Roberto Cachanosky | desde Buenos Aires

Escenarios económicos post elecciones

Rifando las reservas del Banco Central para mantener estable el tipo de cambio marginal o blue, liquidando a la gente con impuestos para sostener parte del gasto público y siguiendo con políticas populistas en los sectores más humildes de la sociedad para evitar tener un conflicto social en ese sector, el gobierno va tirando como puede para intentar llegar a octubre sin un estallido económico.

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Scioli y su condicionamiento con el oficialismo. Foto: Archivo El País

El gobierno le deja a la próxima administración, flor de lío económico con tarifas de los servicios públicos distorsionadas, el tipo de cambio real retrasado, el gasto público disparado al infinito, la carga tributaria en niveles asfixiantes y mil problemas más. Frente a este complejo panorama económico, la pregunta que surge es: ¿qué podemos esperar que haga el próximo gobierno?

La respuesta a esta pregunta depende de quién sea el ganador. Para eso consideraré con posibilidades a tres candidatos: Macri, Massa y Scioli. Dependiendo de cada uno, los escenarios son diferentes.

Oficialismo.

Si ganara el oficialismo, que solo con Scioli puede aspirar a esa chance —que no es imposible pero no es tan fácil de conseguir— habrá que ver cuán condicionado queda el gobernador de la provincia de Buenos Aires como para tener algún margen de acción o solo será un "chirolita" de Cristina Fernández (CF), si es que el ex motonauta se deja rodear por legisladores de La Cámpora que luego le hagan la vida imposible.

Si Scioli no rompe con CF y ella le rodea el rancho con los militantes de La Cámpora, entonces Scioli no tendrá margen de maniobra posible y será un simple títere de CF que, no descartaría, termine fracasando y asumiendo todos los costos de los destrozos que dejará su presidencia. Hasta puede llegar a hacerle la jugada de asumir el primer costo de acomodar algunas variables y luego eyectarlo del poder para que asuma algún incondicional suyo.

¿Qué escenario económico podemos esperar en ese caso? CF usará a Scioli para continuar con su proyecto populista y retener ella el poder. Pero el drama de CF es que ya no queda margen para financiar el populismo que impulsa un consumo desenfrenado, por lo tanto, como es de manual, a todo proceso populista que quiere perpetuarse en el poder pero no tiene recursos para financiar la fiesta de consumo, le sigue la fiesta de represión.

El descontento popular que surge cuando aparece la cruda realidad, que debería asumir Scioli, es reprimido por el populismo que pasa de su situación populista barata al autoritarismo cada vez más violento. Es de manual. Iríamos en forma muy acelerada hacia un esquema chavista.

Es más, como he comentado en otras oportunidades, según mis estimaciones solo el 17% de los que trabajamos y lo hacemos en blanco bancamos a los 40 millones de argentinos. Es decir, solo el 17% de los que producimos en blanco sostenemos a los jubilados, a los menores de edad, a los empleados públicos nacionales, provinciales y municipales que, en su gran mayoría, son una legión de ñoquis, a los que viven de los llamados "planes" sociales y a la fenomenal corrupción que domina la obra pública.

Quienes hayan leído la Rebelión de Atlas, de Ayn Rand, saben que llega un punto en que los que son explotados y exprimidos por los burócratas para financiar su populismo, terminan por cansarse y cada vez producen menos. Esto quiere decir que ese 17% que hoy sostiene sobre sus hombros al resto de los habitantes, cada vez producirá menos, por cansancio y por las absurdas y crecientes regulaciones que les imponen los burócratas. En definitiva, olvidemos la máquina de fabricar billetes porque por más billetes que se produzcan, si no hay bienes para comprar con esos billetes, de nada sirve y pensemos todo en términos de bienes y servicios.

Si el burócrata le impide al productor generar bienes y servicios y los pocos bienes y servicios que puede producir se los confisca el estado con la carga tributaria, llega un punto en que cada vez produce menos y solo quedan migas para repartir.

En ese escenario, no hay forma de tranquilizar a la gente que vive de planes sociales porque con los billetes que les entreguen no podrán comprar bienes porque esos bienes no serán producidos. Simplemente no existirán. Ante la escasez habrá reacción de la gente y la represión es el paso siguiente de todo sistema autoritario.

Massa.

En el caso de ganar Massa, mi impresión es que la economía va a estar muy trabada y con serios problemas. Su equipo económico no tiene figuras de prestigio ni trayectoria. Son más bien lobbystas como Lavagna, Redrado, de Mendiguren, etc.

Lejos de ser un habilidoso economista, Lavagna tuvo la suerte de hacerse cargo del ministerio de Economía una vez que el trabajo sucio de la devaluación ya había sido hecho por Remes Lenicov.

Lavagna asume en abril de 2002 con una soja de US$ 171 la tonelada. En junio ya había llegado a los US$ 208 dólares y durante toda su gestión hasta fines de 2005, tuvo la soja en niveles que no perforaron los US$ 200 la tonelada. Con la soja mejorando de precio, con los pasivos del campo licuados por la devaluación y con la devaluación ya implementada, le mejoró el nivel de actividad y los ingresos fiscales.

Pero ojo que Lavagna no solucionó el problema de las tarifas de los servicios públicos. Se limitó a congelarlas y a disfrutar del stock de capital acumulado en infraestructura (energía, caminos, puertos, etc.) en los años 90, con lo cual financió parte del populismo que inició Duhalde y continuó Kirchner.

Tampoco resolvió el problema de la deuda externa. Los problemas que padecemos hoy son fruto de su primera negociación que dejó abierto el problema jurídico, pero mientras tanto se ahorró un montón de intereses que no pagó y refinanció, con lo cual le quedó más margen fiscal para financiar políticas "sociales".

Pero el problema no lo resolvió totalmente. Su gran habilidad estuvo en saltar del barco rápidamente cuando vio que la inflación empezaba a acelerarse y Kirchner era inmanejable para él.

Macri.

¿Qué escenario tenemos en el caso de una probable victoria del PRO? Tal cual están conformados los equipos económicos actuales, muestran serias inconsistencias.

Mi impresión es que en la primera parte de una gestión del PRO, es probable que tengamos un escenario parecido al de Menem en 1989, cuando primero probó con Bunge y Born y fracasó, luego intentó con Erman González y también hizo agua y, finalmente, aún con las observaciones que se le puedan formular a la convertibilidad, el proceso de privatizaciones y estabilidad monetaria generaron un período de estabilidad y crecimiento. El camino al fracaso económico comienza en 1994 cuando Menem necesitaba reformar la Constitución para lograr su reelección y termina disparando el gasto público. Justamente el primer presupuesto con déficit fiscal aparece en 1994.

Si el PRO llega al gobierno, por lo que se ve hasta ahora, va a tener un primer fracaso económico y si reacciona rápidamente puede recomponer la situación apelando a economistas de prestigio, especialmente como ministro de Economía y presidente del BCRA y un plan económico consistente.

Conclusión.

De los tres escenarios posibles que hoy tenemos por delante, de continuar el oficialismo vamos de cabeza a un chavismo.

Si gana Massa tenemos incertidumbre por tener equipos económicos técnicos muy intervencionistas y estatistas, justo lo inverso a lo que se necesita.

Si gana el PRO puede tener éxito de entrada si enfoca con convicción la tarea económica o habrá que esperar a una segunda oportunidad para hacer las reformas que hoy nadie se anima ni a mencionar.

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