OPINIÓN

Liberarse de los “Orcos”

La administración Lacalle, los contrastes con su antecesor, los desafíos del presupuesto y los selectivos recortes de gastos.

Foto: El País
Foto: El País

El Presidente Lacalle Pou, en su corta gestión, ha tenido mínimos errores y máximos aciertos; y un aspecto señalado como debilidad, es una de sus mayores fortalezas: su rapidez para reaccionar ante errores de sus colaboradores o jerarcas.

El contraste con el Dr. Vázquez es evidente por estilo de liderazgo y velocidad de respuesta, más si se compara con la imagen desdibujada de su último mandato. Nadie está exento de desgaste; cuentan los colaboradores, la gestión, la comunicación y principalmente, la capacidad de auscultar la opinión ajena.

Un ejemplo claro fue la salida de Ernesto Talvi; se buscaron explicaciones rebuscadas o intencionadas, pero el Presidente hizo lo que tenía que hacer. Seguramente, va a estar sometido a pruebas duras de sus adversarios, pero también de propio entorno.

Lacalle vs. crisis

Lacalle, al igual que Batlle (2002-04), también va a enfrentar una fase del ciclo poco favorable, resultado de factores externos e internos, pero con características diferentes, en el estilo de liderazgo y en las señas de identidad. La otra referencia obligada, es el Dr. Tabaré Vázquez, que también comenzó a enfrentar problemas estructurales, shocks externos negativos y errores de gestión acumulados, que nos llevaron a la situación actual.

El Presidente se muestra optimista, pero más mesurado que sus antecesores y firme en sus decisiones, seguramente resultado de lo que aprendió con errores ajenos. Le tocó asumir en un país con problemas sistémicos con tres aristas destacables: el funcionamiento de la economía, la sociedad y aspectos institucionales menos visibles.

Hachazo o ajuste pro-cíclico

“Recorte no, ahorro”, dijo el Presidente en contacto con los periodistas y en relación al Presupuesto. Evita la connotación negativa y lo muestra como ahorro de determinadas aéreas, para reinvertirlo en otras. A su vez, el Senador Jorge Gandini sostuvo no se puede ahorrar cuando se gasta de más, por lo que se reducirán aquellas áreas o cometidos no vitales. El senador Gustavo Penadés (1) sostiene que el presupuesto debe ser “revisado” a mitad del período (apuntando a una recuperación de ciertas partidas) y debe tener el apoyo de los ministros y la Coalición. Dice “el Presidente tienen la última palabra” y “hay áreas en las que las urgencias deben postergarse”, pero la realidad de la Coalición hace que solo tenga sentido si se llega a un proyecto acordado.

La tentación de recortar parejo es un riesgo que puede afectar la eficiencia de ciertas áreas, los asesores insistirán, pero las prioridades de un asesor no son las mismas que las de un ministro y tampoco las de estos las mismas que las del Presidente; por ello, esta decisiones tienen que estar a la altura de los objetivos que se plantean para cada área.

Un ajuste de gastos tiene que ser absolutamente selectivo para que no se transforme en un búmeran; tiene que ser un efectivo ejercicio de reasignación, debe dejar fuera la inversión en infraestructura, promoviendo al máximo la iniciativa privada y la inversión productiva, de forma de no destruir valor, ante el gigantesco desafío de mejorar las condiciones de competitividad y solidaridad a través del Estado, incluyendo la indefectible revisión de la Seguridad Social.

Impostergable

“Llevó mucho tiempo antes que los jubilados tomaran conciencia de que pagaban la cuenta de la inflación” señaló Ignacio De Posadas (2). Los errores y omisiones del Acto Institucional No.9 (1979), las tensiones ocasionadas por el manejo de las finanzas y prestaciones de la Seguridad Social de los responsables del área, en el 1er. Gobierno de Sanguinetti, llevaron a una reacción que condujo a la Reforma Constitucional (1989), la que habilitó mecanismos de compensación, pero acentuó daños colaterales. Más tarde, para abordar el desajuste estructural y compensar omisiones previas, se llevo a cabo una reforma en setiembre de 1995, que si mejoraría la profundidad del mercado de capitales, fortaleciendo la ecuación ahorro-inversión y la gestión pública en esta área, pero, evitando solo algunas de las inequidades.

De hecho, coexisten sistemas paralelos e inconsistentes entre sí y muchas inequidades, lo que conforma un perfecto caos, a tal punto que, en diciembre de 2017, se aprueba una nueva modificación, para compensar graves errores de diseño (“cincuentones”) que a algunos grupos castigaba hasta con el 30% de sus ingresos (3). Es hora que la sociedad se permita una solución más sólida.

Liberarse de los Orcos

No fue la magia de los recortes lo que no llevó a la salida de la crisis 2002 (4), sino el mérito de algunos actores y medidas estructurales oportunamente tomadas (5), forzadas más por la necesidad, los acreedores y las multilaterales. Se sumó un cambio de autoridades y rumbos en el MEF (Alejandro Achugarry), en el BCU (Julio De Brun) y la Superintendencia de Bancos y los buenos oficios en EE.UU. (Carlos Steneri, entre otros) y, sin duda, el coraje, expertise y capacidad de lobby del Presidente, sin lo cual nada hubiera sucedido (6).

Sin duda, como sucederá en los próximos meses y luego del impacto del Covid (año próximo), se estimaba que Uruguay podría beneficiarse de un lógico rebote de su economía, pero hoy no le alcanza. Se están haciendo las cosas bien, pero no todas las que deberíamos y no estamos vacunados frente a shocks externos. El Presidente va a tener que tener el tino y la finura, que hasta ahora no le faltó, para “Liberarse de los Orcos” (7) y priorizar, más allá de recortes, un contundente estimulo de la iniciativa privada en todos los ámbitos, pero en una sociedad más integrada.

Para Juan Sánchez, un ajuste de gastos tiene que ser absolutamente selectivo para que no se transforme en un búmeran; un efectivo ejercicio de reasignación, debe dejar fuera la inversión en infraestructura, promoviendo al máximo la iniciativa privada e inversión productiva, de forma de no destruir valor, ante el gigantesco desafío de mejorar las condiciones de competitividad y solidaridad a través del Estado.

(1) Coordinador Partido Nacional en el Parlamento
(2) Ignacio de Posadas, Diario El Pais 23ago2020
(3) Trabajadores menores de 40 años que percibían ingresos mayores a $30mil (a pesos de hoy) debieron pasar al Sistema Mixto en 1996 y los mayores de 40 permanecían en el BPS. Esos trabajadores (50-60 años), se retiraban con jubilaciones muy inferiores a las de los que permanecían en el BPS (El ABC del Problema de los Cincuentones, CERES, Memo, jul/2017)
(4) Argentina creció a tasas iguales o superiores a las Uruguay, con una estrategia menos ortodoxal
(5) Las coberturas de riesgo en el sistema bancario, las duras medidas de restricción financiera, los ajustes en descalces de monedas, tasas y plazos en la Banca Oficial, la adopción de la estrategia de pesificación de la Economía y la introducción de la Unidad Indexada
(6) Un ex Presidente del BCU sostuvo que en caso de no haber logrado los 1.5 billones, Uruguay se hubiera convertido en Afganistán
(7) Orco término proveniente del inglés antiguo, que refiere a monstruos de la mitología celta. Tolkien el primero en utilizar la palabra orc para designar cierto tipo de humanoide con actitud agresiva


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