Comportamiento

Las selfies deportivas

Tomarse una foto mientras se hace ejercicio es furor en las redes sociales. Entre famosos, y no tanto.

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La modelo Izabel Goulart posa junto a sus accesorios en el gym.

Desde que la selfie se puso de moda, las formas y variantes del famoso autorretrato se volvieron casi infinitas. Y así, de las fotos individuales se pasó a las grupales —infaltables en cualquier reunión o cumpleaños que se precie de tal— para luego ir mutando hasta llegar, hace pocos días, a las llamadas welfies, que no son otra cosa que una fotografía de sí mismo realizando alguna actividad física o relacionada al bienestar y la salud.

Así arrancó el 2015. Las welfies (working-out selfie) comenzaron a inundar las redes sociales, pero sobre todo las cuentas de Instagram de los usuarios con cierto grado de notoriedad. Las pioneras fueron las modelos de Victoria's Secret (con Karlie Kloss a la cabeza), pero en cuestión de días se sumaron otras mannequins, actrices e it girls muy activas en las redes sociales que no tienen prurito en compartir sus exigentes momentos de entrenamiento. "Una de las conclusiones que subyacen o traslucen este tipo de fotos es que presumir de un cuerpo espectacular es una cuestión de fuerza de voluntad y no sólo de genética", escribió La Nación. Allí radica parte del encanto: las famosas y sus esculturales cuerpos aparecen transpirados, sufriendo con las pesas o con signos de cansancio tras la rutina en la cinta. Y cada una en su especialidad: running para Laura Hayden (una de sus fotos la muestra trotando en un día de lluvia), yoga para Jessica Alba, pesas para Heidi Klum, quats o cinta de TRX (la disciplina de moda, obvio) en el caso de Karlie Kloss y pilates para Bar Refaeli.

Otra de las que más sigue esta tendencia es la top model Gisele Bunchden, quien además ha demostrado que sufrimiento no es sinónimo de éxito. Es frecuente ver sus welfies practicando yoga, haciendo pilates e realizando deportes junto a sus hijos (foto recuadro).

Lo que más abunda son las welfies en los gimnasios (con la imagen reflejada en el espejo, por ejemplo) o en las propias casas, pero las que consiguen más cantidad de "me gusta" son aquellas en las que la protagonista está haciendo ejercicio en la playa o el jardín. Es que parece que el entorno también suma. Eso sí, el look tiene que ser creíble, sin maquillaje ni producción de moda (ver recuadro).

"Ellas salen con sus melenas al viento, con peinados deportivas, incluso colgadas de la barra, corriendo sobre la elíptica o con el libro de su entrenador personal", dice en su sección Belleza la revista Telva. Y agrega: "Recuerda que si sales muy tocada, de nada valdrá tu welfie porque de lo que se trata es de que seas la perfecta sufridora a la hora de conseguir enfundarte el biquini como una auténtica top o celebrity".

Y mientras las welfies ya son un éxito entre las famosas, muchas mujeres de a pie las empiezan a tomar como ejemplo a seguir. De hecho, tiene algunas ventajas: no hay que producirse ni usar filtros. Los 90-60-90, quizás, vengan después.

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