NOMBRES DEL DOMINGO

Sally Hawkins y el amor en sin palabras

La actriz británica brilla en la más reciente película de Guillermo del Toro, como una mujer muda que se enamora de un extraño ser.

Sally Hawkins en la presentación de "Shape of Water"

Sally Hawkins se inclina por lo poco convencional. Por eso no es de sorprender que la extraña historia de amor de Guillermo del Toro La forma del agua—según reportes, escrita con ella en mente— le tocara fibras de inmediato. "Me pareció muy conmovedora, como un regalo que me había llegado del cielo", dijo la actriz inglesa de 41 años. "Esta era una historia acerca de un corazón que se abrió, y lo que salió de él fue amor puro. El mensaje es que, como el agua, si el amor comienza a correr, encontrará su camino".

La respuesta a La forma del agua —una historia de amor ambientada en la Guerra Fría en la que Hawkins interpreta a limpiadora en un edificio secreto del gobierno, quien se enamora de una criatura marina humanoide que tienen atrapada ahí— ha sido abrumadora. Según el consenso general, es seguro que obtenga nominaciones al Oscar como mejor película y en la categoría de mejor actriz para Hawkins.

Ni siquiera es la única película que Hawkins lanzará durante el invierno: también protagoniza Paddington 2, donde vuelve a interpretar a la enérgica mamá Mary Brown, cuya familia se vuelca de cabeza con la llegada de un encantador oso.

Extrañamente, ambos filmes son acerca del amor más allá de los límites de las especies. "El amor es amor, y es mágico cuando ocurre", dice Hawkins, sonriendo. "Creo que a todos nos vendría bien un poco más de amor en el mundo".

El brillo de los reflectores ha caído sobre Hawkins a menudo en años recientes, desde que obtuvo el estrellato internacional después de su actuación incandescente en La felicidad trae suerte(2008) de Mike Leigh. Si la nominan al Oscar por La forma del agua, será la segunda ocasión, después de que la nominaran como mejor actriz de reparto por su trabajo en Jazmín azul (2014) de Woody Allen.

Parecería que la única persona que no está impresionada con su actuación es ella misma. "Nunca siento hacer lo suficiente", comenta. "Ese es el sufrimiento de cualquier actor porque es interminable. Tus opciones son infinitas. Mi trabajo es entrar en un nuevo mundo y tratar de hacerlo tan creíble como sea posible".

En La forma del agua, ambientada a principios de la década de 1960, interpreta a Elisa Esposito, una mujer muda y solitaria que trabaja en un laboratorio secreto del gobierno donde los científicos tienen a una misteriosa criatura marina (Doug Jones) en un tanque sobredimensionado para estudiar sus habilidades extraordinarias. Creen que es un animal irracional, pero Elisa se siente conmovida y no tarda en conectarse emocionalmente con él. Pronto, ella y un par de amigos (Spencer y Richard Jenkins) preparan un riesgoso plan para ayudarlo a escapar.

"Muchas personas me preguntaron qué tipo de película estaba haciendo", recuerda Hawkins. "Cuando Guillermo me dijo por primera vez que la chica muda se enamora del hombre pez, sentí unos escalofríos extraños. Si lo piensas, ninguno de los dos habla. Se comunican mediante el tacto y comparten emociones. Hay dos corazones buenos que encuentran fuerza el uno en el otro. Se trataba de la vida y la mortalidad, y de qué tan pequeños y vulnerables somos en un mundo enorme".

Hawkins le dio el crédito de la belleza de la relación de estos dos personajes mudos al antiguo colaborador de Del Toro, Doug Jones, un especialista en personajes de fantasía.

"No podría haberlo hecho sin el maravilloso trabajo de Doug Jones. Estaba dentro de un traje empapado, pero seguía moviéndose de una manera mágica. Transformó su cuerpo para que se viera como la criatura, y hacía que lo creyéramos. Fue un disfraz hermoso, pero debajo pude ver su corazón, cuya luz se filtraba a través de todo, y fue muy hermoso".

Para preparar la interpretación de una mujer muda, la actriz se metió a clases de lenguaje estadounidense de señas. También tomó clases de baile para una escena en la que Elisa sueña despierta con uno de los musicales cinematográficos que le encantan. "Amo la capacidad de aprender distintas habilidades para una película. Las películas te dan una excusa para explorar".

Paddington 2, por su parte, no fue un papel riguroso, pero Hawkins siguió utilizando el mismo enfoque para que su mente estuviera en el lugar correcto y así interpretar a una madre que lidia con un pequeño oso.

"Antes de comenzar a filmar, aprendo todo acerca de una persona, un período de tiempo o un lugar", explica, "y después te olvidas de toda la preparación para permitir que el personaje salga a relucir. Sabes que el trabajo previo está ahí. Se vuelve una herramienta. Puedes tomarla cuando la necesites. Cuando comienzas a filmar", continuó Hawkins, "de verdad es mágico, porque mezclas todo en la olla y creas una sopa hermosa. Antes de filmar, el mundo de un personaje puede resultar muy amplio, pero después lo afinas, lo afinas, lo afinas y después te metes de lleno en él".

"Ayuda trabajar con un genio como Guillermo del Toro", agrega con una sonrisa. "Me encanta cómo dirige, porque todo se trata de estar al servicio de la historia y aprovechar al máximo cada pequeño momento".

Del Toro, por su lado, ha dicho que Hawkins era "su musa". Pensó en su rostro, según ha contado, cuando se sentó a escribir un personaje que casi no tiene nada y de todos modos está contenta… hasta que algo mágico ocurre en su vida. "Sally tiene una manera de permitir que todo su rostro explote de felicidad. Su cara puede expresar cada tonalidad, así que no se necesita un solo diálogo", concluyó el afamado director mexicano. *THE NEW YORK TIMES

Del teatro a Leigh y de ahí a Hollywood.

Nativa de Londres, Hawkins creció en un hogar creativo: sus padres, Jacqui y Colin Hawkins, eran autores y ilustradores de libros para niños. "Nuestra casa estaba llena de libros de Maurice Sendak, Penelope Lively y Roald Dahl", recordó. "Estoy segura de que también teníamos Paddington". Egresada de la prestigiosa Royal Academy of Dramatic Art, Hawkins comenzó en el teatro. En el cine fue promovida por Mike Leigh, quien la incluyó en el elenco de las películas A todo o nada (2002), Vera Drake (2004) y, en 2008, La felicidad trae suerte (foto). Otras películas de su trayectoria son No todo es lo que parece (2004), Jane Eyre (2011), Godzilla (2014) y Maudie (2017), en la que interpretó a la cantante canadiense de música folk Maudie Lewis. A continuación regresará a su papel como la científica Vivienne Graham en Godzilla: King of Monsters, una fantasía de 2018 que protagonizará junto a Millie Bobby Brown y Vera Farmiga, entre otros. Sin embargo, por ahora pasa la mayor parte de su tiempo hablando de La forma del agua.

Entrevistas que incomodan.

De acuerdo con su coprotagonista en La forma del agua, Octavia Spencer, cualquier entrevista es un calvario para Hawkins. "Le gusta interpretar personajes, pero todo lo demás que se requiere en el negocio del cine, como las entrevistas, le provoca ansiedad. Todos los que la conocen quieren hacer que se sienta tan segura como sea posible, porque te enamoras de ella como artista y como persona casi de inmediato".

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