El Análisis - Horacio Bafico y Gustavo Michelin

Las empresas públicas con ajuste en marcha

Inversiones de UTE y Antel en 12 meses cayeron US$ 85: respecto al cierre 2014.

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UTE enfrenta "nueva complejidad" con con un "arreglo institucional" que sirve para ello, sostienen.

Las empresas públicas (EE.PP.) están en el centro de la preocupación del equipo económico y hay razones de sobra para que así sea. Tal como se muestra en el gráfico, en el último quinquenio, salvo en el año 2010 y un corto período a comienzos de 2013, el resultado global de las EE.PP. fue deficitario.

Existe la voluntad expresa de revertir esa tendencia y aumentar en un punto porcentual del PIB la contribución que realizan a la Tesorería. De hecho, sobre ellas recae la mayor parte del esfuerzo fiscal que proyecta el gobierno en el Presupuesto que acaba de remitir al Parlamento para su discusión. El mismo apunta a reducir el déficit fiscal global del 3,5% actual al 2,5% en el año 2019.

Si no puede ver los gráficos haga click aquí.

Las acciones para revertir el resultado negativo de las EE.PP. ya están en marcha. En los meses de transición entre la elección de noviembre y la asunción de la nueva administración se adoptaron las primeras medidas al respecto, al ajustar las tarifas de Ancap (y subiendo también el Imesi a los combustibles, aunque eso no afecta a las EE.PP., sino que aumenta la recaudación de la Tesorería).

Asimismo, una vez nombrados los nuevos directores, el Presidente de la República los reunió y les dijo que debían ajustar los planes de inversión. Esas acciones, que ya están en marcha, han provocado en estos primeros meses algunos resultados positivos, que permitieron reducir el déficit global de las EE.PP. del 0,5% del PIB registrado a diciembre del pasado año al 0,2% a julio del presente ejercicio.

ANCAP.

No obstante, el nuevo contexto en que se está desenvolviendo la economía ha impedido que sean todo lo efectivos que se pensó al momento de su implantación. Nos referimos concretamente a Ancap y su política tarifaria.

El ente petrolero, que es la empresa de mayor facturación del país, está en el ojo de la tormenta debido a las abultadas pérdidas que arrojó su balance en los dos últimos años, lo que motivó la conformación de una comisión parlamentaria que está investigando las causas.

De la información de caja que proporciona mensualmente el gobierno, en base a la cual realizamos este análisis, se desprende que el mayor problema se debe a un desfasaje entre los costos de producción, donde el petróleo tiene un peso preponderante, y los ingresos. Dicho en otras palabras, las tarifas no se adecuaron a los costos.

Se han esgrimido varias razones para que ello haya sido así. En primer lugar, sobre todo allá por el año 2012 en el que el país sufrió una sequía muy importante en momentos en que el precio del crudo alcanzaba niveles elevados, se entendió que para no afectar a la competitividad de las empresas, no había que reflejar ese mayor costo, absorbiendo el Estado una parte del mismo. Tampoco estuvo ajeno el combate a la inflación, dado el peso que tienen los combustibles en el IPC.

El balance de 2013 fijó en la nota 21 criterios para recomponer el resultado de la empresa en el presente ejercicio. En tal sentido, en el mes de enero se produjo una leve reducción de las tarifas en momentos en que el precio internacional se desplomó cayendo aproximadamente a la mitad.

Se estableció una nueva paramétrica más realista y tal como se ve en el gráfico, mejoró el resultado operativo (sin inversiones) de la empresa. De hecho ya estaba mejorando en el último trimestre de 2014, cuando se produjo el descenso del precio.

Pero el comportamiento efectivo del tipo de cambio en los meses siguientes (influenciado por el contexto internacional) determinó una cotización superior a la proyectada en la paramétrica, lo que le ocasionó pérdidas operativas a Ancap en el segundo trimestre, motivando un aumento en el precio de los combustibles en el mes de julio.

Inversiones.

Las otras dos grandes empresas, UTE y Antel también están procesando su ajuste, aunque en estos casos tiene una modalidad diferente.

A partir del año 2013 estas empresas se embarcaron en un ambicioso proceso de inversiones, tal cual se muestra en el gráfico adjunto.

Al momento de su máxima ejecución que fue a mediados del pasado año, las inversiones conjuntas de estas dos empresas duplicaban a los niveles ejecutados a lo largo del año 2012, superándolos en casi un punto porcentual del PIB.

Hablando en plata, las inversiones que rondaron los US$ 500 millones entre las dos en el año 2012, treparon a casi US$ 1.000 millones en 2014.

En el caso de Antel por la instalación de la fibra óptica en los hogares a lo largo del país. En el caso de UTE por las obras en la planta de ciclo combinado, mayor capacidad y tendidos.

Si bien estas inversiones mejoran la matriz energética y la conexión a internet, se ha cuestionado su oportunidad y su monto. Al respecto el Presidente pidió a las empresas que reduzcan los planes de inversión para el próximo quinquenio al promedio anual de la última década.

En el caso de UTE, ello equivaldría al 0,6% del PIB, lo que a valores actuales serían unos US$ 300 millones, frente a los US$ 550 millones que invirtió durante 2014.

En el caso de Antel se estaría hablando de US$ 200 millones frente a los más de US$ 400 millones invertidos en el último ejercicio.

El ajuste de las inversiones ya está en marcha, tal cual se muestra en el gráfico. Se observa un descenso a partir de finales del pasado año, que lentamente se va consolidando en el presente ejercicio.

De ahora en más, las inversiones de las Empresas Públicas serán coordinadas en el ámbito del Sistema Nacional de Inversión junto a las restantes del sector público, para evitar fluctuaciones tan bruscas como las de los dos últimos años, que impactaron negativamente en el resultado global del sector público.

Pero no sólo se están abatiendo las inversiones y ajustando las tarifas, sino que también se está operando a nivel de los gastos. El caso de Antel es el que más destaca.

En el gráfico adjunto se muestra que, coincidiendo con el aumento de las inversiones, también crecieron los gastos, los que comenzaron a abatirse en los últimos meses.

Aquí entran en juego varios aspectos. En primer lugar los ajustes que está procesando la empresa a pedido del Presidente, que solicitó a todas que reduzcan los gastos de funcionamiento.

Pero también debe estar influyendo el menor dinamismo que muestra en los últimos meses el consumo, que debe estar afectando la venta de nuevos celulares, y por consiguiente disminuyendo las importaciones que realiza la empresa para venderlos posteriormente.

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