JOSÉ LUIS ESPERT

El enigma Macri

El 13 de enero pasado sentado frente al micrófono del microcine del Ministerio de Economía, Alfonso Prat Gay decía que durante el presente año el objetivo inflacionario sería 25% (dic-2016 vs. dic-2015) y que la actividad económica no caería.

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"Estamos contra cualquier tipo de impunidad", dijo del caso Nisman. Foto: EFE

Sin embargo, todo el objetivo de inflación del año, Prat Gay ya lo acumuló en la primera mitad de 2016 y la inflación luce cercana al 42% hacia fines de año, pudiéndose convertir en la más alta en un cuarto de siglo, superando a la de 2002 (año de la crisis de la convertibilidad).

Durante el primer semestre, salvo abril, la inflación promedio mensual estuvo en 4%, más del doble de la inflación que un país desarrollado tiene a lo largo de 2 años. ¿Puede bajar la inflación durante el segundo semestre? Es muy probable que así sea. El Banco Central ha hecho una contracción monetaria de una gran magnitud haciendo caer la velocidad a la cual crecía la cantidad de dinero de 49% hacia fines del año pasado, a poco más de 25% en la actualidad. ¿Cuánto bajará? Eso está menos claro. No se sabe todavía cuánto del ajuste tarifario falta que se produzca en la segunda mitad del año y no está claro la evolución de la demanda de dinero. De todas maneras, es muy poco probable que se cumpla el pronóstico del presidente Macri de tener una inflación inferior al 20% durante el próximo año.

En cuanto al nivel de actividad, es importante de recordar que Argentina, dentro del proceso de estanflación que vive por quinto año consecutivo, entró en recesión hace un año y la caída en la actividad económica ha sido sistemática en los últimos 4 trimestres (3 de ellos oficiales del Indec y 1 según estimaciones privadas) y en el trimestre terminado en junio pasado la recesión se agudizó al punto que la caída anualizada fue cercana al 10%.

Antes de pensar en el pronóstico del presidente Macri de una recuperación económica en 2017 de entre 3% y 3,5%, sería bueno recordar lo anterior: recesión por 12 meses que se agravó en el último trimestre. Por tanto, siendo realistas, sería una excelente noticia que la economía dejara de caer en el segundo semestre que acaba de empezar.

No suena coherente, no suena lógico, que si como dice el gobierno, estuvimos a punto de "estallar por los aires" a fines del año pasado, en seis meses Argentina pueda volver a crecer rápidamente y tener una inflación baja. A veces, parecería ser que el elenco gobernante por más que recite la frase que estuvimos cerca de la quinta crisis en 40 años, no parecería ser consciente de ese hecho. Se la pasa pronosticando recuperaciones de la economía que no se dan, y bajas en la tasa de inflación que prácticamente son imperceptibles y más para una sociedad muy golpeada por altísimos niveles estructurales de pobreza y alta inflación sin generación de empleo privado en los últimos 5 años.

Si el gobierno de Macri profundizó la recesión que ya venía de épocas kirchneristas, la inflación de este año será 10% superior a la del año pasado y el poder de compra del dólar no es muy diferente al de diciembre de 2001, ¿por qué no estamos ante la quinta crisis en 40 años? Se me ocurren dos explicaciones. Una técnica y otra socio-política. La primera tiene que ver con que contrariamente a lo que pronosticaba el kirchnerismo Argentina logró salir del cepo, o sea la liberación del mercado cambiario, sin crisis. Lo mismo ocurrió con la salida del default. Se dio un mensaje muy civilizado al sector más dinámico y que mayor valor agregado genera en el país, que es el agro. Finalmente, Argentina volvió a tener relaciones con el mundo civilizado, y no sólo con la cloaca venezolana.

Pero creo que mucho más relevante, al menos hasta ahora, es la explicación socio-política, tal vez extraña y difícil de entender. Según la mayoría de los analistas políticos, el triunfo de Macri por menos de 3 puntos (2,8%) en el ballotage el 22 de Diciembre de 2015, fue por muy escaso margen. Sin embargo, las encuestas le dan a Macri una imagen positiva, que si bien ha caído 7 puntos respecto a principios de marzo, sigue siendo alta y se ubica cómodamente en el 57%. ¿Qué es lo que ha hecho emerger de pronto "este amor" por el presidente Macri? El miedo, el rechazo a la forma de hacer política y a las acciones delictivas que todavía no parecen tener fin y se siguen descubriendo de parte del kirchnerismo y en particular de Néstor y Cristina Kirchner.

La gente encuestada dice, siente, que las cosas están mal pero tiene ganas que a Macri le vaya bien. Una cosa rara en este país ciclotímico e impulsivo, producto de tanta decadencia y crisis recurrentes. Lo cierto es que el Presidente tiene buena imagen a pesar de la situación crítica, en parte heredada y en parte generada en acciones poco consistentes de parte del frente Cambiemos (ejemplo, las tarifas).

Ahora bien, el hecho que Macri tenga una buena imagen positiva sin demasiado sustento, debería ser un llamado de atención para el gobierno acerca de la poca masa crítica propia que posee, o la endeblez de su base de aceptación. Y más teniendo en cuenta que el año que viene se celebran las elecciones legislativas de medio término. Que Cristina Kirchner de acá a octubre de 2017 inunde de actos la vida política argentina diciendo las estupideces a las cuales nos tiene acostumbrados o que la Justicia argentina (con el guiño del gobierno de Macri) la meta presa, sería un aliado político trascendental para el Presidente. Veremos.

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