LUCILA ARBOLEYA

Lo importante son los detalles

Las discusiones de tratados de libre comercio (TLC) y la apertura comercial de nuestro país hacia el mundo está de nuevo en tapa de diarios.

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Vázquez mira el saludo entre los cancilleres de Uruguay y Chile. Foto: Presidencia

Como es normal cuando estos temas entran en discusión por nuestros pagos, las aguas están divididas entre aquellos que defienden la inserción internacional ante todo y quienes se oponen a toda costa.

Pero no siempre se habla de los detalles de los acuerdos de comercio que son, en definitiva, donde se define el impacto. Es decir, no se trata solamente de ver cuánto se agranda la torta (que es importante) sino también cómo se distribuyen los impactos de la apertura entre los distintos ciudadanos.

Por ello, quienes creemos en la importancia de un país abierto al mundo, debemos profundizar la discusión. Esto implica, entre otras cosas, empezar a identificar ganadores y perdedores y pensar en maneras de compensar a los perdedores y en formas de que éstos puedan prepararse con tiempo para los cambios. Este ejercicio podría destrabar una discusión que se enfoca en la apertura como una cuestión binaria ("la apertura es mala" vs. "la apertura es buena") y no hace tanto hincapié en los impactos distributivos del comercio.

Beneficios.

Es común escuchar que el libre comercio genera reducciones en precios, y por eso es beneficioso. Sin embargo, el libre comercio no genera una reducción agregada del nivel de precios, sino que genera cambios en los precios relativos. ¿Qué quiere decir esto? Que no tiene los mismos efectos, por ejemplo, entre los productos que el país importa y los que el país exporta. Además, según los detalles del acuerdo, hay productos que se verán más afectados que otros. Después de todo, estos acuerdos implican negociaciones, y las negociaciones pueden resultar en diferentes equilibrios.

En primer lugar, cuando un país "se abre al mundo" (firmando por ejemplo un TLC con otro país o grupo de países), la teoría de las ventajas comparativas sugiere que los precios relativos de las importaciones bajan. Los ciudadanos tendrán acceso a productos importados más baratos y aumentará el excedente del consumidor. Pero el impacto total en precios para los consumidores dependerá además de la composición de la canasta familiar y de otras políticas en la economía, como la cambiaria y monetaria. La inserción es un factor importante, pero no es la solución a todos los problemas.

Riesgos.

En segundo lugar, los acuerdos comerciales implican reducción de aranceles en los distintos sectores de la economía, y en diferente medida. Es decir, los acuerdos resultan en una baja o quita total de las barreras tarifarias entre países. Si Uruguay firma un TLC con otro país e implica reducir las barreras arancelarias de, por ejemplo, el sector lácteo, las empresas locales que producen lácteos tendrán competencia de los lácteos del país extranjero (que para este ejercicio asumimos que el otro país también produce) y percibirán un impacto negativo del comercio. Sin embargo, la gran mayoría de los uruguayos que consumen productos lácteos en abundancia, se verán beneficiados por precios de lácteos más bajos. Entonces, incluso si asumimos que el resultado neto es positivo (el beneficio positivo para los consumidores es mayor a la pérdida para los productores), igual habrá perdedores. Para ellos, es importante que el gobierno prevea formas para preparar al sector para que sea capaz de competir mejor con los productos extranjeros, o generar políticas que apunten a reinsertar a los trabajadores afectados por el acuerdo hacia nuevos sectores.

En tercer lugar, no todos los socios son iguales. Dani Rodrik (profesor de la Escuela de Gobierno de Harvard) argumenta que "el comercio suscita preocupaciones de equidad en medidas que la tecnología —otro factor que contribuye a la desigualdad— no lo hace" (*) . Rodrik ilustra esto explicando que no es lo mismo si yo como productor pierdo mi trabajo debido a la entrada de un competidor internacional que produce un mejor producto como resultado de la innovación, que si yo pierdo mi trabajo porque mi competidor utiliza insumos de empresas que tienen políticas que en mi país serían ilegales (donde los derechos laborales son reducidos o las condiciones de trabajo son malas).

Planificar.

La apertura comercial tiene efectos diferentes en la sociedad, aun cuando en términos agregados sean beneficios positivos netos. Sin embargo, tenemos que empezar a hablar también de cómo ayudar a los perdedores, y tal vez ahí reduzcamos la oposición a la apertura. Entonces en lugar de seguir discutiendo si apertura sí o apertura no, empezaremos a discutir qué tipo de acuerdos queremos, y cómo lograr negociaciones que no sólo agranden la torta, sino también minimicen a los perdedores.

(*) A Progressive Logic Of Trade. Project Syndicate.

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