Tema de análisis

Caída de precios afecta a las exportaciones

Excluyendo la soja, las ventas externas cayeron 1% en dólares corrientes en el primer trimestre

Foto: El País
Foto: El País

Las dificultades por las que atraviesa el sector exportador no son una novedad y se ven reflejadas en los datos que mensualmente se divulgan relativos al desempeño de las ventas externas del país. El dato a mayo del presente año indica que las solicitudes de exportación, considerando a las zonas francas, registraron una caída del 2,2% respecto a igual mes del pasado año. En el acumulado del año el desempeño no es tan malo, registrándose un leve descenso del 0,4%.

Estos datos refieren a las solicitudes, que no necesariamente se van a concretar en el mes, e incluso puede que alguna no se llegue a materializar nunca. Ello no desacredita la información. Por el contrario, es un indicador de avance muy importante sobre el desempeño del sector exportador, ya que en el mediano plazo la casi totalidad de esas solicitudes se concretan. En tal sentido, los datos que divulgan al cierre de cada mes tanto Uruguay XXI como la Cámara de Industrias son muy útiles para el análisis de la coyuntura. Máxime cuando incluyen a las exportaciones desde zona franca, dato que el BCU cuando informa sobre las exportaciones efectivamente cumplidas no recoge, ya que sólo informa sobre las ventas al exterior desde el territorio fiscal.

Al mes de abril, las exportaciones cumplidas acumuladas en los últimos doce meses totalizaron US$ 7.407 millones, lo que representa un descenso del 8,7% con respecto al valor observado un año atrás, tal cual se puede apreciar en el gráfico que aparece en la parte de arriba del cuadro que ilustra la nota.

Se ilustra allí el crecimiento que registraron las ventas externas del país hasta el año 2014, cuando totalizaron más de US$ 9.000 millones y la caída con vaivenes desde entonces.

En particular el comportamiento observado a partir de 2016 está íntimamente asociado a fenómenos climáticos que sufrió el país a comienzos de cada uno de los últimos años, con secas acompañadas de lluvias abundantes que impactaron negativamente en los rindes de la soja en las cosechas 2016 y 2018, tal cual lo ilustra el gráfico que aparece a la izquierda en la parte media del cuadro, donde se muestra el índice de volumen físico de las exportaciones del oleaginoso por trimestre. La actual cosecha en marcha alcanzará rindes muy elevados, de los más altos que se han registrado, lo que contribuirá a revertir el descenso que mostraron las exportaciones en el último año.

El dato a abril es el primero que muestra un crecimiento de la soja asociado a la mejor cosecha, con un incremento del 41% respecto a los valores registrados un año atrás. El dato de mayo no fue tan bueno, pero en el acumulado del año se constata un crecimiento del 11%. Los próximos meses son los fuertes en la exportación de este oleaginoso, los que corresponden al segundo y tercer trimestre del año, lo que se verá reflejado en un incremento de las exportaciones.

La mala noticia es el precio. Distintas fuerzas operan en sentido contrario, con un resultado final de caída. Por un lado, la fiebre africana que afectó al rodeo porcino en China, lo que obligó a un sacrificio masivo de los animales. Dado que el destino final de la soja es el alimento de ese ganado, una disminución del stock afecta la demanda y con ello el precio. Por otro lado, problemas climáticos, esta vez en Estados Unidos, están afectando al cultivo de soja, estimándose una menor cosecha y por ende una oferta menor. Ello impacta favorablemente en el precio.

Pero si bien es esperada la recuperación de la soja y su contribución positiva a las exportaciones totales del país dado su importante peso en la estructura de las ventas externas del país, no hay que perder de vista qué acontece con los restantes rubros, que en su conjunto representan mucho más que el oleaginoso.

Una primera aproximación al análisis es estudiar la evolución de las exportaciones sin considerar a la soja, lo que se ilustra en el gráfico que aparece a la derecha en la parte media del cuadro. Se muestra allí la variación porcentual trimestral de las exportaciones medidas en dólares corrientes. Se constata la desaceleración que experimentan desde el segundo trimestre de 2018 hasta tornarse negativas, es decir caer, en el primer trimestre del presente año.

La caída se puede explicar por varias razones. En primer lugar, por un descenso promedio de los precios de exportación, que tal cómo se muestra en el gráfico que aparece abajo a la izquierda del cuadro, experimentaron una caída del 10% desde febrero del año anterior. En dicho período el tipo de cambio en plaza se incrementó 16,8%, por lo que ante la suba de los costos internos no alcanza para compensar.

La pérdida de competitividad resultante, unida a dificultades de demanda en los principales destinos explican el magro desempeño de las exportaciones, que no solo caen en valor por los menores precios, sino también en volumen físico, tal cual se muestra en el gráfico que aparece abajo a la derecha del cuadro.

Los rubros más afectados por la caída de los precios son los de base metálica, que en el último semestre experimentaron caídas superiores al 20%, lo que determinó una contracción superior al 30% en los valores exportados. Otros sectores que experimentaron caídas importantes son los químicos básicos y productos de limpieza. También hay rubros de base agropecuaria que ven caer sus exportaciones, como el arroz y las curtiembres.

No todos caen y algunos rubros como el lácteo comienzan a mostrar síntomas de recuperación tras un período de dificultades, como así también la industria textil que, de la mano de mejores precios, también está revirtiendo un largo período de deterioro.

Al estudiar por destino, en los primeros cuatro meses del año se constata una recuperación de las ventas a China (10%) de la mano de la soja, pero también de la carne y la celulosa. También crecen las ventas a Brasil (7%) y Paraguay (12%) que más que compensan el descenso de Argentina (-16%), determinando que el Mercosur como un todo crezca 1,5%. También crecen las ventas a EE.UU. y Canadá. Como contrapartida caen las exportaciones a Europa (-16%), tanto por las menores compras de la UE (-14%), como de EFTA (-55%) y Rusia (-15%).

Una de las mayores dificultades que enfrentan los exportadores uruguayos es la falta de acuerdos que permitan ingresar sus a productos libre de aranceles a los distintos mercados. Un reciente informe elaborado por el Centro de Estudios para el Desarrollo (CED) determina que apenas un tercio (37%) de las exportaciones uruguayas tiene un destino con privilegio. Ello lo pone en una situación de desventaja frente a países con oferta exportable similar y por tanto competidores, como Chile, Australia o Nueva Zelandia, que firmaron acuerdos con prácticamente la totalidad de sus destinos.

Las dificultades del sector exportador
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