OPINIÓN

La economía en el referéndum

¿Qué temas económicos estarán en juego en el referéndum contra la LUC?

Foto: El País
Foto: El País

Todo indica que en los próximos meses, la Corte Electoral anunciará que habrá referéndum contra la Ley de Urgente Consideración (LUC). La propuesta de referéndum plantea derogar 135 artículos de la ley. Estos artículos constituyen una parte muy importante de la agenda del nuevo gobierno y abarca distintos temas. En estas líneas intentaremos explicar los elementos económicos más importantes que se ponen en juego.

De los 135 artículos hay 16 que pertenecen a la sección IV “Economía y empresas públicas”; esos artículos están vinculados a cuatro temas: regla fiscal, libertad financiera, mercado de combustibles y gestión de las sociedades anónimas del Estado. La discusión sobre la inclusión o libertad financiera es un tema bastante conocido, y la propuesta sobre la gestión de las sociedades anónimas del Estado es algo bien puntual. Sobre los otros dos temas creemos que vale la pena echar luz para que más personas comprendan lo que estará en juego en el referéndum.

Una verdadera regla fiscal

La creación de la regla fiscal es un hito en la historia de la gestión macroeconómica. El referéndum plantea derogar los seis artículos del capítulo que aborda este tema. Uruguay nunca tuvo una verdadera regla fiscal, lo máximo que llegamos a tener fue una regla de tope de endeudamiento que se vulneraba fácilmente. Los resultados están a la vista, el déficit fiscal llegó a casi 5 puntos del PIB en el 2019 y la deuda neta pasó de ser el 40% del PIB en el 2014 al 55% en el 2019. Es claro que la estrategia anterior a la regla fiscal no estaba funcionando.

Las reglas fiscales no son algo nuevo, ya desde la década del ´90 muchos países comenzaron a utilizarlas. Al mismo tiempo, éstas han ido evolucionando a lo largo del tiempo y adaptándose a la realidad de cada país. El espíritu de una buena regla fiscal es ordenar las finanzas públicas de forma sostenible. Lo anterior se logra separando lo estructural de lo coyuntural o extraordinario. La regla fiscal propuesta en Uruguay abarca todos estos conceptos y además reforma la institucionalidad fiscal del país.

La regla fiscal aprobada en la LUC es de resultado fiscal estructural. El gasto público quedará topeado en función de las estimaciones del PIB potencial de nuestro país (hoy estimado en 2,3% anual). Esto quiere decir que el Estado podrá gastar en función no del crecimiento observado sino del crecimiento potencial esperado. Lo anterior implica que el gobierno no podrá aumentar el gasto sin control en épocas de bonanza, ni tampoco reducirlo drásticamente en épocas de caída de la actividad económica.

Al mismo tiempo, la LUC instaura una nueva institucionalidad fiscal que busca apoyar el funcionamiento de la regla. Por un lado, se crea el Comité de Expertos cuya principal función será proveer los insumos para realizar los cálculos del balance estructural. Por otro lado, se crea un Consejo Fiscal Asesor de carácter técnico, honorario e independiente a efectos de asesorar al Ministerio de Economía y Finanzas en materia de política fiscal.

Nuevo marco regulatorio en el mercado de combustibles

El precio de los combustibles es de los más caros de la región, lo que golpea directamente a la competitividad de la economía. La LUC plantea un nuevo marco regulatorio en el mercado de combustibles, aunque no ataca el centro del problema. Al respecto, se explicita que el Poder Ejecutivo ajustará los precios de los combustibles (con una periodicidad máxima de dos meses) tomando como referencia el precio de paridad de importación (PPI) calculado por la Ursea, la cual se ve fortalecida como organismo regulador.

El PPI es un precio teórico que surge de calcular el precio en el mercado local de productos de similar calidad producidos por Ancap, en la hipótesis que puedan ser importados libremente. Por su parte, la LUC encomendó a dicho organismo realizar una revisión del cálculo del PPI, atendiendo con especial consideración la obligación por ley de mezclar agrocombustibles con materia prima nacional (bioetanol en el caso de la nafta y biodiesel en el caso del gasoil).

En este sentido, desde el mes de junio dicho mecanismo comenzó a operar para los casos de la nafta y el gasoil. Tiene como ventaja el hecho de que los cambios en los precios de los combustibles estarán atados a la evolución de los costos de referencia para Ancap y no en función de otros objetivos macroeconómicos como en el pasado (ancla inflacionaria o recaudación fiscal), lo cual otorga mayor transparencia a la hora de su fijación.

No obstante, es importante que la convergencia de los precios de venta final a los precios de paridad de importación se realice en ambos sentidos, esto es, bajen cuando los costos sean menores y suban cuando los costos se incrementen.

Conclusión

Es muy probable que el centro del debate de cara al referéndum sea la ratificación o no de la agenda global del gobierno. La seguridad, la educación y la vivienda concentran más de 100 de los artículos que se estarán sometiendo a la voluntad popular. Sin embargo, debemos saber que los cambios económicos planteados en la LUC no son para nada menores. La construcción de una nueva institucionalidad fiscal y de un mercado de combustibles más transparente y eficiente son elementos fundamentales de una mejor institucionalidad económica que Uruguay necesita para volver a crecer significativamente.

(*) Agustín iturralde, Director Ejecutivo del Centro de Estudios para el Desarrollo, en coautoría con Ramiro Correa e Ignacio Umpiérrez, investigadores del CED.

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