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¿Qué son las queratosis solares?

Las queratosis actínicas o solares son lesiones premalignas de la piel, que tienen la capacidad de transformarse en un tumor maligno. Se manifiestan clínicamente como pequeñas áreas rugosas o con una costra dura y blanquecina sobre un fondo rojizo, localizadas en zonas del cuerpo que han estado expuestas a las radiaciones solares durante mucho tiempo.

Generalmente se encuentran en la cara, las orejas, el cuero cabelludo en personas calvas, el dorso de las manos y antebrazos, la zona del escote, la espalda y los hombros. Las personas de piel muy clara tienen más riesgo de desarrollarlas, sobre todo cuando su actividad laboral o recreativa se desarrolla en gran medida al aire libre.

Se considera que aproximadamente 10% de ellas puede evolucionar a un carcinoma espinocelular y, a su vez, hay que tener en cuenta que del 40 al 60% de estos tipos de cáncer cutáneo empiezan como una queratosis actínica que no ha sido tratada. Precisamente por esa potencialidad evolutiva, es conveniente detectarlas y eliminarlas, para lo que existen distintas opciones terapéuticas.

Uno de los métodos más frecuentes es tratarlas mediante criocirugía, una técnica que se basa en la destrucción mediante su congelamiento con nitrógeno líquido. Es en definitiva de una quemadura controlada que busca eliminar todas las células alteradas. Algo similar es lo que se puede lograr con la radiofrecuencia, cuyo fin también es la destrucción, pero mediante el uso de altas temperaturas. Otro de los tratamientos muy utilizados es la colocación de ácido sobre las queratosis, así como también la aplicación de ciertos tipos de láser. En algunos casos, la cirugía convencional puede ser una opción válida, sobre todo cuando se sospecha que la transformación maligna ya se ha producido.

De acuerdo a la localización que tengan las queratosis actínicas o cuando su número es muy elevado, se puede optar por tratamientos menos agresivos, pero muy efectivos. Entre estos hay que destacar el imiquimod, que es una inmunomodulador en crema que generalmente se aplica tres veces por semana y en muchos casos logra eliminar las lesiones, sobre todo cuanto más prematuramente se ataquen.

La terapia fotodinámica es un método que se basa en la aplicación de una sustancia fotosensibilizante que se coloca sobre las queratosis y que lentamente penetra en las células alteradas. Posteriormente, para activarla, se expone la zona durante varios minutos a una luz roja fría que es emitida por una lámpara especial. Esto produce una destrucción muy precisa de la lesión, reduciéndose al mínimo los efectos agresivos sobre la piel sana circundante. Es una de las terapéuticas posibles, pero hay que tener en cuenta que su costo es elevado. En definitiva, lo primero es que el médico dermatólogo sea quien realice un correcto diagnóstico y detección de estas lesiones, para luego indicar las mejores opciones terapéuticas en cada caso.

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