GUILLERMO DE HARO (*)
El management, ¿es un arte o una ciencia? ¿El manager nace o se hace? En un intento de arrojar algo de luz a esta disyuntiva quiero "hacerles una propuesta que no podrán rechazar". Mi propuesta es valernos de una de las obras maestras del cine, "El Padrino", para intentar resolver estas dudas, además de aprender sobre gestión comparando los estilos de gestión de Don Vito Corleone y de su hijo y sucesor Michael.
¿Por qué esta obra? "El Padrino" es, en palabras de su Director, Coppola, "una metáfora sobre el capitalismo en América" y sobre las cuestiones del poder y la sucesión. Marlon Brando declaró que "no es en absoluto una película sobre la Mafia. Es una película sobre la inteligencia corporativa. En cierto modo, la Mafia es el mejor ejemplo de capitalismo que tenemos". Parece evidente que podemos apoyarnos en ella para hablar sobre management. Además la película presenta las diferencias entre padre e hijo de manera palpable, tanto en sus métodos de "gestión" como en las bases que les llevan a actuar de ese modo. Apoyados en esto podremos llevar a cabo nuestro análisis.
DECISIONES. El principal trabajo de un directivo es tomar decisiones, y asegurarse de que sus decisiones se convierten en hechos. En definitiva, resolver problemas. Un directivo es una persona, y una empresa es un grupo de personas. Hay personas que tienen objetivos claros en su vida y otras que no. Las primeras se valen de las segundas para conseguir lo que desean. Don Vito Corleone tiene claro lo que desea. Se niega a aceptar los dictados de la sociedad americana de principios del siglo XX, porque le sería imposible llegar a ser uno de los poderosos, de los que mueven los hilos. Por ello crea sus propias leyes y su propio código de valores. Empresarios del mundo real también han creado industrias nuevas desde cero en base a sus valores y su visión. Ford y su producción en cadena cambió la sociedad y el mundo para siempre con el lema de "quiero que cada uno de mis empleados pueda comprar uno de mis coches". Los valores de Ford se convirtieron en valores de toda la sociedad y se expandieron por el mundo.
Don Vito dirige una empresa familiar con varias líneas de negocio, que opera en un oligopolio. Unas pocas empresas se reparten el mercado geográficamente. En su área de influencia gestionan sus empleados y líneas de negocio, con importantes márgenes: a mayor riesgo mayor rentabilidad, y los negocios ilegales son muy arriesgados. La situación es estable y Don Vito es un manager respetado empresarial y socialmente. Inmigrante y hombre de acción, comienza joven su negocio con dos socios, llevando a cabo operaciones en persona, y aprovecha un entorno en crecimiento para volverse un rico empresario, mostrando una importante capacidad de análisis estratégico del entorno. Familiar y entrañable mantiene a sus socios de toda la vida con él, demostrando lealtad. Don Vito es reconocido y respetado en Little Italy como un benefactor de la comunidad, un hombre con un código de honor. Atesora una red de contactos políticos y sociales de gran valor, creada durante toda su vida mediante el mecenazgo y el dinero.
ESTRATEGIA. En 1947 todo cambia. Crecer en ese mercado es complicado, hay que `robar cuota de mercado` a la competencia (con los riesgos que conlleva). La aparición de un competidor con un producto nuevo de alto margen y gran crecimiento, que podría suponer un crecimiento sin problemas de cuota de mercado, genera un conflicto. El Don no desea entrar en el negocio porque le aparta de su estrategia de convertirse en el futuro en uno de los poderosos en el mundo legal. Esto implica algo parecido a una guerra de precios donde todos salen perdiendo. El poder del presidente, fundador y CEO de los Corleone, Don Vito, queda debilitado y traspasa el poder a su hijo menor.
La sucesión deja muchas cosas claras. Don Vito charla con su hijo Michael sobre los siguientes pasos a dar, sobre el futuro y el control de la familia. Y le dice con tristeza que eso no es lo que deseaba para él. Que toda su vida se había enfrentado a los poderosos, y había querido que algún día su hijo se convirtiese en uno de ellos: Senador Corleone, Gobernador Corleone. Don Vito acababa de transmitirle, con toda la crudeza de un hombre en su despedida, la visión que tiene sobre el mundo, y la misión que tenía en su vida para con la familia. Lo ha hecho para que él continúe su obra: enfrentarse a la sociedad mientras intenta que su familia vuelva a ella en una posición de privilegio.
LA HERENCIA. Michael acepta el reto entendiendo perfectamente el por qué de la decisión.
Si los Corleone entran en el negocio sucio que proponía Solozzo, reintegrar a la familia -el apellido Corleone- en la sociedad legal, hubiera sido prácticamente imposible. Por eso se niegan a entrar en un jugoso negocio, con amplios márgenes e importantes perspectivas de crecimiento. Tomar una decisión así sin una motivación muy sólida detrás sería casi imposible. Don Vito tenía una visión y misión claras.
El nuevo Don es un hombre frío, calculador, casi autómata a veces. Nada que ver con la fuerte y cálida presencia de Don Vito, mezclando ternura (con el gato) y firmeza en sus manifestaciones. Su carácter cambia: ya no es el chico sonriente de la boda de su hermana. Su motivación es distinta de la de su padre. No entra en la operación como aquel, ni se deja asesorar por su equipo, sólo ordena con un aura de dureza y frialdad constante. Michael es un businessman, nada personal sólo negocios, un hombre en un puesto que no desea pero que acepta por lealtad y amor a su padre, así como por el bien de su familia. Michael también es un buen estratega. La decisión de apostar por Las Vegas y el mercado del juego es acertada, reportando beneficios mayores y con menos riesgo que el negocio que Solozzo les proponía.
Aprovechando su experiencia militar gestiona de manera totalmente distinta, haciendo crecer a la Familia en lo económico pero rompiéndola en los demás aspectos. Como decía Kenichi Omahe en La mente del Estratega, "la estrategia de la empresa depende mucho del estado de ánimo del director general". Don Vito había creado un entorno favorable en este aspecto, pero Michael vive en uno hostil: la presión de su mujer, Kay; los problemas con su hermano Fredo. Las cosas dan un vuelco en la Familia. Dos managers diferentes, dos tipos de gestión distintas, resultados dispares.
La pregunta sobre si el manager nace o se hace es uno de los elementos más importantes de la literatura de management actual. Determinar las características que definen un buen manager permite desarrollar mejores programas de formación o detectar mejor, potenciales candidatos para un puesto de dirección.
Daniel Goleman en su libro Inteligencia Emocional demostró en un estudio qué habilidades personales determinaban el éxito como manager. Las clasificó en tres tipos: técnicas, como la contabilidad; cognitivas, como la habilidad analítica; y la inteligencia emocional. La inteligencia emocional primaba por encima de los demás factores, y comprendía el conocimiento de uno mismo, autocontrol, empatía, motivación y habilidad social.
Don Vito tenía claros sus objetivos vitales; enseñaba autocontrol a sus hijos, como cuando regaña a Santino, "nunca dejes que un extraño sepa lo que estás pensando"; generaba empatía, hablando con Bonasera quien "ni siquiera le llama Padrino"; tenía una motivación clara, su Familia moviendo los hilos en el mundo legal; y había tejido una importante y valiosa red de contactos. Michael, sin embargo, es un joven sin las ideas tan claras (reniega de su Familia pero luego entra de lleno); atesora un gran autocontrol; su frialdad y manera de gestionar dificulta la generación de empatía, siendo un estilo más militar; su motivación es frágil y nada vocacional (Napoleón decía que la motivación es una diferencia en fuerzas de 3 a 1); y su habilidad social va creciendo con el tiempo pero inicialmente es bastante pobre y dependiente de la red tejida por su padre.
CONCLUSIONES. Viendo esto podemos comprobar que Don Vito es un buen manager con gran inteligencia emocional pese a su pobre formación; mientras que Michael, quien ha hecho carrera como militar (el ejército es fuente de muchos directivos en Estados Unidos) y es héroe de guerra, tiene puntos fuertes que le permiten hacer crecer los ingresos de la Familia pero siendo más temido que respetado y rompiendo el modelo y la armonía creadas por su padre. Podría parecer que el manager nace y no se hace, pero en las siguientes películas podemos comprobar como Michael va corrigiendo sus errores y aprendiendo a mejorar su estilo de gestión para completar la misión que aceptó de su padre.
En las escuelas de negocios sabemos desde hace años que el talento es importante, pero en la misma medida lo son el esfuerzo y el aprendizaje. Porque el management, como cualquier disciplina que involucra personas, tiene una parte de ciencia y otra parte de arte. Y si no están de acuerdo conmigo, simplemente vuelvan a disfrutar de la película mientras realizan este ejercicio para llegar a sus propias conclusiones.
(*) El Dr. Guillermo de Haro es Profesor Asociado del IE BUSINESS SCHOLL (www.ie.edu) y Strategic Business Development Manager en Technicolor Entertainment Services Spain.