una estabilización en los US$ 400 millones que podrá mejorar. Este caso tiene una importancia adicional debido a que es un destino al que pueden llegar muchas pequeñas y medianas empresas intensivas en trabajo.

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