RESUMEN

Seis sentidos

Noticias de la semana que involucran al gusto, el instinto, el oído, la vista, el tacto y el olfato.

Mono verde (Chlorocebus sabaeus)
Mono verde (Chlorocebus sabaeus)

EL INSTINTO: Monos verdes aprenden a “hablar”

Los monos verdes de África Occidental desarrollaron un sistema de llamadas de alerta diferenciadas, para avisar de la presencia de un peligro, informó esta semana la agencia española EFE. En particular, desarrollaron un sonido propio para referirse a los drones. Expertos del Centro alemán de Primatología querían evaluar la flexibilidad en la producción vocal y la comprensión de los primates e hicieron que un dron sobrevolara un grupo de 80 monos verdes de Senegal. Al poco tiempo, los monos ya tenían un sonido para alertar sobre la presencia de los drones.

LA VISTA: Una mujer tenía cuatro abejas viviendo en el ojo

Una mujer taiwanesa de 29 años acudió al hospital al ver que el dolor en su ojo y el lagrimeo no remitían. El médico descubrió con la ayuda de un microscopio que bajo su parpado se movían las diminutas patas de un insecto, según la información divulgada por el canal taiwanés CTS. La paciente tenía cuatro abejas, de cuatro milímetros cada una, que el oftalmólogo extrajo del ojo tirando de sus patas. Los insectos que anidaron en el ojo de la mujer eran una especie de halíctidos conocida como “abejas del sudor”.

EL OÍDO: Un audífono que selecciona las voces

Investigadores de la Universidad de Columbia, en Estados Unidos, han anunciado que están desarrollando un nuevo audífono experimental que identifica a quién se quiere escuchar, mejorando el sonido de la voz en la que el usuario quiera enfocarse. Para lograr esta identificación, que imita la aptitud natural del cerebro para discriminar y potenciar sonidos, se ha utilizado inteligencia artificial. De hecho, se ha elaborado un algoritmo de separación de voz que ha funcionado de forma satisfactoria. Los resultados se han publicado en el portal Science Advances.

EL GUSTO: los años también se llevan el sentido del gusto

El gusto es un fenómeno complejo. En lugar de experimentar la sensación que produce a través de un solo sentido (como hacemos con la vista, por ejemplo), funciona gracias al trabajo conjunto de los cinco sentidos, que nos permiten apreciar y disfrutar de la comida y la bebida. Cuando nos hacemos mayores este sentido comienza a disminuir. La manera en que percibimos los sabores comienza a cambiar en torno a los 60 años, cuando la sensibilidad del sentido del olfato empieza a disminuir hasta llegar a los 70, momento en que el problema se agudiza.

EL TACTO: El sudor humano es irresistible para mosquitos

Los mosquitos hembra buscan la sangre para lograr extender su prolepor una generación más. Aparecen en meses calurosos, acechando a sus víctimas, frecuentemente seres humanos. Los científicos saben que estos insectos se guían por sus sentidos para captar el dióxido de carbono, el olor corporal, el calor y la humedad que desprenden las personas. Incluso nuestros gestos y formas les incitan a picarnos. Y ahora investigadores de la Universidad Internacional de Florida (EE.UU.) han descubierto que los mosquitos captan los ácidos volátiles del sudor humano.

EL OLFATO: Oler también tiene un componente afectivo

El científico italiano Enrico Alleva (etólogo) explicó en una entrevista para el portal web Vida nueva que el sentido del olfato es más importante que lo que habitualmente creemos. “En la especie humana, el olfato se considera el último en la jerarquía de los sentidos”, dijo en esa entrevista, pero luego agregó: “El olfato es fundamental en la esfera afectiva y emocional, ya que está directamente conectado tanto con el hipocampo (que gestiona la memoria) como con la amígdala cerebral y el sistema límbico, partes del cerebro responsables de gobernar las emociones”.

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