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Zac Efron y cómo sobrevivir al universo Disney

Protagonizó las tres High School Musical, pero trabajó por hacer una carrera más allá de la fama de niño estrella.

Zac Efron. Foto: AFP
Zac Efron. Foto: AFP

Primero quiso jugar al béisbol o al basquetbol. No tenía la estatura ni para lo uno ni para lo otro. Le gustaban muchas otras cosas y fue buscando su camino. La estatura, esa característica que no lo había dejado ser ni jugador de vóley ni de basquet, no importaba en la danza. Entonces probó y le gustó. Bailó y el resto fue cuestión de ir desentrañando habilidades, trabajando en ellas, perfeccionándose: “Después de bailar, canté y terminé actuando”. Cantó, bailó y actuó y todos (o una generación que creció con Disney en pantalla chica) lo conocieron como Troy Bolton o el protagonista de High School Musical.

Y luego vino High School Musical 2, todavía en la televisión, y High School Musical 3, que fue el salto a la gran pantalla y el cierre definitivo de esta historia, o por lo menos de una en la que tenía a Zac Efron en ella.

Esa saga, dice Zac mientras recuerda algunas escenas en una entrevista con BBC Radio 1, fueron una solución para un actor que buscaba básicamente comer y sobrevivir. “No sabía bailar durante esas películas de High School Musical, ¡era solo un chico! Venía de la calle, un actor ganándose la vida a duras penas en su estudio”.

Zac Efron y Hugh Jackman promocionan "El gran Showman" cantando en la calle
Zac Efron y Hugh Jackman promocionan "El gran Showman" cantando en la calle

Pero siempre, y lo ha dicho desde los tiempos en los que se estrenaban con éxito estas películas, Zac Efron ha tenido algo claro: no quería y no dejaría que Troy Bolton dominara su carrera. No sería de esos actores cuyo estrellato intenso de poco tiempo opacara lo que podía hacer. No cantó más, no bailó más. Al menos no más que lo que requirió la gira del elenco de Disney con las canciones del éxito adolescente o en El gran showman (2017) que requirió una vez más de ese otro talento suyo.

Pero Zac actuó mucho, todavía lo hace, y su nombre se ha convertido en una especie de marca en sí misma que ahora aprovecha para la serie documental que ha estrenado en Netflix. Zac Efron: Con los pies sobre la tierra (ver recuadro). Y se ha convertido en un actor que demuestra que cuando las cosas se ponen serias, puede hacerlo. Ted Bundy: durmiendo con el asesino (2019) es el ejemplo perfecto de esto.

Icono millennial

Un repaso a los papeles que ha interpretado Zac Efron es pensar en una hipótesis que lo viste de galán, actor de comedia y fiel representante de la generación a la que pertenece.

Zac Efron en Buenos Vecinos (2014) como líder de un grupo de estudiantes fiesteros. En Música, fiesta y amigos (2015) como el chico que deja la vida ordinaria por cumplir un sueño que —bastante típico para los de su edad— tiene que ver con una carrera asociada al éxito popular: la de DJ. En Mi abuelo es un peligro hace reír, así como en la de los vecinos o en Mike y Dave los busca novias (2016), por enumerar algunos de sus trabajos de la última década.

Zac Efron es el protagonista de "Con los pies en la tierra" de Netflix
Tráiler de "Con los pies sobre la tierra"

Y está Baywatch: guardianes de la bahía, ese reboot del clásico televisivo de los 90 en formato para pantalla grande con el que el actor hizo alarde de su físico trabajado. Uno que hoy en día, ha afirmado en la serie web Hot Ones, no volvería a tener si no es por un papel que no valga la pena, aunque todavía se puede ver su canal de YouTube donde comparte las rutinas de ejercicio.

Pero el actor ha trabajado de forma consciente y ardua en no quedar encasillado ni en el chistoso, ni en el niño lindo, ni en la estrella infantil, ni en el de los músculos. Lo de Zac es meramente una necesidad y un deseo por la actuación: puede hacer reír, puede enamorar, puede transformar su físico si el papel lo requiere, pero también puede ser un asesino serial espeluznante y convincente. “En cuanto tienes éxito en una categoría, todo el mundo te ofrece lo mismo. Es normal, por eso creo que una de las claves para tener una buena carrera es cambiar constantemente, tienes que dominar tantos papeles y géneros como puedas para ser un actor brillante”.

La experiencia fue su principal escuela para la actuación y a su vez le dio la calle suficiente como para saber desde muy chico dónde quería estar, cómo quería actuar, quién quería ser en ese mundo hollywoodense donde los estereotipos son moneda corriente.

Sus redes sociales (tiene casi 43 millones de seguidores en Instagram) son algo así como el escaparate por donde deja entrever momentos de su trabajo, recuerdos familiares y ese mensaje millennial por excelencia que ha dicho lo representa y que defiende.

En sus entrevistas habla sobre procrastinación, paciencia, trabajo duro, seriedad, pero en cine, redes y ahora en el documental, se ha convertido en una especie de embajador de la diversión. Entiende que a veces la seriedad atrapa, pero que el secreto es saber disfrutar.

Como cuando interpretó a Ted Bundy, quizá su papel más desafiante hasta hoy por tratarse de un asesino y violador serial de la vida real. Zac Efron se tomó las cosas en serio y dejó a más de uno incrédulo por su capacidad de manipular sus expresiones, su voz y su físico para incorporar el personaje. Su condición para representar a un hombre así fue -y la cumplió-, no ahondar en el morbo de la muerte y el calvario, sino en la comprensión de la psiquis del asesino.

Ahora hay cámaras y una pantalla de distancia como siempre, pero en lugar de transmutar en alguien más, de alternar su cuerpo o su mente, Zac Efron es él mismo. Con los pies en la tierra es un documental donde la construcción despojada de toda formalidad deja traslucir esa frescura que, al parecer, caracteriza al actor.

La comedia es parte. La amabilidad y la espontaneidad. Trasluce así el Zac Efron curioso y preocupado por el mundo, la sostenibilidad, el alimento, la energía, el agua, la tierra y el bienestar. Para él fue una escapada al mundo confortable a lo Hollywood al que estaba acostumbrado. Viajar y alejarse de todo es su terapia y no se queda ahí, porque también es su desafío y su equilibrio.

Zac Efron habla más de sus ideales que de lo que siente y vive, pero hoy, está visto, High School Musical es solo una anécdota feliz. Y ni Tory Bolton ni Disney parecen dominar su vida. Fueron un empujón, pero Zac Efron es su propia marca.

Un mundo apto para curiosos

Todo lo asombra. El pan y los huevos que se cocinan en la arena volcánica, los paisajes, las represas, el agua que cae en una de las maravillas que esconde Islandia. Todo le atrae y todo pregunta: cómo se mueve el mundo y cómo se logra uno más sostenible, cómo viven las comunidades más ecoamigables. Y por ahí las líneas que sigue la serie documental Zac Efron: con los pies sobre la tierra, que el actor conduce junto al experto en bienestar Darin Olien y que se estrenó en Netflix. “Estamos viajando alrededor del mundo buscando nuevas perspectivas sobre problemas muy antiguos. Comida, agua y energía son los productos básicos de la vida moderna”, presenta Zac Efron.

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