El Personaje

Valeria Tanco: "La televisión es el lugar en el cual Uruguay se ve como es, guste o no".

Luego de una trayectoria llena de vaivenes y múltiples proyectos, la comunicadora desembarcó frente a las cámaras en el programa de Monte Carlo Vespertinas.

Valeria Tanco - El Personaje
Foto: Fernando Ponzetto

Es raro estar en televisión. Nunca me lo imaginé", dice Valeria Tanco sobre su nuevo lugar en la pantalla de Monte Carlo, como parte del programa Vespertinas, que coconduce junto a Sofía Rodríguez, Adriana Da Silva y la nueva incorporación Leonor Svarcas, que sustituyó hace poco a Inés Pereyra. No es que no se sienta a gusto. Es que desde que fue una de las productoras del programa En Órbita, hace más de 20 años en Canal 10, sentía que su lugar estaba atrás de la cámara, no frente a ella.

Aún así, dice que se halla muy a gusto como parte del programa, entre otras cosas porque se siente parte de un equipo y apoyada. Además, cuando la reconocen y se acercan a hablar con ella, casi siempre se trata de elogios a la propuesta del programa.

Estar ahora en la televisión es una de las tantas actividades que ha realizado Valeria a lo largo de su recorrido profesional, que arrancó —luego de escuela y liceo públicos— en una universidad privada, en Comunicación. "Hice unos meses en la Facultad de Humanidades, pero no me hallé. A Comunicación llegué por descarte, y porque mi padre me dijo: Dejate de joder y ponete a estudiar algo.", cuenta entre risas. Antes y durante esos años formativos, también tuvo, como dice, "veleidades de ser actriz".

La indecisión inicial sobre qué estudiar, y la elección final de cultivarse en la comunicación seguramente fueron factores que incidieron sobre cómo se define a sí misma ahora: comunicadora. Pero esos vaivenes también, agrega, pueden haberla perjudicado. "Porque uno termina sin especializarse en nada. Tengo muchos intereses, y eso me puede haber jugado en contra en ese sentido, de no enfocarme".

Tal vez fue el destino, tal vez el azar, pero haberse decantado hacia la comunicación le dio alegrías personales y profesionales de entrada. Ni había terminado de estudiar que ya estaba co produciendo un programa de televisión (el ya mencionado En órbita), con 21 años. Y de ahí hacia otras actividades: radio, edición de publicaciones periodísticas ("no me considero periodista, le tengo mucho respeto a ese oficio y no podría trabajar en una redacción", añade) y edición de libros de ficción y no ficción.

Si le obligaran a elegir algo de tantas actividades en diferentes medios, cree que sería editora. "De hecho, el único diploma que tengo es ese, de edición, que estudié en Claeh", comenta. Eso no quiere decir que sea lo que más le gusta. En realidad, acota, lo que más le gusta es escribir, por lo solitario, lo catártico, y porque le encanta la lengua castellana.

Ya dio el primer paso: hace 3 años, debutó como escritora con Miss Terapias, un libro confesional sobre todas las terapias que había hecho en sus búsquedas. Y mal no le fue. Aunque no pudo largar todo para dedicarse a las letras, Miss Terapias fue saludado como un promisorio primer paso de una escritora. Para ella, además, significó reconectarse con su infancia, cuando escribía mucho.

tapa libro Miss Terapias
Foto: Difusión

Pero ese primer libro no ha tenido, hasta ahora, una continuación. "Me habían dicho que el segundo sería difícil, y es cierto", constata. Pero también dice que ha escrito como "40 partes distintas, inconexas", para ese opus.

—¿Y de qué va ese libro?

—De volver a las canchas románticas luego de que una larga relación se termina.

Puede que esos relatos no sean publicados, pero ella recuerda que tuvo que reajustar muchas expectativas y nociones sobre la recobrada soltería luego de una relación que duró intensos siete años de convivencia, que le dio una hija que ahora tiene 15 años y que funcionó, también, como una familia ensamblada ya que él tenía hijos de una anterior relación ("Al principio sentí mucho la ausencia de ellos, fue muy duro", dice hoy).

Solo salir a un boliche era una odisea. "No tenía, como alguna de mis amigas, la libertad de ir a tomar algo cuando se me ocurriera, porque tenía una hija. Además, uno cree que la maternidad la va a transformar en una persona más madura y seria, más segura de sí misma. Y no ocurre eso. Al menos a mí no me ocurrió. Seguí siendo como antes, volátil, lírica, enamoradiza".

Además, continúa, no es lo mismo la soltería a los veinteytantos que a los treintaypico. "Sentí que era un tema salir a los mismos boliches a los que solía ir antes. Creo que en otros países hay otro tipo de aceptación respecto al hecho de que personas un poco más veteranas también salgan a boliches, como que están más acostumbrados a lo intergeneracional, no les importa tanto. Acá es más complejo, y eso te cercena las posibilidades de conocer gente. Además, se habla poco, hay poco espacio para la tertulia de bar. Y a mí me encanta eso".

Espejo

¿Cómo hizo, entonces, para construir un nuevo círculo social luego de la separación? "Twitter. A través de esa red social no solo conocí a mi pareja, con quien estoy desde hace tres años, sino que también hice amigos y amigas".

Quien la siga en Twitter, sabe que es bastante espontánea, que muchas veces apela al humor y que le gusta hablar de todo un poco, aunque tiene algunos temas preferidos. Peñarol es uno de esos tópicos ("me deprime un poco últimamente, pero sigo viendo los partidos"). El básquetbol, otro. Y las series de televisión, otro. La televisión le da abundante material para sus columnas en el programa Es fácil desviarse, que va en Del Sol FM.

Cuando empezó a hablar de televisión como columnista, pudo dar rienda suelta a su pasión como televidente de todo tipo de programas y formatos. Porque más allá de que ahora forme parte de ella en su faceta más pública y visible, sigue siendo una ávida consumidora de lo que la pantalla chica tiene para ofrecer.

Y siempre fue así. "Sí, me encanta la televisión, y me encanta la televisión abierta uruguaya. Siempre me gustó y siempre la consumí. Me encanta que tenga sus referentes, admiro profundamente a Cristina Morán, por ejemplo. Es un medio increíble, aunque ahora digan que se está muriendo. La televisión abierta, además de ser un tremendo desafío, sigue siendo el espacio en el cual el Uruguay se ve como es, te guste o no. Y va a seguir siendo el lugar donde nos podamos ver. Si me preguntás qué me gustaría que cambiara, es que los noticieros no duraran dos horas. Una hora como mucho sería idea. Y que fuera menos centralista, menos montevideana".

—Ahora que tenés un perfil más alto y visible, ¿cambió en algo la relación con tu hermano Carlos, que hace el personaje Darwin Desbocatti? ¿Alguna vez sentiste que vos y él competían en algo?

—Cuando él empezó a hacer Darwin, yo era la movilera de Las Cosas en Su Sitio. Le llevo cuatro años y medio, y siempre fue mi "pollo". Nunca sentí que compitiera con él, y tampoco con mi hermana menor, Gabriela Freire, que es actriz. A él, la tele no es un medio que le guste, entonces tampoco es que él sienta que lo que yo hago ahora sea competencia. En los últimos tiempos me toma un poco el pelo en las reuniones familiares: Ay perdón... habló la que ahora está en la tele (se ríe). Pero nunca hubo competencia. Sus logros los siento muy cercanos a mí. Yo escucho a Darwin, soy una oyente más. Celebro además que él se diera cuenta, bastante temprano, que está bueno no aparecer mucho como Carlos Tanco hablando de Darwin, que haya podido mantener encapsulado al personaje. Él tiene un abanico mucho más amplio como Carlos que como Darwin, porque Darwin es humor, no un referente de algo que vaya más allá de eso".

Cómo seguirá su nueva etapa frente a cámaras es una incertidumbre, porque como ella misma dice, hace tan poco que incursiona en ello que todavía siente el vértigo de cada programa. Pero también sabe que tiene un libro que la espera. "También lo dejé porque exponerme tanto en un país tan chico... Hay que tener huevos. Y rigor. Pero ahora siento que puedo volver a reírme de mí misma, así que ¿quién sabe?".

SUS COSAS

1. Un jugador — Lebron James. "Antes lo odiaba, pero me fue ganando y ahora soy lebronista a morir, y anti Stephen Curry. No me gusta esa cosa de Curry de me sale todo fácil, esa displicencia que hay en su equipo: Somos todos divinos y campeones. En cambio Lebron, es pura perseverancia y obstinación, atributos que a mí me cuestan un montón".
2. Una serie — Better Call Saul. ​Como gran consumidora de ficciones televisivas, le cuesta elegir una serie por sobre otras, principalmente porque la mayoría suelen perder en interés y calidad. "Sí, se me van cayendo. Pero una que no se me cayó es Better Call Saul", dice sobre la serie que derivó de Breaking Bad, uno de los relatos televisivos más importantes de los últimos años.
3 Un libro —Curious Pursuits. 
"Es un libro de cabecera, sin duda", dice sobre este libro que puede considerarse dentro del estilo causerie: una colección de artículos y ensayos de la escritora canadiense, autora del libro en el cual se basa la serie El cuento de la criada. "Siempre vuelvo a leerlo de tanto en tanto. Hay de todo un poco, es muy variopinto. Y me hace reflexionar en cada línea".

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