SALUD

¿Qué hacer con tanto auto?

Varias ciudades del mundo debaten y piensan en soluciones a la polución que siguen provocando los autos. Incentivos, prohibiciones y loterías. Nada se descarta.

Embotellamiento
El embotellamiento. Un signo de nuestros tiempos. Foto: Commons. 

En un momento en el que la mayor parte de la humanidad vive en ciudades, ¿qué se debe hacer con los automóviles, especialmente con los modelos viejos y contaminantes que envenenan el aire que la gente respira?

La pregunta inquieta a los funcionarios de las ciudades en todo el mundo. Muchos están probando una variedad de medidas para reinventar el papel de estos vehículos.

La motivación inmediata está clara: los habitantes de las ciudades quieren aire más limpio y saludable y menos tránsito. Los beneficios a largo plazo pueden ser enormes: reducir las emisiones que genera el sector del transporte —las cuales representan casi una cuarta parte de todos los gases de efecto invernadero— es vital para evitar catástrofes climáticas.

Es por esto que las ciudades, que producen la gran mayoría de las emisiones globales, están implementando sistemas de sanciones y recompensas para persuadir a sus residentes de que dejen de usar sus autos, o que utilicen medios menos contaminantes.

El esfuerzo de Londres comenzó hace tiempo. En 2003, la ciudad impuso una multa de unos 8 dólares en ese momento a quienes condujeran un vehículo en el centro de la ciudad entre semana de 7.00 a 18.00. Desde entonces, multa ha aumentado a casi 15 dólares. Nueva York, repleta de automóviles y ruidosos camiones que queman diésel en el centro de la ciudad entre semana, será la primera ciudad estadounidense en introducir un cobro por congestión vehicular, pero eso no sucederá sino hasta 2021.

La capital de China es otro ejemplo de lo que los automóviles pueden llegar a hacerle a una ciudad, y también de lo que una ciudad puede hacerles a ellos. En Pekín, el número de vehículos casi se triplicó de menos de 2 millones en 2000 a 5 millones en 2011. Pekín se hizo famosa por la mala calidad de su aire.

Pero en 2011 se estableció una estrategia inusual: las autoridades instituyeron una lotería para emitir nuevas placas de automóviles, lo que hizo que los compradores tuvieran que esperar para poder usar automóviles nuevos. Existen más cupos en la lotería para los vehículos eléctricos que para los convencionales, por lo que la espera es mayor para los posibles compradores de la última camioneta con motor de nafta. Además, todos los vehículos que usan nafta deben permanecer inactivos un día a la semana, de acuerdo con los últimos dígitos de su placa.

La calidad actual del aire de Nueva Delhi es tan infame como solía ser la de Pekín. Se encuentra entre las ciudades más contaminadas del mundo debido a la combinación de emisiones de vehículos, industriales y relacionadas con la construcción durante todo el año, así como a la quema de cultivos estacionales.

Nueva Delhi ha tomado varias medidas para reducir la contaminación de los tubos de escape: tiene un vasto sistema de metro, una carretera periférica diseñada para que los camiones de carga permanezcan fuera de la ciudad, restricciones para los vehículos más viejos y contaminantes, y el requisito de que todos los autobuses y taxis cambien de diesel a gas natural, un combustible que es menos contaminante.

Por su parte, Madrid se encuentra en medio de un acalorado debate sobre qué tipo de ciudad quiere ser, y los automóviles están en el centro de esa discusión. El año pasado, se impusieron una de las restricciones automotrices más estrictas del mundo: se prohibió la circulación de la mayoría de los vehículos convencionales en una parte del centro de la ciudad, con multas para los infractores. La medida se introdujo después de que la Comisión Europea dijo que Madrid no estaba cumpliendo con sus objetivos de reducción de la contaminación del aire. Tras la prohibición, de acuerdo con los sensores de contaminación del aire de la ciudad, se registró una mejora considerable.

Sin embargo, no todos lo vieron como algo positivo. Los conservadores ganaron las elecciones de la ciudad este año y estaban ansiosos por deshacer los decretos de sus predecesores. En julio, la ciudad anunció que eliminaría las multas, sustentados en datos que reunieron por su parte y que mostraban que la contaminación había empeorado en la zona donde no circulaban los vehículos.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)