DE PORTADA

La vida después de ser un crack

La carrera de un futbolista empieza y termina temprano. ¿Cómo sigue cuando les llega el retiro?

Diego Lugano, capitán de Uruguay en la Copa América 2011

Era 3 de diciembre en San Paulo, Brasil. El Estadio Morumbi estaba repleto y fervoroso. No era un día más para el club, para sus jugadores y para sus hinchas. Y todos lo sabían. Era 3 de diciembre de 2017 y Diego Lugano estaba por jugar el último partido con el club del cual es ídolo y referente. No sabía, Diego, que también sería el último de su carrera como futbolista profesional. Esa tarde era también la última fecha del campeonato brasileño. Minutos antes de salir a la cancha con el brazalete de capitán ajustado sobre la manga de la camiseta con la que jugó más de 270 partidos, Diego le habló a sus compañeros en el vestuario: "Señores, no voy a hablarles ahora de mis emociones porque sería muy egoísta e imposible decir lo que estoy sintiendo. Pero tengan la certeza de que tengo una tranquilidad y una alegría por todo lo que viví acá y un agradecimiento a todos ustedes por lo que me hicieron vivir. Y todo esto que yo siento, se debe justamente a que viví cada día con una intensidad y una alegría únicas. Por eso me despido y los obligo a vivir intensamente cada día de su carrera en este club. Porque un día ustedes van a estar en mi lugar, y yo quiero que cada uno de ustedes sientan lo que yo siento hoy aquí". Y colocó la mano derecha sobre el corazón. "Ahora allá arriba, defiendan su prestigio, defiendan su dignidad, defiendan su trabajo y no piensen en mí, yo voy a jugar por ustedes". Y miró hacia el cielo y respiró. Allá arriba, en la cancha, había camisetas celestes y carteles en todas las tribunas: "Gracias Lugano".

Después de evaluarlo, Diego decidió que ese fuera el último partido de su carrera. El pasado martes 30 de enero, a los 37 años, el jugador anunció que se retiraba de las canchas. ¿Cómo sigue la vida para alguien que dedicó todos sus años al fútbol?, ¿el retiro puede ser ingrato?, ¿qué hace un futbolista cuando ya no está más en la cancha? Esta es la historia de Diego Lugano, pero también la de Fabián Carini, la de Juan Carlos Blanco, la de Nelson Marcenaro y la de tantos otros. Estas son historias de fútbol. O mejor dicho, de la vida después del fútbol.

El capitán.

271 partidos con el São Paulo, en Brasil. 95 partidos con la Selección Uruguaya durante diez años. Capitán que guió a la celeste al cuarto lugar en el Mundial de Sudáfrica 2010 y que ganó la Copa América 2011. Además, jugó en Nacional, Plaza Colonia, Fenerbahce, París Saint Germain, Málaga, West Bromwich Albion, BK Häcken y Cerro Porteño de Paraguay.

"Uno todavía se siente jugador", dice a Domingo Diego Lugano desde Brasil y admite que no sabe cuánto le va a costar adaptase a estar del otro lado de la cancha. Es que Diego decidió ponerle fin a una carrera de más de veinte años, que empezó en 1999 en el Club Nacional y terminó en 2017 en el São Paulo. Ese era el lugar en el que Diego quería jugar por última vez. "El São Paulo tiene una gran identificación con los uruguayos, de los 11 o 15 grandes ídolos en la historia del club, cuatro son uruguayos: Pedro Rocha, Darío Pereyra y Pablo Forlán. También pasaron otros jugadores como Palito Pereira que fue muy querido. Es un club que me marcó mucho porque llegué muy joven y desde él llegué a la Selección".

Es justamente allí que continuará su vida desde ahora; el club le ofreció el cargo de superintendente de relaciones institucionales, que Diego define como "muy amplio": "Tengo la potestad de interactuar con el coordinador y el ejecutivo de fútbol en las decisiones que se tomen, pero también puedo participar en la agenda de viajes, de partidos, de entrenamientos. Aunque mi participación es más institucional que deportiva, o sea, voy a ser el portavoz del club cuando este quiera manifestar algo, y también intentar relacionarme con los jugadores, con las inferiores, con la hinchada y transmitir valores".

No sabe muy bien cómo seguirá todo a partir de ahora ni tiene planes para el futuro. Dice que la propuesta del São Paulo lo tomó por sorpresa y que, por el momento, está dejándose llevar "por la realidad": "No sé qué sensaciones voy a tener del otro lado de la cancha ni si voy a soportar el cambio, pero por ahora voy a intentar hacer las cosas de la mejor manera posible y prepararme para lo que sea, por eso voy a hacer un curso de gestión". La verdad, dice el (ex) jugador, es que después de tantos años le cuesta imaginarse en otro lugar. "Esto que estoy emprendiendo ahora es una aventura, después de una carrera de 20 años no te ves en otro lugar que no sea la cancha".

Puede que a los hinchas o a los devotos del fútbol también les cueste imaginar a Diego en otro lado que no sea en el césped, defendiendo con cuerpo y corazón a su equipo. Pero lo cierto es que se retiró seguro y conforme con su carrera. "Jugué Champions, Libertadores, Mundial de Clubes, Copa América, mundiales, Copa Confederaciones, la verdad es que no me puedo quejar, estoy muy contento, y si me pongo a pensar todo eso era algo que no imaginaba cuando tenía 18 años y salí de Canelones hacia Nacional".

Solo una cosa le quedó pendiente al capitán: ser campeón del mundo con la Selección Uruguaya. "Estuvimos cerca y llevamos a Uruguay a ser de nuevo una de las selecciones más respetadas del mundo, a competir a primer nivel. Ese es un sueño que me quedó pendiente", dice. Pero no importa, o al menos no importa para quienes vieron jugar a Diego Lugano con la Celeste. ¿O algún uruguayo podría pasar por alto que es el jugador con más partidos como capitán?, ¿o alguien va a olvidar alguna vez su imagen gritando el gol que hizo contra Costa Rica el 14 de noviembre de 2009 para empezar a escribir la historia que llevó a la Celeste a ser, una vez más, una de las mejores del mundo?

Con las manos.

Fabián Carini, disfruta del tiempo en familia
Fabián Carini, disfruta del tiempo en familia

Fabián Carini cree que extendió su carrera más de lo que en algún momento hubiese imaginado. La intención de quien fue golero de la Selección uruguaya, Peñarol, Danubio, la Juventus, el Inter de Milán, entre otros equipos, siempre fue jugar hasta los 35. Y se terminó retirando dos años después. "En 2014 mi señora tuvo un problema importante de salud, estuvo internada en CTI bastante tiempo y yo ahí había decidido dejar el fútbol. Cuando ella se recuperó, me dijo que quería verme jugando, que quería que terminara mi carrera en la cancha", cuenta.

En pocas palabras, podría decirse que Fabián culminó su vínculo con los tres palos sin saberlo. En 2016 jugó su último partido con Juventud de las Piedras ante Racing. Esa vez, terminó como el mejor golero del campeonato. Al empezar la temporada del año siguiente, tras rescindir el contrato con Juventud (equipo al que, en palabras del golero, le estará "eternamente agradecido" por los dos años y medio que estuvo en la institución), Wanderers le ofreció su arco para defenderlo en la Copa Libertadores. "Yo ya tenía meditado retirarme y justo empecé con un problema en la espalda. Un día me levanté sin ganas de ir a entrenar, al otro día me pasó lo mismo, y al tercer día decidí que dejaba el fútbol".

No tuvo tiempo de pensar qué haría con su vida luego de dejar la cancha, cuando le llegó una propuesta de Fox Sports Radio para sumarse al equipo. "Justo cuando empezaba a ver para dónde arrancar, estaba pensando en hacer un curso de cocina, uno de baile, uno de inglés, me llega lo de la radio, lo consulté con mi señora, lo pensé y dije bueno, ¿por qué no?". Así pasó un año "espectacular" y espera por la segunda temporada en marzo. "Este año voy a tratar de sumar más cosas y de ir aprendiendo más, quiero hacer un curso de periodismo deportivo o algo así, porque esto es algo nuevo para mí y siempre tengo que estar atento a todo y tratar de poner lo mejor", dice.

Aunque tenía pensado alejarse totalmente del fútbol una vez que colgara los guantes, su trabajo en la radio le implicó estar siempre involucrado y atento al deporte. Eso sí, difícilmente va a la cancha, a no ser cuando visita Juventud para saludar a sus amigos y compañeros. Pero, dice, no extraña. "Fue una etapa, yo empecé a jugar a los ocho o nueve años, ya dejé todo por el fútbol, ahora es una etapa superada". A veces, cuenta Fabián, mira imágenes suyas debajo del arco con su hijo Alessandro, que tiene tres años, y le cuesta reconocerse: "Parece otra persona la que se está tirando en la foto o el video, es como si hubieran pasado cinco años y recién pasó uno".

Fabián tenía 19 años y era el golero de la Selección en la Copa América de 1999, cuando Uruguay perdió la final contra Brasil. Como todo uruguayo, solo le quedó una meta pendiente: ser campeón con la Celeste. "Si pudiera volver para atrás sería por lo único que volvería".

En tres colores.

Juan Carlos Blanco, campeón de América con Nacional
Juan Carlos Blanco, campeón de América con Nacional. Foto: Francisco Flores

Juan Carlos Blanco tiene 71 años y, aunque se alejó de la cancha a los 35, en 1983, nunca se alejó del todo fútbol. Dice que a veces se arrepiente de no haber seguido una carrera como entrenador pero que ahora ya está grande para hacerlo, que prefiere disfrutar de sus hijos y nietos.

Cacho, como es conocido, fue parte de una de las épocas más gloriosas del Club Nacional de Fútbol: integró el plantel campeón de la Copa Libertadores de 1971 y también ganó ese título en 1980. Con los tricolores además logró dos veces la Copa Intercontinental y obtuvo seis campeonatos uruguayos. También estuvo en la Selección Uruguaya.

—¿Qué significa Nacional para usted?

—Y mi vida es mi familia y Nacional. Yo me vine con 17 años de Dolores a hacer una prueba, a los 18 empecé a jugar, estuve casi diez años, después estuve cinco en España y volví a Nacional. Toda mi vida deportiva fue en el club. Yo desde que tengo uso de razón soñé con ser jugador de fútbol y con jugar en Nacional.

Aunque recuerda con lujo de detalles cada partido y, por supuesto, nunca imaginó levantar tantas copas con el tricolor, hay un momento, un día, que Cacho no va a olvidar jamás. "Año 1971. 30 de marzo. Segundo clásico por Copa Libertadores. Mi hija nació por la mañana, jugamos contra Peñarol por la noche, ganamos 2 a 0 y yo metí un gol. Increíble".

Cacho cree que antes la relación de un jugador con su equipo era distinta, aunque, aclara, el "fútbol es el mismo y siempre va a ser igual": "Antes teníamos cuadros mucho más estables, no había empresarios como ahora y un jugador estaba ocho o diez años en un mismo equipo".

Se fue a jugar al Zaragoza, en España, en 1973, cuando la situación en Nacional no era la mejor. Estuvo allí cinco años y regresó a su equipo.

Su retiro del fútbol no fue como él hubiese querido. Dos años después de ganar la segunda Copa Libertadores, los resultados de Nacional no empezaron a ser los mejores. "Terminé el contrato en el 82, con 35 años, y ahí terminó mi carrera en el club. Fue una salida poco prevista". Aunque en sus planes no estaba vestir otra camiseta en Uruguay que no fuera la del cuadro del que es hincha, un año después su amigo "Cascarilla" Morales lo invitó a incorporarse por una temporada al plantel de Racing que estaba en la Segunda División. "Lo pensé un poco pero sabía que iba a terminar jugando", recuerda.

Cacho dice que todos los días extraña estar en la cancha, que cada vez que Nacional sale a jugar le gustaría estar ahí. "Es algo que nunca se pierde, ni siquiera a los 71 años". Sin embargo, cuenta, el estar en la institución (ahora para encargarse de las relaciones públicas del club), hace que el estar del otro lado sea "más llevadero".

Por los demás.

Nelson Marcenaro se dedica a ayudar a los suyos
Nelson Marcenaro se dedica a ayudar a los suyos. Foto: Francisco Flores

Se retiró a los 33 años, después de haber sido campeón de América y del mundo con Peñarol, después de jugar en Venezuela, en Progreso, en Cerro y en Ecuador, después de integrar el plantel de la Selección uruguaya que ganó en Mundialito del 80.

Nelson Marcenaro (65) dice que se retiró bien, que dejó la cancha porque se cansó: "El fútbol es muy sacrificado, yo ya no estaba a la altura y preferí retirarme bien, tranquilo". Cuenta que tiene muchos recuerdos lindos con el fútbol, pero que lo más grato son los amigos que le dejó el deporte.

Después de dejar la cancha, puso un negocio de ropa con su hermano, que tuvo por tres años. Hizo el curso de director técnico, dirigió algunos equipos, hasta que decidió poner un ciber en la Teja, donde vive hasta ahora. "Hace 15 años que lo tengo y siempre me funcionó bien", cuenta. Fue allí donde le surgió la idea, en 2014, de crear un grupo de Facebook para recordar a las grandes figuras de nuestro deporte; lo llamó "Nostálgicos del fútbol".

Un día le llegó la información de que Juan Vicente, excompañero suyo y campeón del mundo con Peñarol, estaba pasando por una situación complicada: vivía en un galpón y tenía una artrosis severa en las piernas. Desde ese momento el grupo dejó de ser solamente una nostalgia compartida a través de las redes sociales y se transformó en un colectivo solidario para ayudar a exfutbolistas y futbolistas actuales que lo necesiten. "En este país nadie sabe cómo están los jugadores, todos piensan que los futbolistas son Forlán, y no es así", dice Nelson. De esta forma, en 2016 ayudaban a 16 jugadores y hoy son más de 50.

El grupo comandado por Nelson tiene aportes de varias empresas y además de muchos exjugadores como el Tano Gutiérrez, Jorge Fossati o Gerardo Pelusso. "El jugador de fútbol es jugador hasta que se muere. Si ahora me preguntás mi profesión, yo te digo que soy jugador de fútbol. Por eso nos tenemos que ayudar entre nosotros, si no lo hacemos, nadie más lo va a hacer". Más allá del nombre del grupo, Nelson no siente nostalgia de sus años en las canchas. "No soy de recordar el pasado y pensar en eso". Prefiere mirar el presente y ayudar a los suyos.

Alessandro Del Piero y su nueva vida.

Alessandro Del Piero, histórico de la Juventus
Alessandro Del Piero, histórico de la Juventus

Alessandro Del Piero es una de las grandes figuras del fútbol a nivel mundial. Jugador histórico de la Juventus y de la selección de Italia, dejó de jugar profesionalmente en 2014.

En reiteradas entrevistas ha dicho siente cierta nostalgia al mirar hacia atrás y recordar sus años como delantero, pero que no siente "melancolía": "Mentiría si dijera que no pienso en el pasado, en mis victorias, en los momentos que viví con la camiseta de la Juve y de la selección italiana… ¿Pero quién no lo haría? Eso no me impide ser sereno, me hace sentir satisfecho", dijo en una entrevista con El País de Madrid.

El exdelantero, campeón del mundo con Italia en el Mundial de Alemania 2006, se fue a vivir a Estados Unidos luego de abandonar el fútbol profesional, se dedicó a estudiar inglés, a aprender a surfear y a viajar con su familia. Además, fundó junto con Patrick Dempsey el equipo automovilístico Dempsey/Del Piero Racing y fue comentarista de televisión para la cadena Sky Sports durante la Copa Mundial de Fútbol de 2014.

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