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Viajar a Cartagena con la imaginación

La ciudad colombiana, hogar de sonidos y bailes característicos, está tan llena de magia que inspiró a Gabriel García Márquez. Conocerla sin salir del hogar es posible a través de los sentidos.

Un recorrido por Cartagena a través de sabores y sonidos
Un recorrido por Cartagena a través de sabores y sonidos

En un día despejado, desde el Convento de La Popa en la cima de una colina de 150 metros de altura, la vista de Cartagena puede provocar un vértigo leve. Poco a poco, con el horizonte como punto de referencia para la ciudad portuaria colombiana, podes comenzar a orientarte.

Ese inverosímil conjunto de rascacielos es Bocagrande, un vecindario donde los centros turísticos playeros comparten espacio con relucientes torres de oficinas. Lo siguiente que se ve en el panorama es el casco antiguo amurallado, donde se mezclan las iglesias de la época colonial con tiendas y restaurantes de colores brillantes en estrechos callejones. Entre los dos vecindarios hay otro: Getsemaní, poco llamativo desde lejos, pero, al observarlo de cerca, es una verdadera galería de arte callejero rebosante de energía creativa.

Esta es una ciudad tan llena de magia que inspiró libros enteros de Gabriel García Márquez. Tal vez eso se debe a que el encanto de Cartagena deja una marca indeleble en tu memoria y, a la vez, alimenta tu imaginación. Aún recuerdo mi primera visita, hace más de 20 años, como parte de un viaje más extenso al país natal de mi madre. En mi mente, el color azul de ese mar bajo el resplandeciente sol caribeño es más azul que cualquier cosa que haya visto desde entonces.

Llegará el momento en que podamos volver a experimentar la ciudad en persona; mientras tanto, hay algunas estrategias para evocar la magia de la ciudad desde la comodidad de tu hogar.

Un poco de realismo mágico

Según la novelista cartagenera Margarita García Robayo, es imposible no establecer conexiones entre su ciudad natal y los libros de García Márquez, quien murió en 2014. “Si has leído a García Márquez, no hay manera de que puedas ir a Cartagena y no escuchar todas las campanitas de reconocimiento”, afirmó García Robayo, cuya colección Fish Soup incluye exploraciones de la vida en la costa caribeña de Colombia.


Mucha gente no se da cuenta de cuán influyente fue para la escritura de García Márquez la ciudad de Cartagena, donde trabajó durante un tiempo como periodista. Algunas de sus escenas más imaginativas (hombres con alas gigantes, sangre que puede subir escaleras, fantasmas más propensos a conversar que a acechar) parecen menos descabelladas cuando se ha pasado un día perdido en las calles empedradas y salpicadas de sol de la ciudad. La lectura de sus libros te llevará directamente a esas calles, con magia y todo. Por eso, el autor dijo que le preocupaba más la verdad que la fantasía. “El problema es que la realidad caribeña se asemeja a la imaginación más salvaje”, le dijo García Márquez a The Paris Review en 1981. Para leer algo directamente relacionado con la ciudad, comienza con una de las más célebres novelas del autor, El amor en los tiempos del cólera. A pesar de que nunca se nombra la ciudad en el libro, encontrarás susurros de Cartagena por todas partes.

Conoce la Champeta

“Cartagena es una ciudad llena de sonido”, me dijo García Robayo. “La gente habla a gritos, la música suena a volúmenes ensordecedores y siempre, siempre hay risas de fondo”.

Hay muchos elementos para recrear en tu sala, pero puedes empezar con lo siguiente: la champeta, la música bailable afrocolombiana que resuena desde los picós, que son sistemas de sonido de colores brillantes instalados en las esquinas de las calles de la ciudad. La letra se canta en español y en palenquero, un idioma criollo de origen español que se habla en la vecina ciudad de San Basilio de Palenque, el primer asentamiento de africanos libres en el continente americano. Las melodías provenían originalmente de la música bailable de Sudáfrica, el Congo y Ghana, que apareció en los muelles de Cartagena y Barranquilla en manos de marineros de África occidental en las décadas de 1970 y 1980. En los últimos años, la champeta ha empezado a definirse como el sonido característico del Caribe colombiano.

Recorrido musical virtual 

Por supuesto que la champeta no es el único estilo musical que escucharás en Cartagena, así que, para entrar de lleno en los sonidos de Colombia que convergen en las calles de la ciudad, inscríbete a un recorrido virtual. Impulse Travel, una agencia de viajes colombiana que trabaja con organizaciones comunitarias, ofrece una versión virtual de su recorrido Sonidos de Colombia, que condensa el viaje de ocho días en una experiencia virtual de una hora de duración.

“Tuvimos la suerte de haber capturado muchas imágenes y grabaciones de audio de alta calidad de los viajes que habíamos hecho en el pasado”, me dijo Rodrigo Atuesta, director general de Impulse Travel. “Así que armamos una experiencia virtual para hacer que la gente viaje a través del paisaje sonoro de este recorrido único”. Quizá no termines bailando al atardecer al son de un acordeón o viendo a los artesanos labrar flautas tradicionales, pero si entrecierras los ojos (y bebes suficiente ron Dictador) podrías pensar que lo estás haciendo.

Baila mientras cocinas

Cartagena es uno de los mejores lugares del país para probar la cocina colombiana, una fusión abundante y deliciosa de tradiciones culinarias africanas, indígenas y españolas. ¿Qué tal cocinar con la ayuda de un habitante del lugar, para sentir que realmente estás allí? Y, ya que estamos hablando de Cartagena, esta clase de cocina viene con música.

Foodies, una empresa colombiana de turismo gastronómico, ofrece una experiencia en línea de Arepas y baile, donde los invitados aprenderán a hacer arepas, una delicia de maíz, acompañados de una banda sonora genial. Probarás la arepa de huevo, una arepa amarilla rellena de huevo y carne molida, y la arepa blanca con anís. En Cartagena, las arepas de huevo (o empanadas de huevo, como a veces se les llama confusamente) se encuentran en cualquier parte de la ciudad, incluso en los picós. Así que, para sentir que realmente estás tomando un descanso de la champeta que suena en los sistemas de sonido, Foodies tiene una lista de reproducción para acompañar toda la preparación.

Algo dulce para el final

Es el momento de relajarse con un postre. Las cocadas son pequeños dulces a base de coco que se encuentran en toda Latinoamérica; sin embargo, para probar algunas de los mejores, tienes que ir a Cartagena y buscar a las palenqueras, las mujeres afrocaribeñas de San Basilio de Palenque que han hecho de este postre un arte.

AfroLatinx Travel, una empresa turística dedicada al patrimonio africano de Latinoamérica, ofrece una presentación en línea sobre la elaboración de cocadas con María Miranda, una experta en cocadas de Cartagena. Junto con una introducción a un rico patrimonio culinario, la clase magistral de Miranda ofrece un recordatorio de nuestras responsabilidades como turistas, de la necesidad de ser respetuosos como visitantes y del trauma subyacente que permea la historia de Cartagena. Viajar con la imaginación es posible.

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