OPINIÓN

Directores independientes: quiénes son y cómo crean valor

Existe un debate sobre la importancia y el rol de los directores independientes de las empresas, ya sea de propiedad estatal o privada. 

Foto: Pixabay
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El rol del directorio de una empresa es el de marcar su rumbo, formulando la estrategia, monitoreando su ejecución y tomando las principales decisiones empresariales (endeudamiento, grandes inversiones, la selección del equipo ejecutivo y su remuneración, por ejemplo). Los miembros independientes del directorio aportan criterios externos para la toma de estas decisiones y normalmente se busca que tengan experiencia en la industria en la que opera la empresa, favoreciendo la planificación estratégica.

En Estados Unidos, las empresas que cotizan en la bolsa de Nueva York deben cumplir con un estándar alto de requerimientos sobre la independencia de sus directorios. Como consecuencia de ciertos escándalos corporativos de los años 2001 y 2002, en 2003 la New York Stock Exchange (NYSE) modificó los requerimientos para las empresas cotizadas, indicando que deben mantener una mayoría de miembros independientes en sus directorios y definiendo muy precisamente los requerimientos que debe cumplir un director no ejecutivo para ser considerado independiente. Además, la ley Sarbanes-Oxley de 2002, definió que los comités de auditoría y de nombramientos de los directorios deben estar integrados completamente por directores independientes (100% de independencia). Es importante notar que, en los años anteriores a estas reformas, aproximadamente el 30% de las empresas cotizadas en bolsa en Estados Unidos no llegaba a tener la mayoría de los directores independientes. Estas empresas que no cumplían con los requerimientos de independencia, debieron modificar sus directorios agregando –en algunos casos– 2 o 3 miembros independientes a sus directorios.

Vale la pena repasar las condiciones que definen la independencia de los directores recogidas en las normas para cotizar de la NYSE y tomarlas en cuenta a la hora de evaluar la independencia de los directorios, también en Uruguay. Un miembro no ejecutivo de un directorio no es independiente si:

• El director o un familiar inmediato del director es o ha estado empleado en la empresa en los último tres años;
• El director ha recibido, durante cualquier período de doce meses dentro de los últimos tres años, más de US$ 120.000 de compensación directamente de la compañía (no incluyendo la compensación recibida por ser director, pagos de planes de pensiones o compensaciones diferidas);
• El director o un miembro de la familia inmediata es un socio actual de la empresa de auditoría externa o un empleado actual del auditor y trabajó personalmente en auditoría de la empresa dentro de los últimos tres años;
• El director o un miembro de la familia inmediata está o ha estado empleado como funcionario ejecutivo de otra compañía, donde alguno de los ejecutivos actuales de la compañía al mismo tiempo sirve en el comité de compensación del directorio de la empresa;
• El director o un miembro de la familia inmediata es un empleado actual de una organización que ha realizado o recibido de la empresa pagos por bienes o servicios por un monto que, en cualquiera de los últimos tres años fiscales, supera más del 2% de los ingresos brutos consolidados de esa otra compañía o US$ 1 millón.

Los criterios mencionados apuntan a que los directores independientes deben certificar la ausencia de relaciones económicas materiales con la compañía de la cual son directores. Los directores independientes no pueden tener conflictos de interés con la empresa de la cual son directores, no pueden dar servicios profesionales a la empresa ni pueden trabajar para empresas proveedoras o que hagan negocios de cierta escala con la empresa.

Si bien los criterios de independencia mencionados parecen interesantes, cumplir con estos criterios no garantiza una independencia efectiva. En definitiva, los requerimientos de la NYSE son requerimientos formales y no son una referencia exacta que garantice el criterio de independencia de los directorios.

Creación de Valor

Los directores independientes deben tener la capacidad de ejercer un juicio justo, objetivo e imparcial en las decisiones que deben ser tomadas al nivel del directorio de una empresa. Estas decisiones normalmente son las que tienen que ver con la definición del rumbo estratégico de la empresa, decisiones sobre los riesgos que la empresa puede asumir, el control de la ejecución de la estrategia y la supervisión de los resultados del equipo gerencial (incluyendo las decisiones sobre su selección, remuneración y reemplazo). Los directores independientes también tienen un rol clave ante el surgimiento de eventuales conflictos de interés entre las diferentes accionistas, o entre éstos y el equipo ejecutivo.

Es importante preguntarse si estas ideas que favorecen la independencia de los directorios agregan valor para las empresas y si deben ser tomadas al pie de la letra. En definitiva, los directores externos de una empresa pueden aportar independencia, pero quizás tengan menor capacidad de comprender la realidad específica. Un estudio de Duchin, Matsusaka y Ozbas (2010) analiza el impacto de la implementación de las regulaciones sobre la independencia de los directorios en las valuaciones de las empresas cotizadas en EE.UU. y encuentran que las empresas que operan en sectores con bajos costos de adquisición de información mejoran su performance como consecuencia de la adopción de los estándares de independencia. O sea, en casos en que no hay una asimetría de información entre los principales ejecutivos y los miembros externos del directorio, entonces favorecer la independencia ayuda a mejorar los resultados; en casos en que los miembros independientes del directorio tienen costos altos de obtener información específica (de la empresa o de sus mercados), entonces favorecer la independencia puede empeorar los resultados.

Los resultados de Duchin, Matsusaka y Ozbas (2010) parecen intuitivos y es bueno tenerlos en cuenta: la efectividad de un directorio independiente depende de la información con la que cuenten sus miembros no ejecutivos y de su capacidad para aprender e interpretar esa información.

La independencia de los directores puede estar definida por criterios formales (como los de NYSE), pero también hay otros criterios que favorecen la noción de independencia. La idea es que los directores independientes que tienen menor cercanía y vínculos sociales con los ejecutivos principales de una empresa pueden ser más efectivos. Esta idea es capturada en un trabajo de Hwang and Kim (2009) quienes observan que los directorios en los que los miembros son formalmente independientes y también “socialmente” independientes del management, tienden a crear más valor. La definición de socialmente independiente captura ideas que indican una menor afinidad o vínculos sociales entre los directores y los ejecutivos (no compartieron la misma universidad ni rama de estudio, no nacieron en el mismo estado o no tienen una edad similar, por ejemplo). Hwang and Kim (2009) muestran que los directorios que son formalmente y socialmente independientes toman mejores decisiones sobre la remuneración y la eventual sustitución de los ejecutivos principales, en casos de malos resultados empresariales.

Un ejemplo

Terminemos esta columna con un ejemplo, vinculado a un trabajo académico que publiqué en 2017 en el Journal of Law and Economics, junto a Murillo Campello (Cornell University) y Gaizka Ormazabal (IESE Business School). En ese trabajo analizamos la incidencia de la independencia de los directorios en las empresas (norteamericanas) que participaron en prácticas de colusión (acuerdos ilegales de precios) en Estados Unidos y otras jurisdicciones.

Nuestros resultados indican que las empresas con mayoría de directores independientes, tendieron a participar más activamente en los programas de delación compensada, impulsando investigaciones internas y cooperando con las autoridades de competencia. Además, las empresas con mayores estándares de independencia, mostraron una mayor tendencia a sustituir a los ejecutivos involucrados en los fraudes. Finalmente, una vez descubierto el fraude, las empresas involucradas tendieron a aumentar el porcentaje de los miembros independientes en el directorio. La interpretación de estos resultados va en la línea de mostrar que un directorio más independiente puede aportar más firmeza ante los ejecutivos principales y mayor tendencia al control de las operaciones de una empresa.

(*) Director de la Maestría en Finanzas. UMPE, Universidad de Montevideo.

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