SALUD

¿Cuál es el riesgo exacto si llevo a mi hijo a la playa a mediodía? 

La exposición solar de niños a horas inadecuados siempre, sin ninguna excusa, es dañina. Del total de cánceres de piel 80% se origina en la infancia. Uruguay a la cabeza de casos.

Los daños del sol en los niños son a largo plazo
Los daños del sol en los niños son a largo plazo

Atlántida. 20 de enero de 2018. 11:48 horas. En la playa brava hay varias sombrillas y varias personas. En un hueco entre dos sombrillas que luchan contra el viento para no salir despegadas por ahí, una familia: padre, madre y niño, que no llega a los 3 años. Los tres son rubios y de tez clara. Abren una sombrilla y extienden una toalla. La madre toma al niño en brazos y lo lleva al agua. El niño se ríe. Después de unos minutos, están de vuelta en la arena. El pequeño está desnudo. El padre le pone protector y se sientan en la toalla a jugar con un balde y un tractor. El niño se levanta y va a buscar arena. Corre alrededor de la sombrilla. La madre, mientras tanto, está acostada al sol. A las 14. 10, juntan sus cosas y se van.

Que estaba debajo de la sombrilla. Que tenía protector solar y ropa con protección. Que no lo dejamos sacarse el gorro. Que nunca estuvo al sol. No importa. Nunca la protección es suficiente cuando se baja a la playa entre las diez y media y las cuatro y media de la tarde. Y mucho menos, si los que están al sol son los más pequeños. Sin embargo, y a pesar de todas las advertencias de médicos y dermatólogos, no es raro ver que familias enteras lleguen a la playa en ese horario. Incluso, son muchas las que optan por pasar el día.

Está bien, el sol también es saludable y el verano es para disfrutarlo. Ahora, ¿sabemos realmente a lo que exponemos a los niños?, ¿somos conscientes de las consecuencias reales y a largo plazo que puede generarle a los más pequeños la exposición al sol en horarios inadecuados? Quizás sí, quizás no. Lo cierto es que lo seguimos haciendo. Y los más afectados no somos nosotros, adultos responsables, sino ellos, los niños que dependen de nosotros.

A largo plazo.

"La piel tiene memoria, ya que los efectos de las radiaciones solares son acumulativos. Pero especialmente en las primeras dos décadas de la vida es cuando se recibe el mayor porcentaje de la radiación total", explica el dermatólogo y columnista de Domingo, Pablo Pera. En este sentido, la exposición solar a la que se esté expuesto durante la niñez es la que más efectos tiene a largo plazo.

"En forma inmediata, la exposición solar sin protección puede provocar quemaduras cutáneas de diverso grado, y en algunos casos originar o agravar distintas dermatitis, sobre todo de tipo alérgica", explica Pera.

Ahora, ¿qué sucede con esas lesiones a largo plazo cuando se producen en los niños y jóvenes?, ¿cuál es la consecuencia más severa?

Las quemaduras tienen distintos grados. La más leve solo produce el enrojecimiento de la piel, que se corresponde con una de primer grado; cuando además se produce una reacción ampollar es de grado dos y cuando la piel se pela de golpe, corresponde a un grado tres y compromete planos más profundos.

Para la dermatóloga Alicia Acuña, ya no se deberían ver quemaduras de segundo y tercer grado, teniendo en cuenta el nivel de información y las campañas de prevención que cada año realizan médicos y dermatólogos. Y, sin embargo, continúan y hay niños y adolescentes que están expuestos al sol en horarios inadecuados.

"A mediano o largo plazo, la exposición al sol produce un envejecimiento precoz de la piel y estimula el desarrollo de distinto tipos de lesiones premalignas y malignas", sostiene Pera.

"Hoy en día se sabe que el factor de riesgo más importante para producir un cáncer de piel se da con los efectos del sol tomados durante la infancia y la adolescencia", dice la dermatóloga Acuña. "Por eso apuntamos a la prevención en esa edad, porque justamente una exposición importante al sol durante ese período y en horarios donde la radicación es más potente como es en el horario comprendido entre las 10.30 y las 16.30, es cuando se puede producir una quemadura solar aguda", agrega.

En otras palabras, el principal y mayor riesgo de exponer a los niños al sol durante la infancia y la adolescencia es que, en ocho o diez años, puedan padecer un cáncer de piel, el más frecuente en el país y en el mundo. Justamente, Uruguay es el que tiene el índice más alto de cáncer de piel con melanoma —casos más agresivos y con mayor índice de mortalidad— de América Latina. Más allá de que estamos en una región en la que "el afinamiento de la capa de ozono es un fenómeno más acentuado y por lo tanto en estas latitudes la penetración de las radiaciones ultravioletas es mayor que en otras regiones del planeta", como explica el dermatólogo Pera, también es cierto que los diagnósticos diarios de tumores que realizan médicos se "han multiplicado en los últimos años" y se debe en "gran medida a las exposiciones solares intensas que gran parte de la población realizaba décadas atrás", agrega.

Ya no alcanza.

La protección contra la exposición solar tiene que ser un combo y no es suficiente con contemplar solamente una parte de él. Tiene que ser la sombrilla, sí, pero también tiene que ser la ropa con protección contra el sol, gorro y lentes adecuados, protector solar factor 30, y además, aplicarlo de manera correcta, algo que, a menudo se desconoce.

"Al protector hay que aplicarlo media hora antes de salir y reaplicarlo cada dos horas, aproximadamente. Además, por más que sean resistentes al agua, especialmente en los niños, hay que volver a colocarlos inmediatamente, una vez que están secos", explica Acuña.

Sin embargo, durante el mediodía, no existe sombrilla ni protector ni ropa que sea suficiente. "El sol siempre busca una superficie para ser absorbido, sean las plantas o nuestra piel. Si un niño se expone al sol en ese horario, por más que esté debajo de una sombrilla, aunque siempre es mejor, toda la superficie de arena y del mar rebota la radiación hacia su piel, siempre", sostiene Acuña. Por lo tanto, no importa la protección, el sol siempre va a ser dañino durante el horario inapropiado.

El cáncer de piel es cada vez más común entre las personas jóvenes en Uruguay, como cuenta Acuña. Por eso, es necesario educar a los niños, pero también reeducar a los adultos. "Yo no creo que exista una desinformación sobre el tema", dice la dermatóloga. Lo que sucede es que como los efectos negativos nunca son notorios inmediatamente, siempre existe la idea de que "a mí no me va a pasar". Hasta que pasa. Y pasa cada vez más. Por eso, más allá de la moda del bronceado, más allá de las sombrillas, el sombrero y toda la protección posible, tengamos presente que al mediodía el sol siempre es dañino y puede generarle consecuencias severas a los más pequeños.

Cuatro casos de cáncer de piel por día

Los últimos datos del Registro Nacional del Cáncer (elaborado por la Comisión Honoraria de Lucha Contra el Cáncer), que se presentaron sobre finales de 2017, indicaron que la incidencia de cáncer de piel con melanoma y no melanoma para el período 2010-2014 fue de 7.470 diagnósticos nuevos. Es decir, hubo un promedio anual de 1.494 casos, cuatro por día.

A nivel mundial, el cáncer de piel es el tipo más frecuente de todos. Pero, además, Uruguay es el país que tiene el índice más alto de América Latina. "Uno de cada tres uruguayos tuvieron o tienen cáncer de piel", dice la dermatóloga Alicia Acuña. "Diariamente diagnosticamos y tratamos casos de tumores cutáneos, que se han visto multiplicados en su incidencia en los últimos años", agrega Pablo Pera, dermatólogo.

Del total de cánceres de piel, 80% se origina durante la infancia y adolescencia.

Claves para protegerse bien

Medidas para protegerlos del sol
Medidas para protegerlos del sol

Los niños son más vulnerables a las radiaciones solares. Esto se debe a que "las capas de su piel no tienen una completa madurez, lo que lleva a que la función de barrera protectora no sea tan efectiva como la de un adulto", sostiene el dermatólogo Pablo Pera. "De todas maneras, cuanto más claro sea el tono de la piel, lo que se traduce en la clasificación que manejamos los dermatólogos como fototipos bajos, mayor será el riesgo de sufrir daño solar", agrega.

El mayor daño que recibe la piel por la exposición solar se produce, en general, durante la niñez y la adolescencia. Es por esto que, en especial con los más pequeños, hay que tener una serie de cuidados y precauciones particulares.

- En primer lugar, respetar el horario: no llevarlos a la playa entre las 10.30 y las 16.30. En realidad, no es recomendable para ninguna persona estar expuesta al sol en ese momento del día.

- Además, el uso adecuado del protector indicado: un factor 30 que también tenga una protección anti UVA, está bien. Los factores mayores proporcionan mayor protección pero no está completamente comprobado que duren por más tiempo en la piel.

- Es necesario aplicarlo media hora antes de salir y cada dos horas. Además, reaplicarlo cada vez que el niño salga del agua.

- Es recomendable también que el niño esté con una vestimenta de colores oscuros, que protegen más que los claros. Pero además existen prendas confeccionadas con micro fibras especiales que aseguran una mayor protección, que no se altera aún si se está dentro del agua.

- Es necesario que estén siempre de gorro, aún estando en la sombra o debajo de la sombrilla y que usen lentes de sol con una protección 100% frente a los rayos UV.

- Por otra parte, es cada vez más común encontrar en el mercado sombrillas especiales con protección UV.

- Se recomienda, a su vez, que si el niño va a estar expuesto al sol durante un largo período, se mantenga hidratado con abundantes ingestas de agua.

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