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Paciencia y serenidad en medio de la turbulencia

Anticipar el valor de la inversión es clave 

Foto: Reuters
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Desde que existe quien quiere invertir siempre se ha buscado maximizar la rentabilidad de las inversiones. En otras palabras, comprar y vender en el momento perfecto. El punto clave de ello está en anticipar cómo evolucionará el valor de la inversión. Si esto ya resulta complejo para el inversionista especializado, para el inversionista común se hace aún más cuesta arriba.

En ese sentido, se desarrollaron estrategias como la de “buy and hold”, mediante la que se investiga detalladamente en qué invertir para luego poder colocar allí el capital, apostando al largo plazo. No se persigue una ganancia coyuntural de corto plazo, sino que se busca el crecimiento sostenido, si bien puede no estar exento de eventuales altibajos. Esto puede visualizarse en un estudio realizado por Charles Schwab que analiza el mercado accionario de Estados Unidos entre 1926 y 2011, donde tomando un período de 20 años, nunca se producían retornos negativos.

La estrategia de comprar y esperar tiene un punto clave en la paciencia y serenidad necesaria en medio de la turbulencia, ya que vender durante una tormenta y salir del mercado puede hacer que tampoco se esté presente en lo mejor de la recuperación. Para concebir mejor este punto, se puede observar que el S&P 500, que mide la evolución del valor en bolsa de las principales 500 empresas de Estados Unidos, entre 1996 y 2011 dio, en promedio, ganancias del 7,8% en términos anualizados. Sin embargo, si se excluyen los diez mejores días de este período, el retorno cae a 4,1%. En tanto, si se quitan los 30 mejores días, ese retorno cae casi 0%.

Claramente la pandemia del coronavirus está llevando los mercados a la baja. El avance del COVID-19 en marzo y la incertidumbre que trajo consigo se tradujo en caídas en las bolsas de Estados Unidos, Asia, Europa y Latinoamérica.

Los precios del petróleo también experimentaron importantes descensos, sufriendo sus mayores desplomes desde 1991, en medio de las negociaciones de la OPEP en un intento por recortar la oferta y compensar la baja de la demanda.

Los mercados emergentes lideraron las caídas en marzo, en la medida en que Latinoamérica registró un aumento en el número de contagios. Asia Emergente, en tanto, arrojó una dinámica más estable, en línea con la reapertura de la economía en China.

En cuanto a los mercados desarrollados, los descensos estuvieron dados por las bolsas de Europa, región que enfrentó un fuerte incremento en la cantidad de infectados. Estados Unidos, si bien presentó una caída en el torno al 30% a principios de marzo, logró recuperar parte de la pérdida más velozmente que su par europeo, en parte gracias a los estímulos monetarios de la FED y su calidad de mercado más defensivo.

Si bien la economía mundial anotará una fuerte contracción durante el primer semestre, se espera que comience a recuperar en la segunda parte del año. De todos modos, las utilidades de las compañías globales se verán afectadas de manera significativa en 2020.

Como administradores de activos e inversiones, somos conscientes de la compleja situación que hoy presentan los mercados financieros. Por ello, sin dejar de desconocer la magnitud e impacto de la crisis actual y teniendo en cuenta la inestabilidad de los equilibrios actuales junto con una permanente recalibración de los distintos escenarios posibles, entendemos que al igual que otros shocks económicos en el pasado, serán sorteados y volveremos a la senda del crecimiento económico. Por eso es importante conservar la tranquilidad y recordar que Uruguay y el mundo ya han atravesado otras duras crisis a lo largo de la historia, con shocks económicos sin precedentes y grandes impactos socioeconómicos, logrando sanar sus economías.

Desde nuestra compañía consideramos que las crisis pueden ser vistas también como oportunidades y así lo demuestran diversos antecedentes históricos. Si bien estamos ante una situación inusual, hemos sido testigos de economías recuperadas tras devastadoras crisis, que han logrado incluso superar los niveles de ganancias previos.

No obstante, entendemos esencial actuar con cautela y recalcular el perfil de riesgo con el fin de realizar una inversión acorde y asumir el riesgo tolerable por cada inversor. La volatilidad se mantendrá vigente en el corto plazo; algunos días subirán las bolsas y otros días caerán. Ante este incierto panorama, será vital elegir un portafolio ligado a los objetivos planteados por cada cliente.

De esta manera, aconsejamos a quienes tienen un perfil de corto plazo, ir hacia un plano más conservador y elegir renta fija con duraciones más cortas, con menores volatilidades. En cambio, en el caso de aquellos clientes con más tiempo para recibir utilidades, recomendamos incorporar otra clase de activos, como la renta variable.

A nivel nacional, el tipo de cambio tuvo una suba muy importante en marzo, debido a la explosión de la pandemia en la región, trepando hasta los $46 por dólar a mitad de mes, si bien luego ajustó a la baja aunque con alta volatilidad. A comienzos del año se esperaba una devaluación del entorno del 10%, acompañando la inflación con la finalidad de mantener la competitividad. Sin embargo, la expectativa actual visualiza un alejamiento del rango meta de inflación para el 2020, así como también una devaluación en el entorno del 15-18%, un aumento del déficit fiscal y una caída de la economía que oscilaría entre 0% y -2%, que empeoraría los pobres registros de 2019, año en el que se creció solo 0,2%.

Este impacto determinó que las tasas de interés en moneda nacional nominal sufrieran aumentos a lo largo toda la curva, es decir, para los diferentes plazos. Dada los posibles movimientos de las expectativas de inflación y el probable rezago de la adaptación de las tasas de interés nominales, nos lleva a realizar una mayor ponderación de la Unidad Indexada sobre los pesos nominales. Por otra parte, la volatilidad del tipo de cambio nos lleva a mantener una preferencia sobre la moneda extranjera frente a moneda local.

Desde Corredor de Bolsa SURA invitamos a mantener serenidad ante esta coyuntura y monitorear de forma constante la situación para tomar las mejores decisiones en materia de inversión. Es importante informarse con un equipo de expertos capaces de plantear estrategias a medida y brindar soluciones adecuadas a cada perfil. Un correcto y personalizado asesoramiento en materia financiera será la clave para salir airosos, e incluso fortalecidos, de esta crisis global.

(*) Vicepresidente de SURA Asset Management Uruguay

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