"Serra debe tener bastante con su propia conciencia"

| "Mi familia se quebró", dice el flamante DT de la selección Sub 20 sobre la muerte de su hermano Rodrigo por mala praxis. Habla de su mítico gol y de su pasión por el fútbol y defiende a Paco Casal. Alegrías y angustias de su carrera.

Fernando Pena ds tapa 20071125 284x284
Fernando Pena

MAGDALENA HERRERA

Se ganó varias primeras planas desde que convirtiera aquel mítico gol casi en la hora, que coronó a Peñarol campeón de la Libertadores en 1987. Veinte años después, la vida, y no el deporte, lo colocó en las portadas de los diarios. El ex futbolista y flamante director técnico de la sub-20, Diego Aguirre, comenzó el año con una tragedia familiar, con la que convive pero no supera, confiesa. ¿El anestesista Pedro Serra? "Rabia al principio, indiferencia hoy. Supongo que bastante debe tener con su propia conciencia".

El menor de los siete hermanos Aguirre Camblor, con 23 años, ingresó en febrero de 2007 a una mutualista para una intervención simple, la extirpación de un ganglio. Por ligereza manifiesta y negligencia inexcusable de Pedro Serra, según manifestó la justicia, Rodrigo murió. Serra fue preso, pero la familia Aguirre quedó quebrada. "Se aprende a sobrellevar, pero a todos nos pasa que, cosas sencillas nos hacen llorar: un simple recuerdo, alguien que te comenta sobre él, o ves algo y te acordás que estabas con Rodrigo. Fue algo tan injusto, una locura. En la medicina hay un antes y un después de Rodrigo," dice el entrenador (ver recuadro).

Nueve meses después, Diego Aguirre vuelve al tapete, esta vez por las recompensas que da el fútbol en contraposición a tantas angustias que también, y sobre todo en este país, provoca el deporte. De alegrías y tristezas, habla el técnico. Pero basta leer los diarios de la semana para comprobar que más allá de Botnia y los piqueteros, de los paros de la violencia en las calles, el fútbol (pese a sus derrotas), continúa haciendo vibrar, reír y llorar a los uruguayos. Aguirre, con 42 años, apodado "La Fiera", es el nuevo entrenador de la sub-20, propuesto por el director técnico de la selección nacional, Óscar Tabárez, y luego convocado por la Asociación Uruguaya de Fútbol. En este momento se encuentra de reunión en reunión, recorriendo capital e interior buscando figuras, y asegura que en el plantel tendrá a los mejores, del club que sea: Nacional, Peñarol, Artigas o Colonia. "Ahí está mi trabajo, tiene que ser objetivo y luego crear el compromiso de todos, apoyarlos técnica y psicológicamente".

Fue entrenador de Plaza Colonia, de su querido Peñarol con el que apuntó un campeonato y varias polémicas, de Wanderers, y otros equipos. Se refiere a esa etapa, como también da su opinión de la selección, de Casal, de sus amigos y no tan amigos del fútbol, y de cómo, por primera vez, le llega el momento de representar a la celeste, ya no como jugador.

-¿No haber estado en la selección es un debe en su carrera?

-No sé si un debe, fueron las circunstancias. En el momento que pude haber sido citado, me fui al exterior. Después llegó la mejor generación que recuerde del fútbol con jugadores como Francéscoli, Polilla Da Silva, Rúben Paz, el "Pato" Aguilera. Ahí sí no tuve oportunidad.

-Debe ser duro retirarse, ¿dolió?

-Depende de cómo te prepares. Si uno piensa que no lo puede dejar, sufre. En mi caso no me costó, tenía 33 años. Llega un momento en que sentís que los más jóvenes te superan. Hay que tener la autocrítica suficiente y quizás eso es lo más difícil. Pero el fútbol es cada vez más físico y ritmo, es para jóvenes. Lo que sí me hubiera costado es dejarlo y no tener nada más que ver con él.

-¿Qué directores técnicos lo marcaron como jugador?

-Tuve unos muy buenos, pero que me hayan marcado, dos. Roque Máspoli era el técnico que estaba cuando llegué a Peñarol, y me apoyó siempre, en todos los partidos me puso, me dio confianza en mí mismo. Es un tipo bárbaro para los grupos, de gran sabiduría. Al otro año, vino Tabárez, de quien tengo un altísimo concepto, no sólo porque me parece un gran técnico, sino por lo humano, es una persona derecha. No esperaba que me propusiera estar en el cuerpo técnico con él. Es increíble.

-Y futbolistas, ¿quienes fueron referencia?

-Grandes como Morena, Francéscoli, Rúben Sosa, Aguilera, Paz. Pero hay muchísimos para nombrar.

-Morena lo suplantó en 2004 luego de que usted dejó la dirección de Peñarol. Entonces se habló de enojo, sobre todo suyo.

-No, no tuve ningún problema. Jamás nombré a Morena públicamente para criticarlo.

-¿Algún jugador o técnico con quien haya cortado el diálogo?

-Jugador, ninguno. No hay futbolista que conozca que no salude.

-Dicen que cuando era entrenador de Peñarol se encaprichó contra Bengoechea.

-Al principio tuve diferencias, es verdad, formas de pensar distintas. También entendí que era lo más sano que estuviera en el plantel. Sumó muchas cosas. No jugó tanto, pero fue un tema puramente de rendimiento futbolístico. Pero tenemos una relación de respeto.

-¿Y directores técnicos?

-Es imposible no tener diferencias. Siempre hay cosas que no aceptás, y ahora que estoy del lado de enfrente, puedo entenderlo. No quiero nombrarlos; tal vez ellos ni saben. Es muy difícil hacer banco, te sentís marginado.

PEÑAROL. "Dejate de tanta pelota y andá a estudiar", le dijo su madre cuando Diego se decidió por el fútbol. Había pasado por el colegio San Francisco de Sales y luego Las Domínicas, y había pensado en estudiar Odontología. Pero ya lo tenía decidido. "Siempre me encantó, lo jugué desde chico, y lo hacía bastante bien. En el colegio de curas éramos sólo varones con la pelota todo el día. También estaba en baby fútbol en Playa Honda. Un día empecé a pensarlo seriamente".

-¿Pensó entonces en el dinero?

-No, eran otros tiempos, más sanos. Jugabas porque tenías ganas de divertirte. Después, si se daba la posibilidad, entrabas al fútbol profesional. Sólo pensé en lo económico cuando decidí dejar los estudios, pero ya había pasado a Peñarol.

-¿Le gustaría que su hijo fuera futbolista?

-Sí, porque no cambio ni un solo día de lo que me dio el fútbol. Es una vida bastante dura, sobre todo en lo familiar, pero te da tantas recompensas que vale la pena. Tuve tantas alegrías, estuve en lugares espectaculares, viajé, conocí, me relacioné, me hice amigos. Si pudiera volver atrás haría lo mismo. El fútbol es mi vida, por algo seguí como técnico.

-¿Quién fue la influencia más importante para que decidiera?

-El colegio. Jugábamos mucho al fútbol. De ahí salieron grandes como Francescoli, Morena, no es casual. Se fomenta mucho el deporte. Criarte con una pelota es lo mejor para los chicos. Jugábamos en un campito del Prado, luego al cordoncito, todos chiquilines del barrio, solos, y sin peligros. Hoy la situación cambió.

-A diferencia de otros jugadores, provenía de una clase social media, ¿cómo fue la integración? ¿Alguna vez le dijeron "cajetilla"?

-No me sentí diferente. Siempre estuve cómodo, es mi ambiente.

-¿Qué significa Peñarol?

-Peñarol está muy relacionado con toda mi vida.

-Sí, le ha dado alegrías pero también angustias.

-Te juro que sólo me acuerdo de las alegrías porque superan a los malos momentos, que son normales. El fútbol te hace duro porque, con 20 años, te jugás en Peñarol frente a 80 mil personas. Es una gran presión y sos un niño. Te forma y madura rápidamente. Y después que estás hecho, las angustias no te afectan mucho. Si bien sufrís, son tantos los momentos lindos que me quedo con eso. Lo malo que lo cuente otro.

-¿Cuáles fueron los momentos clave de su carrera?

-Todo está relacionado con Peñarol. Ojo, tuve una etapa linda en Liverpool, donde debuté en primera con 17 años. Después, cuando pasé a Peñarol, obtuve rápidamente éxito: llegué y salimos campeones del Torneo competencia, del campeonato uruguayo, de la Liguilla, seguimos con América. En ese momento, eso me dio la oportunidad de emigrar.

-¿La Selección o Peñarol?

-(Primero dice que se reserva la respuesta. Luego afloja.) Son cosas distintas. Poder representar la celeste debe hacerte sentir un gran orgullo y Peñarol también. Conviven porque no se enfrentan nunca.

-En Peñarol, como entrenador, tuvo críticas.

-No tengas duda que fue donde recibí mayores presiones. Pero se debe aprender a convivir con ellas, concentrarse en el trabajo y escuchar a la gente que te quiere. Con Peñarol tuve la suerte de que había jugadores excelentes. Se habla mucho de Chilavert, que me gustó entrenar y fue líder. Pero con Chilavert en el equipo actual no pasa nada. Primó el grupo.

-Todo parece muy lindo, pero llegado el momento se observan peleas, celos, críticas. ¿No las vivió?

-Hay momentos difíciles.

-¿Es un problema de egos de jugadores?

-Hay de todo, pero en el fútbol todavía lo más sano es el jugador. El fútbol te hace competitivo y hay lugar para pocos. De mil que comienzan capaz que uno llega al éxito.

-¿Cuál fue la crítica más dolorosa?

-La sana y bien intencionada no duele. Pero hay mal intencionadas. Con todo tengo una relación buena con el periodismo. No estoy de acuerdo cuando la crítica está basada en el relacionamiento que uno tenga con el periodista. Si voy contigo a tomar un café, vas a decir que el equipo jugó bien, de lo contrario, que jugó mal. Lamentablemente se da mucho en el fútbol.

GOLES Y DINERO. Confiesa que no tiene con qué comparar aquel gol contra América de Cali, en 1987. ¿Se lo puede comparar al nacimiento de un hijo? "No, porque tal vez el gol sea más emocionante todavía. Es como un sueño que cumplís sin esperar, es algo espectacular. El nacimiento de un hijo es muy emocionante pero más natural. La verdad que no lo comparo con nada: volver a Uruguay a las cuatro de la mañana, y toda la gente en la calle, diciéndote gracias, son cosas que no se olvidan. Es algo similar a cuando era director técnico de Peñarol y salimos campeones. Esa fue una de las mejores noches de mi vida. En Peñarol me tocó ganar y perder, pero los momentos ingratos, presiones, críticas, sufrimientos, valen la pena por esa noche".

-¿Hizo dinero con el fútbol?

-No me quejo.

-¿Qué le produce que hay jugadores del mundial del `50 que vivieron o viven en la miseria?

-Lo que pasa es que todo cambió y evolucionó en todos los deportes. Seguro que el primero que ganó la Roland Garros en tenis no debe tener el dinero que el último campeón. Era otro deporte, amateur.

-Pero ganaban campeonatos, hoy no pasamos de las Eliminatorias

-El fútbol evolucionó y los demás países mejoraron. Hay grandes entrenadores en todos lados, países más fuertes económicamente que contratan figuras. También apuestan al trabajo en juveniles que antes no les importaba. En Uruguay hay cosas que afectan como la cantidad de jugadores que se van. ¿Cómo se forma un equipo si emigran 50 o 60 por año? Pero hoy en la selección están los mejores, y capaz que no tenemos una figura máxima, como Francéscoli, pero el equipo es lo fundamental.

-¿Y por qué no se ganó algún partido esta semana?

-No se ganó en los resultados, pero hubo momentos muy buenos. Nos estamos abriendo camino. Se notó actitud en los jugadores, por ahí hubo ansiedad por su juventud, y quizás por nervios fueron imprecisos. Pero el proceso se presenta bárbaro y estoy muy seguro, que será con éxito. A mí, muchos rendimientos me conformaron. Es verdad que a veces no ganamos un partido, y ya nos sentimos derrotados.

Seis en la cancha

Eugenio Figueredo: "Un gran manejador de situaciones con muchas cosas buenas y de las otras".

Cr. José Pedro Damiani. "Un personaje en todo sentido y que la historia lo va a recordar muy bien porque fue un gran presidente".

Hugo de León: "Un ganador, un tipo que es innegable lo que ha logrado a todo nivel, como jugador y técnico".

Daniel Carreño: "Buena persona, le tocó ganar y perder en el fútbol".

Fernando Morena: "Un futbolista excepcional. Es el recuerdo que tengo".

El mejor amigo del fútbol: "`Tito` Goncalvez, compañero de Peñarol, somos amigos hasta el día de hoy".

No voy a leer "Yo, Paco"

Mantienen una buena relación, más allá que se ven esporádicamente. "Nunca tuve roces. Es más, cuando por ahí le fue consultado mi nombre, siempre me apoyó", señala Aguirre, quien agrega que tiene el libro Yo Paco pero no le interesa leerlo. "Tengo mi propio pensamiento y no voy a cambiar por un libro".

-Existen opiniones opuestas con respecto a Casal. Están quienes dicen que le hizo bien al fútbol y otros lo culpan de una situación lamentable. ¿De qué lado se ubica?

-No es Paco, es el deporte que cambió. Por supuesto que Casal es el referente máximo en contrataciones y revolucionó en ese sentido. No hay que olvidar que él valorizó mucho un producto: el fútbol uruguayo, que significaba poco. Al jugador lo hizo ingresar a mercados impensables. Hizo cosas muy buenas. Se produjo un cambio con el ingreso de Casal y otros contratistas por un lado y, por otro, la falta de medios económicos (y también de contactos) de los clubes para vender directamente. Pero bueno, son las reglas del fútbol hoy, tanto para Uruguay como para Argentina y Brasil. No hay que buscar culpables. Quizás haya que rever por qué los jugadores se venden tan jóvenes y no se forman.

-¿Por qué Casal es cuestionado?

-El éxito está un poco prohibido en este país. Y Paco es un tipo tremendamente exitoso. Quizás por eso se lo critica más de lo que se merece.

"Hay un antes y un después del caso Rodrigo"

"No se supera, se aprende a convivir y por momentos se hace muy duro", confiesa Diego Aguirre sobre la muerte de su hermano Rodrigo. "Es una injusticia, un horror que es cierto que a cualquiera le puede pasar. Pero cuando sucede te das cuenta lo terrible que es. Es muy fuerte, difícil, la familia se quebró".

El anestesista Pedro Serra fue procesado con prisión por homicidio culposo, en el mes de mayo. "No monitoreó a Aguirre en forma instrumental ni clínicamente", sentenció el juez. En el mes de marzo, el mismo médico ya había sido enviado a prisión por la muerte de un paciente de seis años, en 2003.

-¿Qué sentís ahora que pasó algo de tiempo frente al nombre Pedro Serra?

-No me interesa ni que le vaya bien ni que le vaya mal. No me interesa, no me aporta nada. Cometió un error gravísimo, un horror, y costó una vida. Pero tampoco voy a andar condenando. Ya está preso y supongo que él se debe sentir mal. Más allá de lo que pasó no lo hizo por gusto. Por supuesto que fue el responsable de la muerte de mi hermano, pero no con intención. Creo que bastante debe tener con su propia conciencia. Él en particular hoy me provoca indiferencia.

-¿En qué está la demanda civil por un millón y medio de dólares que le iniciaron a la Española?

-Y eso va para largo. Es para que algún día también haya justicia en ese sentido, que demuestre esa culpabilidad. Se ha discutido al respecto, pero lo que en realidad queremos nosotros es que no vuelva a pasar una cosa así. Por lo menos que sirva para eso. Creo que a partir de lo de Rodrigo, cambiaron muchas cosas en el tema responsabilidad. Tengo la sensación que entre los médicos se creó una alarma, se tomó conciencia, y también medidas, que es lo más importante.

-¿Cree que fue porque se trataba del hermano de alguien público?

-Resulta realmente increíble y horrible que tenga que ser el hermano de una persona algo conocida para que se tomen medidas, pero es así. Ojalá que lo de Rodrigo sirva por lo menos como un llamado de atención para que se proceda de otra forma. Es muy fuerte, en todos los aspectos.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar