Publicidad

Hora de retomar rumbos y hacerse cargo

Foto: Pixabay

OPINIÓN

Muchas de las ventajas comparativas que Uruguay mostró durante muchos años, hoy ya no lo son.

Uruguay se vende bien como país estable y serio, de hecho, así lo hizo los últimos años pero, ya, a fin del Gobierno anterior, era difícil mantener los autoelogios sin correr el riesgo de perder en credibilidad.

Incluso hoy es posible encontrar varias fortalezas, como otros países de la región. Muchos han mejorado sus performances más que el nuestro. Uruguay, si bien mantiene factores competitivos, comenzó a perder ventajas relativas los últimos años y se ve claramente si se hace la comparación 2008-09 frente a la evolución desde 2013-14.

El sube y baja de la IED

En base a información de Cepal, mientras Sud América duplica su IED entre el período 2005-09 y 2013-14 (1), Uruguay incrementó su IED entre un 50 y un 100% (2), menor al desempeño promedio regional (3).

El Banco Mundial reporta IED/PIB y para Latam y Caribe la evolución positiva de la IED es consistente y se mantiene en tasas entre 3% y 5 % y en últimos años, aproximándose a valores del 4%.

Uruguay plantea dudas sobre la consistencia de sus datos; cambios en la contabilización de las partidas, el tamaño relativo de la Economía, sumado a la escala de las inversiones, puede llevar a variaciones mayores, igualmente muestra una variabilidad sospechosa (alcanza más de un 5- 8% (IED/PIB) según el caso, en 2009-15. A partir de allí se observa una mayor consistencia relativa.

La tendencia del período 2004-13 fue de expansión, desde un 2-4% a un 6%. A partir de allí, una evolución opuesta, por razones estructurales, cambio de señales del país y la región, por agotamiento de propuestas y por errores. La IED de Uruguay pasó de niveles crecientes hasta aprox. un 6% del PIB (2013) a un claro descenso hasta llegar a niveles entre nulos, negativos o marginales (1-1.5%) (4).

¿Qué vendemos?

Esta realidad no condice con lo que vendemos. El país requiere cambios, el Gobierno los ha anunciado, pero que aún no se han dado. La evolución que hemos referido, la consolidación de ciertos sectores y la realidad, nos convoca hacia otras prioridades, promoción de inversiones intensivas en factores que debemos promover, dejando que la competencia se ocupe de los sectores que ya han sido suficientemente promovidos y que, por supuesto, se han consolidado (zonas aduaneras especiales, empresas de gran porte e intensivas en capital y las empresas orientadas a los servicios globales).

No tienen que cambiarse reglas de juego, sí marcar nuevas prioridades para los próximos 10-15 años. Es tiempo que Uruguay aborde cambios estructurales que lo posicionen, como hace diez años, en capacidad de competencia real (5).

Crisis, luego Inversión

A partir de la crisis del 2001-02, Uruguay encontró su salida en el reordenamiento financiero de un sistema muy vulnerable, en el mantenimiento de un marco jurídico-político-institucional y de una plataforma normativa orientadas hacia ciertos sectores (6). A todo ello se agregaron instrumentos de política, con amplios consensos, en el sector energético, la normativa para la participación privada en inversión en infraestructura (incl. energía) y ajustes a un sistema de promoción de inversiones que no estaba a la altura del resto de la normativa.

Finalmente, todo este marco para la inversión también se completó con un aggiornamento del Sistema de Promoción, coordinando las Agencias de Promoción de Inversiones a través del liderazgo fáctico del MEF. Este marco cambió en particular a partir del año 2013 cuando empezaron a darse algunos hechos que marcaron la impronta del tipo de promoción que se impondría.

Tres factores incidieron en ese desenlace: la pérdida de liderazgo de Uruguay XXI y MEF hacia el protagonismo de la Cancillería del inefable Almagro, el foco en los Servicios Globales y Zonas Francas, dada por un liderazgo negociado entre el MRREE y el MEF, consecuente con la aparición de un nuevo actor, que tomaría el formato de Agencias de Coordinación (ANDE, Transforma Uruguay), con muchas superposiciones dentro del Estado y el cambio de autoridades en la Dirección Ejecutiva de Uruguay XXI (7).

Foco en promoción

Uruguay requiere recomponer la Inversión y Uruguay XXI es la principal agencia de promoción de inversiones del país, por lo que merece la atención del Gobierno, para atender esta área tan relevante.

El Gobierno merece contar con una agencia que responda al cambio de prioridades y nuevos desafíos y la Agencia merece contar con toda la confianza del Gobierno. No pueden soslayarse los antecedentes y la deficitaria performance de la IED, de lo contrario, cualquier cambio de autoridades (pasados y futuros), los nuevos planes de acción y el ajuste presupuestal (50%) perderán sentido y se convertirá en mera inercia de acciones y programas pasados.

Otras prioridades

Las prioridades dadas por la gobernanza sui-géneris de la promoción de inversiones con el protagonismo de Ande primero y luego Uruguay Transforma, tuvieron sus consecuencias y todavía se imponen, por inercia, las prioridades por ella definidas.

Uruguay necesita reconquistar inversores, brindar un marco competitivo sin dobleces, con estabilidad y readecuando el marco atractivo, pero con tareas pendientes en materia de regulaciones, costos de transacción y monopolios difíciles de sostener. El país necesita promover actividades e inversiones, con foco en las empresas medianas y mipymes y no solo las grandes empresas que en teoría “traccionan” (hasta un punto), pero que no son intensivas en recursos de alta disponibilidad, dada nuestra realidad, con vulnerabilidades económicas y sociales que nos impone no aplicar recetas como autómatas, propias de otras realidades.

No tenemos margen para equivocarnos y tampoco holguras de que jactarnos. La Promoción de Inversiones y su gobernanza son un instrumento más, de los disponibles, pero muy importante si es bien utilizado.

(1) Si se toma 2014-15 el valor es similar
(2) Según si se toma como referencia 2013-14 o 2014-15.
(3) Reporte de CEPAL, “La Inversión Extranjera Directa en América Latina y el Caribe”, año 2019.
(4) Los propios especialistas de la Agencia han hecho esfuerzos por reflejar esta complejidad en datos y realidad y con todas las dificultades que tienen, logran mostrar una serie que, con variaciones, es consistente con la evolución que hemos señalado.
(5) A partir de la propia experiencia en promoción de inversiones y en el sector forestal nos surge que la propuesta de limitar las áreas plantadas, de Cabildo Abierto es un planteo de recibo y el tipo de discusión que deben permitirse dentro del Gobierno y la Coalición, en general de los grandes sectores promovidos. El contrapunto planteado por el Sector Ciudadanos, parece más propio de enconos personales (ej. el bloqueo al desafuero al Senador Manini, que decidió la Coalición y el Gobierno y que compartimos, con el claro desalineamiento del sector de Ciudadanos).
(6) Ley Forestal y Puertos, Zonas Francas, Admisión Temporaria, Reintegros a la Exportación, Devolución de Impuestos.
(7) Se sustituye al Ec. Roberto Villamil, con experiencia en promoción de inversiones y comercio inter-empresarial, que provenía del sector privado, por un diplomático sin experiencia, ni conocimientos específicos, de confianza política del Sr. Almagro, retrocediendo en cuanto a definiciones, estrategias, prioridades y gestión.

Publicidad

Publicidad